Arquidiócesis tiene un nuevo centro para campamentos

Annunciation Heights localizado en Estes Park

Aaron Lambert

Annunciation Heights es el nuevo campamento católico para jóvenes y familias localizado en Estes Park y fue adquirido por la Arquidiócesis de Denver el año pasado. Consta de cuatro cabañas y 188 camas y servirá como hogar para campamentos de verano para jóvenes y familias, programas al aire libre para la primavera y el verano, y retiros para jóvenes, universidades, movimientos y ministerios parroquiales durante todo el año. Se espera que Annunciation Heights proporcione un lugar para que los visitantes se retiren del ajetreo y bullicio de la vida, para reunirse en un bello entorno y para que sean atendidos por un excelente personal y así se acerquen a Cristo.

Ofrece atractivos como una tirolina, (o zip line), pesca en el lago, canoas para remar; un curso de cuerdas bajas y altas y un muro de escalada entre otros.

Kyle Mills, director ejecutivo de Annunciation Heights, explica la razón del nombre de este lugar: “El misterio [de la Anunciación] ayuda a introducir lo que significa ser discípulos de Jesús, ejemplificado por la Santa Madre quien demostró por su fe y docilidad cómo responder al Espíritu Santo en nuestras vidas diciendo: ‘Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38).

Mismo legado, nuevas tradiciones

Annunciation Heights está localizado a dos millas del camino a St. Malo, el antiguo campamento juvenil arquidiocesano fundado por Monseñor Joseph Bosetti en 1916 y visitado por San Juan Pablo II en 1993. Este fue devastado por un incendio en el 2011, y aunque había planes para reconstruirlo, un deslave de tierra en el 2013 los arruinó.

Sin embargo, la icónica capilla en las rocas aún sigue de pie. Annunciation Heights utilizará este espacio para sus operaciones. “No necesitaremos reinventar la rueda, más bien podemos aprovechar el legado de dos grandes hombres que caminaron aquí antes que nosotros y nos sentaron una base sólida sobre la cual construir”, indicó Mills

Annunciation Heights se esforzará por construir no solo un programa dinámico de campamento juvenil de verano, sino también campamentos familiares. Abrirá sus primeros dos campamentos familiares en julio y continuará en verano con nuevos campamentos juveniles e infantiles.

Auténtica hospitalidad cristiana

El campamento ha estado operando desde mediados de marzo, y ya ha hospedado varios grupos. En agosto, comenzará un programa de misiones para que jóvenes adultos puedan dirigir y servir, en una misión que dura un año que incluirá formación, oración y servicio. El programa de misioneros será “el corazón y alma” del campamento, dijo Mills. Actualmente se están aceptando solicitudes para el programa.

Un campamento con los brazos abiertos

Si bien Annunciation Heights es principalmente un campamento católico, serán bienvenidos otros grupos de diferentes iglesias y denominaciones cristianas dijo Mills. De hecho, su pintoresca ubicación a las afueras de Estes Park lo convierten en un lugar ideal para cualquier grupo que tenga un retiro.  Así buscará combinar el ecumenismo con la identidad católica.

Annunciation Heights también será la nueva ubicación del siempre popular programa de sensibilización con la creación JPII Outdoor Lab, el cual continuará sirviendo a todas las escuelas católicas de la Arquidiócesis, e incluso prestará servicios en algunas escuelas públicas para sus clases de educación al aire libre.

Este centro servirá para campamentos programados y retiros durante todo el año. No importa quién se quede en el campamento y experimente la belleza de las maravillas naturales que lo rodean, la misión sigue siendo la misma.

“Los jóvenes y las familias están particularmente ávidos de un lugar para encontrarse con Jesús, y de una manera tangible”, dijo Mills. “En el corazón de todo, queremos dar a conocer a Jesús”.

 

Capellán hispano

Para propiciar la fe y el recogimiento en Annunciation Heights, la Arquidiócesis ha nombrado como capellán al Padre Salvador Sánchez.

“No me esperaba este nombramiento, pero el Obispo me consideró por ser bilingüe”, dijo el sacerdote a Denver Catholic en Español. “Creo que hay una pequeña comunidad hispana en las montañas y han estado olvidados por mucho tiempo. Quiero trabajar con ellos, trabajar en el campus de la nueva casa de retiros, organizar muchos retiros en español. Es algo muy emocionante. Los hispanos siempre buscan identificarse con los hispanos, buscan los líderes”, concluyó el padre Salvador.

