Anorexia: un trastorno alimenticio serio que puede llevar a la muerte

Parada frente al espejo y con la mirada fija en su figura, esta joven de 24 años, quien pesa 115 libras y mide cinco pies y 3 pulgadas, asegura: “tengo unas partes de mi cuerpo donde aún tengo que adelgazar; mi cintura por ejemplo y algo de las caderas y brazos”.

Esta es la historia de Esther Barragán una joven que fue diagnosticada con anorexia nerviosa, una enfermedad caracterizada por una pérdida de peso -auto inducida- acompañada de una distorsión de la imagen corporal. Este trastorno alimenticio, afecta en su mayoría a niñas y mujeres (del 90 al 95 por ciento).

La pesadilla de esta joven comenzó el día que su hermano la llamo gorda. “Me reencontré con mi hermano después de dos años de no verlo y lo primero que me dijo después de saludarme es que estaba gorda”, dijo esta mujer, quien desde pequeña había sido delgada, pero luego de un embarazo complicado y debido al medicamento recetado, aumentó cerca de 100 libras.

“Pesaba mucho y tenía que bajar. Al principio bajé la cantidad que comía, después reduje comidas, solo comía dos veces al día, y terminé por comer la misma cantidad de comida que le daba a mi hija de un año”, explicó la joven, quien además de modificar su manera de comer comenzó a hacer ejercicio extremo.

Los resultados fueron rápidos. “En tres meses perdí casi 40 libras”, aseguró con cierta satisfacción. De la misma manera, los deterioros en su salud fueron inmediatos ya que Esther comenzó a sentir mareos, dolores de cabeza, alteraciones en su sistema nervioso, taquicardia y perdida excesiva de cabello.

Lo peor se presentó una mañana cuando la joven se disponía a levantarse de la cama para comenzar su día, pero al tratar de ponerse de pie perdió el sentido. La chica fue enviada a una clínica de recuperación donde se le advirtió de las consecuencias que podría enfrentar no solo para su salud sino además con los Servicios Sociales de los Estados Unidos de no tratar su problema psicológico. “Me dijeron que tenía que empezar a tratarme porque estaba muy mal de salud, estaba deshidratada, mi corazón estaba trabajando en exceso y además mi hija corría riesgo al estar conmigo así, y eso lo tenían que reportar a trabajadores sociales”. En ese momento y con tal advertencia fue que Esther, decidió ponerse en tratamiento.

La anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio serio que puede llevar a la muerte de quien lo padece y el riesgo de muerte incrementa según incrementa el tempo de la enfermedad.

Afortunadamente para Esther el desorden alimenticio fue detectado antes de que causara más atrocidades a su salud y a su vida.

La psicóloga Jasmine Soto, quien ha trabajado con jóvenes que padecen este mal comenta que la anorexia es ahora una enfermedad que ya es común encontrar en niñas hasta de 10 años, aunque la edad donde más se percibe es de los 15 a los 20 años. “Los patrones de belleza actuales son un problema muy grande, por un lado, tenemos a la chica promedio de cinco pies y cuatro pulgadas pesado 160 libras, mientras que los medios nos muestran a modelos de 5’11 pesando menos de 120 libras, y nuestros jóvenes son bombardeados con este mensaje continuamente”, aseveró.

“Es importante que enseñemos a nuestros hijos desde pequeños la importancia de los buenos hábitos alimenticios, y que en lo posible comamos con ellos en familia”, comento la profesional. “Fomentemos la autoestima, enseñémosles a sentirse a gusto consigo mismos, fomentemos la actividad física constante para estar sanos, no para tener un cuerpo perfecto, pero sobre todo fortalezcamos la comunicación con ellos”, finalizó.

Entre otros puntos vitales para la prevención de la anorexia se encuentran el estar atentos al comportamiento de los adolescentes -para detectar síntomas a tiempo-, evitar hacer comentarios despectivos sobre el aspecto físico de las personas y crear un ambiente familiar positivo.

 

Síntomas de alerta

Si piensa que alguien que usted conoce tiene estos síntomas, recurra a ayuda profesional.

  • Rechazo a comer
  • Miedo al aumento de peso
  • Obsesión con estar gorda (o) aun si no lo esta
  • Obsesión con la báscula
  • Percepción distorsionada del cuerpo y de su peso
  • Ausencia de ciclos menstruales en las mujeres
  • Estreñimiento
  • Exceso de ejercicio

 

 

 

 

Próximamente: 5 lugares de Colorado nombrados en honor a santos católicos

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El pasado 1 de agosto Colorado cumplió 144 años. Mejor conocido como el “Día de Colorado”, este día conmemora la fundación de nuestro gran “Estado del Centenario”, que sucedió en 1876.

Así mismo, la Iglesia Católica tiene una rica historia en Colorado, y aunque muchos no lo saben, varias regiones, puntos de referencia geográficos y lugares en el estado llevan el nombre de santos católicos. La sierra de San Juan, el río San Miguel y el valle de San Luis son solo algunos ejemplos.

