6 maneras de recibir la paz de Jesús en la vida cotidiana

Por Christine Ponsard | Aleteia

Cuando Jesús resucitado aparece entre sus discípulos, les dice: “¡La paz esté con ustedes!” (Jn 20, 19). Les da su paz y nos la da también a nosotros. Pero con la paz pasa como con todos los dones de Dios: son propuestos, nunca impuestos. ¿Sabemos recibir la paz de Jesús?

1. DEJAR DE CORRER

Nuestras vidas están atropelladas, sobrecargadas, saturadas… La paz se adapta mal al ruido y la precipitación. Ciertamente, nuestro ritmo de vida no depende de nosotros, al menos no por completo, porque tenemos tendencia a inventarnos obligaciones. No sabemos parar. Olvidamos que el Señor no nos pide nunca más de lo que nuestros días pueden contener. Y olvidamos sobre todo que Él hizo del descanso un mandamiento: nos da seis días para trabajar y el domingo para descansar. El reposo dominical no es un lujo reservado a los jubilados. Es el mandamiento de un Padre que sabe mejor que nosotros lo que necesitamos.

2. VIVIR EL MOMENTO PRESENTE

Jesús nos dice: “A cada día le basta su aflicción” (Mt 6, 34). Entonces, ¿por qué envenenamos la vida con preocupaciones inútiles? “Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. (…) ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? (…) Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura” (Mt 6, 24-33). Vivir en el Resucitado es apostar todo por Dios. Es depositar toda nuestra confianza en Él, no en nuestra libreta de ahorros o nuestros contratos de seguros. Es vivir como hijos de Rey, que no se preocupan de nada porque su Padre, infinitamente bueno y todopoderoso, no deja de velar por ellos.

3. CONFIARSE A LA MISERICORDIA

El remordimiento y la desazón perturban la paz. Lo que Jesús espera de nosotros es el arrepentimiento: “el corazón contrito y humillado” (Sal 51, 19). El corazón del hijo pródigo que vuelve a su Padre. El remordimiento y la desazón son estériles, pero arrepentirnos nos pone en las manos de Dios, nos permite recibir su perdón y su paz. Hay que mirar nuestros pecados para pedir perdón por ellos y reparar, tanto como sea posible, el mal que hayamos cometido. Pero no tenemos que “rumiar” nuestro pecado indefinidamente: una vez que Dios nos ha perdonado, volver sobre ello sería dudar de Su misericordia.

4. APRENDER A PERDONAR

Lo sabemos bien: nadie puede recibir el perdón de Dios si no perdona a sus hermanos. Nada perturba más la paz que los perdones rechazados. Rechazados por mala voluntad (y no por impotencia: decidir perdonar es ya vivir el perdón mismo si no nos sentimos capaces de perdonar de inmediato) o rechazados por ignorancia, porque hemos olvidado o reprimido antiguas heridas. Para vivir en la paz, pidamos al Señor que nos ilumine sobre los perdones que debamos dar.

5. PARA RECIBIR LA PAZ, HAY QUE CONSTRUIRLA

En la paz sucede como con el perdón: nadie puede recibirla como consumidor. Para disfrutar la paz, hay que participar de ella, ser artesanos de la paz. La familia, la comunidad donde se construye siempre la paz, es una buena escuela para ello. Convertirnos en artesanos de la paz se aprende a diario a través de la escuela, del saber compartir, del perdón, de la paciencia, del respeto, etc. La paz se enseña en familia, pero también a partir de la familia: cuanto más armoniosa y apaciblemente pueda crecer el niño en su familia, más capaz será de acercarse a los demás y recibirlos tal y como son, con sus diferencias y sus riquezas propias.

6. LLENAR LA VIDA DE SILENCIO Y EL SILENCIO DE AMOR

Somos como pilas: si no nos recargamos diariamente, nos “descargamos” rápidamente. La oración nos permite reaprovisionarnos de paz. Cuanto más fieles seamos a la oración, más nos arraigaremos en la paz. “Solo damos aquello que rebosamos: si quieres ser un canal, antes debes ser un embalse”, decía san Bernardo. Para ser capaces de extender a nuestro alrededor la paz de Jesús resucitado, comencemos por recibirla sin reservas.

Próximamente: Participa en la Marcha por la Vida desde tu hogar y defendamos la dignidad de la vida

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Este año, al igual que la mayoría de eventos y festejos, la Marcha Anual por la Vida será un poco diferente, lo que seguirá igual, es el entusiasmo de la comunidad pro-vida que una vez más está lista para demostrar y defender la belleza de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.