 

Annunciation Heights: Para reservas vaya a: annunciationheights.org

(970) 586-5689

 

 

 

 

 

Próximamente: Santos fuertes para nuestros tiempos de duda

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“Declaro en verdad y con alegría en mi corazón – ante Dios y sus santos ángeles – que nunca he tenido ningún motivo en mi trabajo que el de predicar la Buena Noticia y sus promesas. Esta es la única razón por la que regresé aquí a Irlanda – lugar del que apenas escapé vivo”. Estas palabras del libro La Confesión de San Patricio reflejan la fuerza del Espíritu Santo que se desarrolló a través de Jesús cuando dio su vida en la cruz,  cuando inspiró a San Esteban, el primer mártir, y cuando continúa moviendo a personas alrededor del mundo para ser testigos de Cristo, sin importar el costo.

Esta semana celebramos las fiestas de dos hombres fuertes: San Patricio y San José. Ambos vivieron durante tiempos difíciles y buscaron vivir plenamente la fe. El ejemplo de estos hombres, nuestros predecesores en la fe nos proveen un modelo de una Cuaresma provechosa y también de una labor evangelizadora en una cultura que duda de todo.

San José era, de acuerdo con el evangelio de San Mateo, un “hombre justo” (Mt. 1:19) cuyo deseo de seguir a Dios en todo lo que hacía era evidente en sus acciones. Bajo la ley judía, José debía divorciarse de María porque la había encontrado embarazada luego de que ellos se habían comprometido, pero antes de que vivieran juntos. Y así, José vio cuán pura y buena era María.

Cuando un ángel apareció a San José en un sueño y le dijo que María estaba embarazada por obra del Espíritu Santo, él no dudó en traerla a su casa, aún cuando sus compañeros creyentes ciertamente cuestionaran su integridad y la de ella. Esta es una lección muy valiosa para las personas de fe de hoy. Es mucho mejor seguir el plan de Dios para nosotros que estar de acuerdo con lo que la sociedad considera sabio.

Esto lo vemos también en la disposición de San José de huir a Egipto a instancias de otro sueño angelical. Quizás él tendría que conformar su corazón con el del plan del Padre cuando escuchó al profeta Simeón predecir que una espada atravesaría el corazón de María y que Jesús sería un “signo de contradicción” (Lc. 2: 22 – 36). Seguramente su corazón pudo haber estado movido por el deseo de proteger a su esposa y a su hijo adoptivo, pero él también pudo ver que Dios estaba en sus obras y en las de su familia.

Cuando San Patricio tenía unos 15 años, fue capturado de su casa en Gran Bretaña occidental por piratas irlandeses y fue vendido en esclavitud. Pasó seis años como esclavo cuidando los rebaños de su amo, pero durante este tiempo se fue acercando progresivamente a Dios y a la fe que previamente había desechado.

Después de regresar a casa cuando escapó de la esclavitud en Irlanda, Patricio tuvo una visión en la cual los irlandeses lo llamaron para que regresara. “¡Niño santo!”, clamaron usando el apodo con el que se burlaron de él cuando eran esclavos: “Ven y camina con nosotros”. Curiosamente, en lugar de enojarse, San Patricio dijo que su corazón se conmovió con estas plegarias.

San Patricio supo lo que estaba enfrentando. Una tierra poblada de 150 tribus cada una liderada por un rey, una sociedad influenciada por los druidas (clase sacerdotal que tenían una gran influencia en la sociedad celta n.d.t) y otras religiones paganas y la Iglesia cristiana contaban probablemente solo en cientos. Pero San Patricio no se desanimó y con fe y alegría se dirigió a Irlanda.

En las mentes y corazones de Irlanda había muchas ideas en conflicto (muchas de ellas dañinas) compitiendo como ocurre ahora. Mientras recorremos nuestro camino a lo largo de la Cuaresma y buscamos una intimidad más grande con Dios – quien es el camino, la verdad y la vida – pidamos la fe fuerte de San José y San Patricio que nos ayude en nuestro caminar. Escuchemos la voz de Dios, la voz de Jesús y no la del mundo, o lo que es peor, la del diablo.

Con el don de la fe y la fuerza del Espíritu Santo, digamos como San Patricio: “Dios escuchó mis plegarias para que yo, por tonto que fuera, pudiera atreverme a emprender una misión tan santa y maravillosa en estos últimos días – que, a mi manera, podría ser como aquellos que Dios dijo que vendrían a predicar y ser testigos de las buenas nuevas para todos los no creyentes … “.

Traducido del original en inglés por Carmen Elena Villa @CalenVilla