En honor al “Día de Colorado”, te mostramos cinco lugares dentro de nuestro colorido Colorado que toman su nombre de un santo católico. Probablemente ya conozcas un par de ellos, pero los otros tres son verdaderos diamantes que valen la pena visitar; de hecho, dos de ellos fueron construidos y fundados antes de que Colorado fuera Colorado.

Santuario de la Madre Cabrini, Golden, CO

Es uno de los sitios de peregrinación más populares de Colorado. En verdad es difícil no enamorarse del Santuario de la Madre Cabrini. Originalmente fundado como un campamento de verano para niñas por santa Francisca Cabrini en 1910, el santuario da al corredor I-70 que se dirige hacia las montañas y es tan encantador como relajante. Además de orar en la capilla, los visitantes pueden alojarse en la antigua Casa de Piedra que se construyó en 1914 o en una de las varias casas de retiro que se han agregado a lo largo de los años. Además de ser un espacio maravilloso para rezar, el Santuario de la Madre Cabrini es el hogar de la gran estatua del Sagrado Corazón en la cima de la escalera de 373 escalones, conocida de cariño como la escalera de oración.

Capilla de Santa Catalina de Siena, Allenspark, CO

Foto de Andrew Wright

Mejor conocida como la Capilla en la Roca, esta capilla católica en funcionamiento es quizás uno de lugares más destacados y emblemáticos de Colorado. Según cuenta la historia, a principios del siglo XX, un hombre llamado William McPhee era dueño de la tierra donde se encuentra la capilla, conocida como Camp St. Malo. McPhee era feligrés de la Catedral de Denver y a menudo permitía que la parroquia llevara a los niños a caminar y acampar en su propiedad. Durante uno de esos viajes varios campistas vieron un meteorito o una estrella fugaz que parecía haber golpeado la tierra. Fueron a buscarlo y se toparon con la Roca que ahora permanece como la base de la Capilla de Santa Catalina de Siena. Fue finalizada en 1936, y el nombre oficial de la capilla es apropiado, ya que la santa y la capilla comparten un vínculo común de experiencias místicas facilitadas por Dios. Ha tenido muchos visitantes a lo largo de los años, pero tal vez ninguno tan famoso como san Juan Pablo II, quien alguna vez fue el amante de la naturaleza y quien hizo una parada en Denver para la Jornada Mundial de la Juventud en 1993.

Abadía de St. Walburga, Virginia Dale, CO

Photo courtesy of the Abbey of St. Walburga

Ubicada en la pintoresca Virginia Dale, una pequeña comunidad al sur de la frontera de Wyoming, la Abadía de St. Walburga es un lugar donde la voz del Señor vive en las montañas, llanuras y ríos que la rodean. Nombrada así por la patrona de las monjas benedictinas, el monasterio fue fundado en 1935 cuando tres hermanas de la abadía de St. Walburg en Eichstätt, Baviera, fueron enviadas a una granja remota en lo que era Boulder. Allí construyeron una base sólida para el futuro del monasterio a través del trabajo duro, la pobreza y una confianza firme en la providencia de Dios. Hoy las monjas benedictinas de Walburga llevan a cabo humildemente las buenas obras de la orden benedictina y continúan el legado que comenzó hace casi un milenio en 1035, cuando se fundó el monasterio original de Walburg en Eichstätt.

San Luis, CO

Photo by Jeremy Elliot

Al visitar las regiones más al sur del Estado de Colorado, las raíces católicas de la región se vuelven mucho más evidentes. La ciudad más antigua de Colorado, San Luis, fue fundada en 1851 en la fiesta de San Luis, y es previa a la fundación oficial de Colorado como estado por 25 años. La ciudad está ubicada a lo largo de la cordillera Sangre de Cristo. Una de las principales atracciones de la pequeña ciudad de poco más de 600 habitantes es un santuario en la parroquia católica local de la ciudad. El Santuario de las Estaciones de la Cruz fue construido por los feligreses de la parroquia Sangre de Cristo y las hermosas estaciones fueron diseñadas y moldeadas por el escultor nativo de San Luis, Huberto Maesta.

Capilla de Viejo San Acacio, Condado de Costilla, CO

Photo from Wikicommons

Justo al oeste de la ciudad de San Luis se encuentra una de las gemas más antiguas de Colorado. La Capilla de Viejo San Acacio  es el sitio religioso más antiguo no nativo americano en Colorado que sigue activo en la actualidad. Aunque se desconoce la fecha exacta de la edificación del edificio de la iglesia, probablemente se completó en algún momento de la década de 1860. El homónimo de la iglesia proviene de San Acacio de Bizancio, un mártir del siglo III. Cerca de la iglesia se encuentra el pequeño pueblo de San Acacio, que según la tradición local obtuvo su nombre después de que uno de los primeros asentamientos del Valle de San Luis, originalmente llamado Culebra Abajo, fue atacado por una banda de Ute en 1853. Cuando los atacantes de Ute se acercaron, los aldeanos pidieron la intercesión de San Acacio, un santo popular entre su gente. El Ute de repente se detuvo y huyó antes de llegar a la ciudad, asustado por una visión.