Arquidiócesis anuncia nuevos nombramientos de párrocos, vicarios y capellanes

La oficina del vicario para el clero y obispo auxiliar de Denver monseñor Jorge Rodríguez dio a conocer recientemente los nombramientos oficiales de nuevos párrocos, los cuales se harán efectivos a partir del 13 de junio por un período de seis años.

Estos son los nombramientos:

  • Padre Scott Bailey, párroco de Risen Christ en Denver.
  • Padre Felicein Mbala, párroco de John the Evangelist en Yuma.
  • Padre Gerardo Puga, párroco de Saint Michael en Craig y St Ignatius of Antioch en Rangely y Holy Family en Meeker.
  • Padre Mario Ramírez, párroco de Our Lady of Peace en Geeley.
  • Padre Stephen Siebert, párroco de St Mary en Breckenridge y Our Lady of Peace en Silverhorne.
  • Padre James Spahan, párroco de John Paul II en Thornton además de su misión como párroco de Immaculate Heart of Mary en Northglenn.
  • Padre Eric Vigil Reyes, párroco de St Helena en Fort Morgan, St Francis of Assisi en Weldona, Our Lady of Lourdes en Wiggins.
  • Padre Jason Wunsh, párroco de Gianna Beretta Molla en Green Valley Ranch. A partir del 1 de julio de 2018.

Los siguientes sacerdotes fueron re-asignados a sus respectivas parroquias por un período adicional de seis años:

  • Padre Ernest Bayer, párroco de Holy Name en Steamboar Springs y St Martin of Tours en Oak Creek.
  • Padre Bryan Morrow, párroco de Assumption of the Blessed Virgin Mary en Denver.
  • Padre Peter Musset, párroco de St Thomas Aquinas en Boulder.
  • Padre Michael O´Biren, párroco de St Anthony of Padua en Julesburg y Peter en Crook.
  • Padre Jason Thuerauf, parroquia de St Peter and Paul, Wheat Ridge.

Los siguientes sacerdotes han sido nombrados vicarios parroquiales:

  • Padre Albert Berkmans H.G.N. vicario parroquial de Peter and Paul en Wheat Ridge.
  • Padre Peter Dinh, vicario parroquial de Notre Dame en Denver.
  • Padre Miguel Enriquez, vicario parroquial de Holy Trinity en Westminister.
  • Padre Francisco García, vicario parroquial de Our Lady of Fatima en Lakewood.
  • Padre Joseph Hearty F.S.S.P. vicario parroquial de la catedral basílica Immaculate Conception de Denver.
  • Padre Eric Zeegeer vicario parroquial de Risen Christ en Denver y profesor del seminario John Vianney.
  • Padre Emmanuel Osigwe, vicario parroquial de Mary en Breckenridge y Our Lady of Peace en Silverthorne.
  • Padre John Ludanha, vicario parroquial de Thomas More en Centennial.
  • Padre Francise Xavier Saleth H.G.N, vicario parroquial en Helena en Fort Morgan; St Francis of Assisi Weldona y Our Lady of Lourdes en Wiggins.
  • Padre Salvador Sánchez, vicario parroquial (por medio tiempo) en Our Lady of the Mointains en Estes Park y capellán (medio tiempo) de la casa de retiro Annunciation Heights en Eastes Park.
  • Padre Tomasz Stzebonski, vicario parroquial en Peter en Greeley.

 

Otros nombramientos:

  • Padre Guillermo Bustillos, nombrado capellán de los movimientos apostólicos hispanos de la Arquidiócesis de Denver. Residirá en la parroquia Pius X en Aurora.
  • Padre José A. Caballero L.C. nombrado miembro del seminario St John Vianney donde residirá.
  • Padre William Clemence, nombrado prefecto de estudios del seminario Redemptoris Mater, donde residirá.
  • Padre Emilio Franchomme, profesor medio tiempo del seminario John Vianney de Denver y director medio tiempo del seminario St John Vianney. Residirá en el seminario Redemptoris Mater.
  • Padre Geronimo González consejero de formación del seminario John Vianney donde residirá.
  • Padre Donatian Kaigoma, asistente del párroco de Immaculate Heart of Mary en Northglenn y capellán del hospital. Su residencia será en St Therese en Aurora.
  • Padre Johnathan Dellinger dejará de servir en la Arquidiócesis de Denver para servir en la diócesis de Fairbanks en Alaska por un período de tres años.
  • Padre Paul Kotska S.C.J. capellán de la Universidad de Denver. El padre John Ignatius dejará este cargo para enfocarse en su labor como superior de la comunidad Siervos de Cristo Jesús.
  • El padre Mattew Magee será el secretario del arzobispo Samuel Aquila, vice canciller y maestro de ceremonias del arzobispo.
  • Al padre James ReVello se le concedió su estatus de retiro
  • Al padre Michael Glenn se le concedió el retiro médico.

Próximamente: Descubriendo a Dios en todas las cosas

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Por, obispo Robert Barrón.

Sin duda alguna, existe un énfasis dentro de la tradición bíblica de que Dios es radicalmente otro:

“Cierto, tú eres un Dios oculto, el Dios de Israel, salvador” (Isaías 45:15) y “Pero mi rostro no podrás verlo, porque nadie puede verme y segur con vida (Éxodo 33:20)”.  Esto habla sobre el hecho de que el que creó el universo entero de la nada, no puede ser él mismo, un elemento dentro del universo, uno junto a los demás.

