Aún hay tiempo: Una guía de oración del 17-23 de diciembre

Vladimir Mauricio-Perez

Con las decoraciones y preparaciones para Navidad, el Adviento a veces se convierte en una lucha en que la distracción triunfa sobre la preparación interior.

Sin embargo, algo cambia a partir del 17 de diciembre. La Iglesia nos ayuda a prepararnos mejor para recibir a Jesús por medio de la Liturgia. A uno de estos instrumentos se le conoce como las “Antífonas de la O”. Estas se rezan en la Liturgia de las Horas, una manera antigua de oración con los Salmos que aún utilizan los religiosos y sacerdotes, y que aparecen del 17-23 de diciembre.

Las antífonas son peticiones en las que uno se dirige a Jesús con diferentes nombres como “sabiduría”, “llave de David”, “sol”, etc.

Si tu preparación durante esta Adviento no ha sido la mejor, o si te gustaría intensificarla, abajo encontrarás una guía para entender cada una de estas peticiones y puntos para meditar sobre ellas, del 17 al 23 de diciembre.

17 de diciembre: “Oh Sabiduría”

Antífona:

Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ven muéstranos el camino de la salvación”.

Explicación:

Esta antífona nos recuerda a la creación del mundo, cuando Dios creó todo con orden, “firmeza y suavidad” a través de su Palabra. Es esa misma Palabra creadora que ahora se ha hecho carne y ha venido a nosotros para mostrarnos el camino de la salvación. Ha venido para tocar lo más profundo de nuestro ser, nuestros problemas y circunstancias, nuestras dudas y debilidades. Él mismo es la respuesta a nuestras inquietudes.

Meditación:

¿Qué está en desorden en mi vida? Puede ser algo físico como mi habitación o cocina, o alguna relación: con mi esposo o esposa, con mis hijos, con mis compañeros de trabajo, o algún pecado… Es cierto que no puedes controlar todo, pero ¿cómo te sentirías si hubiera orden en esa área de tu vida? ¿Qué puedes hacer para mejorarlo? ¿Quizá regalar una sonrisa, ofrecer perdón, hacer una oración, apartar tiempo para al fin hacerlo…? Haz una resolución y llévala a cabo hoy mismo.

Oración:

Señor, tú que ordenas todo con firmeza y suavidad, ven y ordena los rincones de mi vida que están oscuros (mencionar áreas de desorden) y muéstrame el camino de la salvación.

18 de diciembre: “Oh Adonai”

Antífona:

Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo”.

Explicación:

Dios escogió al pueblo de Israel para darse a conocer a todas las naciones. Ese Dios se hizo carne y vino a librarlos con el poder de su brazo. Jesús es el verdadero pastor que tanto esperaban, el que vino a librarlos del poder del pecado. Él verdaderamente tiene el poder para levantarnos y librarnos de la oscuridad del pecado que nos esclaviza.

Meditación:

¿Cuáles son mis debilidades? ¿En qué pecado vuelvo a caer un y otra vez? Muchas veces nos obsesionamos con nuestros pecados y le pedimos a Dios que nos los quite. Dios permite que seamos tentados e incluso que caigamos en el pecado para que nos demos cuenta de que sin él nada podemos. Dicho esto, también quiere que no volvamos a pecar, pero ¿cómo? El pecado no se vence encarándolo, pues somos demasiado débiles. El pecado se vence amando. Cuando uno ama verdaderamente, prefiere estar con el amado y rechazar lo que lo aleja de él. Al final, el pecado se vence amando a Jesús con todo el corazón. Nunca estaremos libres de pecado en esta vida, pero sí podemos enamorarnos más de él e intentar agradarlo más y más, dejando atrás muchos vicios.

Oración:

Señor Jesús, tú que te hiciste hombre para darnos la libertad verdadera, enséñame a amarte con toda mi mente, alma y cuerpo, con todo mi ser, para así poder rechazar todo lo que me aleja de ti, especialmente (mencionar vicio). Muéstrame tu amor, pues yo solo no puedo.

19 de diciembre: “O renuevo del tronco de Jesé”

Antífona:

Oh renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ante quién los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ven a librarnos, no tardes más”.

Explicación:

La encarnación de Dios fue un evento concreto en la historia humana: Dios nace en una familia y país específicos. No es un Dios lejano, sino que ha venido a formar parte de lo más íntimo de nuestra vida: de nuestra familia y nuestras relaciones, y de aquellos que vendrán después de nosotros. Él sigue siendo el salvador y sigue teniendo el poder para llevarnos a una vida plena, año tras año, generación tras generación.