Debido a las restricciones por el COVID-19 y para mantener a todos seguros, la Marcha por la Vida no se llevará a cabo en Denver este año. No obstante, los defensores de la vida aún podrán ser partícipes de esta celebración de manera segura y desde sus hogares o parroquias locales.

“Necesitamos agradecer a Dios por el regalo de la vida y compadecernos por la pérdida de los millones de niños inocentes”, dijo Lynn Grandon, directora de programas de la Oficina Respect Life de Caridades Católicas de Denver. “Participa en nuestra campaña en las redes sociales con mensajes ingeniosos y conmovedores, y ora antes de publicarlos para que Dios pueda usarlos para tocar corazones y cambiar vidas”.

Campaña en redes sociales

La oficina de Respect Life, ha lanzado una campaña en redes sociales durante todo el mes de enero para que las personas muestren su apoyo de maneras creativas. Para participar, las personas solo tienen que crear imágenes, canciones o pancartas y colocarlas en aceras públicas de intersecciones de su ciudad, apoyando el movimiento provida. También pueden participar creando publicaciones, mensajes, videos, memes, o mensajes inspiradores provida y compartirlas en redes sociales usando la etiqueta #CelebralaVida2021.

Formas locales de participar

En Colorado y en todo el país, las parroquias locales celebrarán la vida a su manera con misas especiales, Horas Santas de Adoración y Procesiones Eucarísticas siguiendo las pautas COVID-19 del Departamento de Salud para mantener a todos seguros.

Para parroquias de Colorado que participarán en la celebración de por vida visita, respectlifedenver.org.

Para encontrar la parroquia más cercana a través de un mapa interactivo, HAZ CLIC AQUÍ.

Además, el arzobispo Samuel J. Aquila celebrará una misa especial de “Respeto a la vida” que será  transmitida en vivo el 23 de enero a las 10 a.m. Para sintonizar esta celebración visita: archden.org/livestream/

“Es sumamente importante que nuestra familia/comunidad continúe defendiendo la vida ya que a diario vemos la falta de amor, respeto y valor a la vida humana y la falta a la dignidad de la vida. Porque nuestra sociedad carece en valorar la vida humana. Vemos que nuestra sociedad tiende a defender más la vida de un animal que la de un ser humano, y viendo que en nuestro estado el aborto sigue siendo legal durante los 9 meses del embarazo, sería fatal que esto avanzara a ser como en NY que es legal el aborto en las primeras 24 horas del nacimiento”, dijo María Elisa Olivas, Coordinadora Comunitaria de Caridades Católicas de Denver.

Día Nacional de Oración, el 22 de enero

Otra forma de participar en la celebración por la vida es uniéndose al “Día de oración por la protección legal de los niños no nacidos”, el 22 de enero. En este día en el año 1973, la Corte Suprema de los Estados Unidos legalizó el aborto en todo el país. Como católicos y defensores de la vida, estamos llamados a observar este día a través de la oración y el ayuno. Para más información haz clic AQUÍ. 

Marcha Nacional por la Vida

Por otro lado, tal como ha sucedido desde 1974, la Marcha Nacional por la Vida se llevará a cabo el 29 de enero en Washington DC.  El evento contará con el orador principal e invitado de honor Tim Tebow, ex jugador de la NFL, autor de bestsellers del New York Times y ganador del Trofeo Heisman. Entre otros invitados especiales, Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballero de Colón, será honrado con el Premio Legado Pro-Vida 2021, un premio que reconoce su trabajo excepcional en defensa de la dignidad del ser humano no nacido. Para ver los eventos virtualmente el 29 de enero y más información visita: marchforlife.org.

Horas Santas transmitidas en vivo por EWTN

Además, como resultado de las restricciones de asistencia locales vigentes, la Vigilia Nacional de Oración por la Vida de este año en Washington, D.C., no estará abierta al público. En respuesta, por primera vez, los obispos de todo el país se turnarán para dirigir las horas santas transmitidas en vivo durante toda la noche, con una celebración de la misa de apertura que será televisada a través de EWTN. Para ver el calendario completo de programación, haz clic AQUÍ.

“Unirnos a estos eventos nos recuerda que no estamos solos en el desafío de defender nuestra fe en público”, concluyó Grandon. “Además, nuestro Señor y la gran nube de testigos que nos han precedido se unen a nosotros en la Santa Misa para hablar a nuestros corazones y darnos gracia y el valor para hacer lo correcto mientras nos esforzamos por promover el Evangelio de la vida”.