Pero al mismo tiempo, las Escrituras también atestiguan la omnipresencia de Dios: “Se propaga decidida de uno al otro confín y gobierna todo con acierto (Sabiduría 8:1) y “¿A dónde iré lejos de tu espíritu, a donde podré huir de tu presencia? Si subo hasta el cielo, allí estas tú, si me acuesto en el Seol, allí estas.  Si me remonto con las alas de la aurora, si me instalo en los confines del mar, también allí tu mano me conduce, también allí me alcanza tu diestra (Salmo 139: 7-12).

Esto habla del hecho de que Dios sostiene el universo en existencia de un momento a otro, de la misma manera que un cantante sostiene una canción.

Quizás lo que es la característica definitoria de la espiritualidad asociada con San Ignacio de Loyola- “encontrar a Dios en todas las cosas”- fluye de este segundo gran énfasis bíblico.  A pesar de su trascendencia, Dios no debe considerarse distante en ningún sentido convención de termino, ciertamente no en la forma deísta.  Más bien, como lo enseñó Tomás de Aquino, Dios está en todas las cosas “por esencia, presencia y poder”. Y ten en cuneta que, dado que Dios está dotado de intelecto, voluntad y libertad, nunca esta tontamente presente, sino siempre personal e intencionalmente presente ofreciéndonos algo de si mismo.  Por lo tanto, la búsqueda de Dios puede comenzar aquí, ahora mismo, con lo que este a la mano.

Una de las preguntas en el antiguo Catecismo de Baltimore era “¿Dónde está Dios?”.  La respuesta correcta fue “en todas partes”.  Una vez que la verdad se hunde, nuestras vidas cambian irrevocablemente cada persona, cada evento, cada pena, cada encuentro se convierte en una oportunidad de comunión con Dios.

El maestro espiritual jesuita del sigo XVII, Jean-Pierr de Caussade, expresó la misma idea cuando dijo que todo lo que sucede es directa o indirectamente, la voluntad de Dios. Una vez más, es imposible aceptar la verdad de esta declaración y seguir siendo la misma persona que eras antes.  Este tipo de bendiciones de “todas las cosas” funciona como punto de partida para la espiritualidad de Ignacio.

He tenido a Ignacio mucho en mi mente, ya que estoy en Europa filmando un documental sobre su vida y sus enseñanzas para mi serie, “Pivotal Players”.  En el largo vuelo de Los Ángeles a Roma, tuve la oportunidad de promulgar el principio que acabo de describir.  Desde que era niño, me han encantado los mapas, por lo tanto, cuando me encuentro en un largo viaje en avión paso mucho tiempo en el mapa del vuelo que rastrea la ubicación del avión frente a los puntos de referencia de la tierra.

Había leído y visto algunos videos durante la primera parte del vuelo, y luego me dormí la mayor parte del tiempo que estábamos sobre el Atlántico, pero cuando desperté, comencé a estudiar el mapa con gran interés. Estábamos pasando justo al norte de Irlanda, y pude ver claramente las indicaciones para Dublín, donde nació el padre de mi madre, y para Waterford, donde nació el abuelo de mi padre. Comencé a pensar en estos hombres, ninguno a los cuales conocí, que tenían una fe católica, la cual llegó a mi madre y a mi padre y finalmente a mí, como pura gracia.

A medida que el avión continuaba su viaje a través de la pantalla, Francia apareció en el mapa y vi el gran nombre de “Paris”. De repente, un montón de recuerdos inundaron mi mente: mi habitación simple en la Casa de Redentorista en el boulevard Montparnasse, Notre Dame, donde solía dar recorridos a los visitantes de habla inglesa, el Institut Catholique donde hice mis estudios de doctorado, mis amigos, maestros y colegas parisinos que me acompañaron durante esos tres años, la belleza de Paris en un día lluvioso. Y todo eso, lo sabía, era gracia de Dios, un regalo puro.

Luego vi que nos estábamos acercando a los Alpes, así que abrí la pantalla de la ventana y miré hacia las montanas nevadas que brillaban al sol.

¿Cómo podría no apreciar esta vista que incontables generaciones de seres humanos ni siquiera hubieran imaginado posible como un regalo esplendido?

En pocas palabras, el simple estudio de un mapa de vuelo hacia el final de un tedioso viaje se convirtió en una maravillosa ocasión de gracia.  Me pregunto si encontraríamos ese tipo de experiencias menos insólitas, reflexionaríamos sobre el hecho de que Dios quiere compartir positivamente su vida con nosotros, quiere comunicarse con nosotros. Quizás el problema es que pensamos en Dios de una manera deísta y lo olvidamos en un lugar de trascendencia irrelevante.  Entonces la carga espiritual recae sobre nosotros, encontrar alguna forma de escalar la montaña sagrada o lo suficiente como para impresionar a un exigente señor moral.

¿Qué pasa si aceptamos la noción profundamente bíblica de que Dios siempre nos esta buscando ocupada y apasionadamente, siempre tratando de encontrar formas de honrarnos con su amor? ¿Qué pasa si aceptamos alegremente la verdad de que Dios puede ser encontrado como lo enseñó Ignacio, en todas las cosas?

 

Traducido y adaptado del original en inglés por Rocio Madera.