Aprueban abolición de la pena capital en Colorado y ahora espera la firma del gobernador

Aaron Lambert

Luego de 5 intentos fallidos en la última década, la Cámara de Representantes de Colorado finalmente aprobó un proyecto de ley para derogar la pena de muerte en Colorado, el miércoles 26 de febrero.

El proyecto de ley, ahora se dirige a la oficina del gobernador de Colorado, Jared Polis, quien se espera la convierta oficialmente en ley. Anteriormente, el gobernador ha mostrado su apoyo y ha dicho que firmaría dicha derogación.

El arzobispo Samuel J. Aquila y el obispo Jorge H. Rodríguez han abogado fuertemente por la abolición de la pena de muerte aquí en Colorado, citando las enseñanzas de la Iglesia sobre la dignidad de la vida.

“Por mucho tiempo la Iglesia Católica ha enseñado que cada persona, sea no nacida, enferma o pecadora, tiene una dignidad impartida por Dios que no se puede borrar o arrebatar”, dijo el obispo Rodríguez en un testimonio ante el comité de la Cámara antes de que el proyecto de ley fuera aprobado. “Sí, puede ser dañada, pero no se puede borrar a los ojos de Dios”.

“…incluso las personas que han cometido crímenes horribles y están en prisión no están fuera de la misericordia de Dios. De hecho, él los cuenta como sus ‘hermanos más pequeños’”.

El obispo señaló que, aunque las familias de las víctimas sientan que la justicia se está aplicando por medio de la pena capital, “la realidad es que solo Dios puede ofrecer justicia verdadera en la eternidad”.

Asimismo, Mons. Rodríguez argumentó que el uso de la pena de muerte conlleva un problema más profundo que implica el rechazo de la dignidad humana y tendría consecuencias más peligrosas.

“Aparte de que la pena de muerte no puede ofrecer sanación para las víctimas y sus seres queridos, su uso solo aumenta el ciclo de violencia”, declaró.

“¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos? Si nosotros como sociedad aceptamos la idea de que es posible que alguien pierda su dignidad y sea ejecutada, entonces solo estamos a un paso de decir que ciertas clases o tipos de personas pertenecen a un grupo inferior a los seres humanos. La historia ha demostrado que esto no está fuera del ámbito de posibilidades”.

El obispo Stephen J. Berg, de la Diócesis de Pueblo, hizo eco del obispo Rodríguez en un artículo de opinión escrito para el diario “Pueblo Chieftain”.

“En mis años como sacerdote, he visitado prisioneros en Texas y Colorado. He visto cómo, a pesar de estar ocultos por la desfiguración de una vida de pecado y, a menudo, de sufrimiento, la dignidad dada por Dios de cada prisionero es la espera de ser liberado”, escribió el obispo Berg. “De hecho, he sido testigo del regreso a la fe de los criminales más duros”.

“La pena de muerte, si bien puede ofrecer una sensación de justicia a corto plazo, solo se suma a un ciclo de violencia y elimina esta oportunidad de conversión”, continuó. “La conversión y la curación también son posibles para las víctimas y sus familias. Es tentador aferrarse al odio por aquellos que te hieren tan profundamente, pero consume la vida de aquellos que lo dejan en sus corazones. En cambio, cuando el ciclo de violencia es interrumpido por el perdón y la fe, existe la oportunidad de sanar y crecer en la caridad para las víctimas y sus familias. Dios puede tomar un gran mal y transformarlo en un bien aún mayor”.

“Más allá de las consideraciones morales, mantener la pena de muerte y todos los recursos que esto requiere no tiene sentido económico. Sería mucho mejor si nuestro gobierno estatal pudiera comprometer estos recursos para combatir las causas profundas de la violencia”.

El año pasado se esperaba la aprobación de un proyecto de ley similar, que contaba con el apoyo de la Iglesia y de ambos partidos, pero fracasó.

El estado de Colorado ha ejecutado a 101 personas en su historia, todos ellos varones declarados culpables de asesinato. No obstante, el estado solo ha ejecutado a una persona, en 1997, desde que la Corte Suprema readmitió la pena capital en 1975.

Actualmente, tres hombres están en el corredor de la muerte en Colorado. De ser aprobada, esta derogación solo se aplicaría a sentencias después del 1 de julio del 2020.

Próximamente: Obispos de Colorado piden votar “Sí” para prohibir el aborto tardío en noviembre

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Los obispos de Colorado publicaron la siguiente carta sobre la iniciativa que podría prohibir el aborto tardío y que aparecerá en la boleta electoral de noviembre.

1 de julio del 2020

El 8 de junio, con apoyo bipartidista, los habitantes de Colorado consiguieron suficientes firmas para asegurar que la prohibición del aborto tardío (actualmente denominada “Iniciativa 120”) apareciera en la boleta electoral de noviembre.

Nosotros, los obispos de Colorado, imploramos a los habitantes de Colorado -especialmente a los fieles católicos- a votar para la prohibición del aborto tardío en la boleta electoral de noviembre. Hemos encomendado esta prohibición al patronazgo de santa Francisca Xavier Cabrini, “la Madre Cabrini”, dado su papel en la ayuda a niños e inmigrantes en Colorado.

Le pedimos a la Madre Cabrini que interceda por todas las familias y niños directamente afectados por el aborto, y por el éxito de este esfuerzo para prohibir el aborto tardío.

Colorado es uno de siete estados en Estados Unidos que no tiene restricciones para tener un aborto con respecto a la edad de gestación. Esto significa que en Colorado niños no nacidos pueden ser asesinados en cualquier momento antes del parto. La mayor parte de estados del país han puesto restricciones el aborto a partir de las 20 semanas de gestación o de la viabilidad del bebé fuera del vientre. Colorado está muy por detrás de otros estados en la protección de la vida de los no nacidos.

Terminar la protección legal del aborto es el objetivo político más importante de los católicos de Colorado porque estos niños son privados del derecho a vivir. Aunque la prohibición del aborto tardío no eliminaría el aborto por completo, sí protegería a los niños que tienen más de 22 semanas de gestación. Este es un cambio positivo del estado actual y promueve una “cultura de vida” que valora a los niños no nacidos. Es un paso en la dirección correcta.

La Iglesia enseña, y la razón humana basada en hallazgos científicos afirma, que la vida humana comienza en la concepción. La Iglesia se opone al aborto bajo el principio moral de que cada persona tiene una dignidad inherente, y por eso ha de ser tratada con el respeto debido a una persona humana. Este es el fundamento de la doctrina social de la Iglesia. Nunca ha habido y nunca habrá una necesidad legítima de abortar a un bebé de 22 semanas en el vientre.

Es nuestro deber como fieles católicos y habitantes de Colorado aprovechar esta oportunidad única para abordar la ley injusta de Colorado y reducir los abortos limitándolo a las 22 semanas. Esto requiere de su participación, votando “SÍ” para prohibir el aborto tardío en la boleta electoral de noviembre.

Madre Cabrini, ruega por nosotros.

Su Exc. Revma. Samuel J. Aquila

Arzobispo de Denver

Su Exc. Revma. Jorge Rodríguez

Obispo Auxiliar de Denver

Su Exc. Revma. Stephen J. Berg

Obispo de Pueblo

Su Exc. Revma. Michael J. Sheridan

Obispo de Colorado Springs