Meditación:

¿Cuánto pido a Dios por mis padres, hijos o nietos? ¿Los encomiendo todas las mañanas? ¿Le pido a Dios que los toque y les muestre su amor y misericordia? Un padre que ora por su esposa y su familia es un gran padre. Una madre que ora por su esposo y su familia es una gran madre. ¿Qué tan importante es la oración para mí? ¿Me doy cuenta de que mi familia necesita de mis oraciones, de que yo necesito de la oración, que necesito de Jesús? Toma una resolución para mejorar tu oración.

Oración:

Oh Jesús, tú que te hiciste hombre en todo y probaste la amargura de nuestro pecado para darnos a nosotros y a todas las naciones la vida eterna, te pido por mis familiares y amigos, en especial por (nombrar)… para que te conozcan y comprendan tu grandeza y tu amor por ellos.

20 de diciembre: “Oh llave de David”

Antífona:

Oh llave de David y cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y en sombras de muerte”.

Explicación:

David no fue un rey perfecto, era pecador. Sin embargo, el Mesías decidió pertenecer a su linaje. Dios no solamente tiene el poder para librarnos del pecado y de las tinieblas, sino que también es capaz de colmarnos de fruto y llenar de fruto la vida de nuestros descendientes.

Meditación:

¿Qué prácticas tengo en mi casa que muestran a mis hijos la importancia de seguir a Dios? ¿Qué prácticas me permiten dar testimonio del amor de Dios a otras personas: amigos, compañeros, etc.? ¿Rezamos el rosario en familia? ¿Intentamos reunirnos para hacer una oración en familia al menos los domingos? ¿Intento ayudar a las personas que viven “en tinieblas” y enseñar a mis hijos la caridad?

Oración:

Señor, tú eres la llave que abre la puerta a la libertad plena, sacándonos de las tinieblas del pecado y la ignorancia. Te ruego por mis hijos, por sus hijos y por los hijos de sus hijos, para que los alejes del pecado y te conozcan y amen por quien eres.

21 de diciembre: “Oh sol que naces de lo alto”

Antífona:

Oh sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia, ven a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte”.

Explicación:

Jesús vino a traer esperanza y alegría a aquellos que viven en la oscuridad. Como dice Malaquías 4, 2: “Nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá la salvación; y [ustedes] saldrán y saltarán como becerros de la manada”.

Meditación:

La alegría es más que sentirse contento. Aunque puede llevar consigo emociones fuertes de felicidad, no se reduce a eso. La alegría es más profunda. Permanece aún en momentos difíciles, pues tiene un fundamento inmutable: Cristo. La verdadera alegría entiende que hay un Dios que se hizo hombre, un Dios en quien se puede confiar plenamente, un Dios que guía nuestra historia, que me ama, y que al fin y al cabo está haciendo cosas grandes en mí. Para vivir verdaderamente con alegría, la humildad, la confianza y saberse amado por él, son indispensables.

Oración:

Jesús mío, tú que naces como sol en el corazón de quien busca tu rostro, te ruego que me des la alegría de tu salvación; que habiendo experimentado tu amor, me afiances en la esperanza y me hagas humilde, para que mi alegría sea fuente que lleve a otros a ti, especialmente a los que me rodean cada día.

22 de diciembre: “Oh rey de las naciones”

Antífona:

Oh rey de las naciones y deseado de todos los pueblos, piedra angular de la Iglesia que haces de dos pueblos uno solo, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra”.

Explicación:

Solo Jesús puede ser el rey de todas las naciones porque todo corazón humano ya lo desea desde un principio. Es este deseo incesable por la felicidad que solo se encuentra en él. Jesús es la piedra angular en que se unieron judíos con gentiles, y en que se unirán los hombres de toda raza y nación.

Meditación:

¿Qué buscas en tu vida? ¿Qué deseas? Tenemos muchos deseos, unos contrarios a otros que chocan entre sí. Unos son más profundos y otros más superficiales. El camino hacia una unión con Cristo, hacia la felicidad, conlleva la purificación de nuestros deseos. ¿Qué deseos me alejan de Dios, de la felicidad plena? Pídele a Dios que ordene esos deseos desordenados para que puedas unirte a él. A veces estos deseos incluyen el deseo de pecar de impureza, de chismear, de menospreciar a otros, de pretender ser alguien que no soy, etc… Haz una resolución concreta de abstenerte de un deseo desordenado durante el tiempo de Navidad, y anota tres formas en que intentarás alejarte de él.

Oración:

Señor, tú que eres el anhelo más profundo de mi corazón, purifica mis deseos, ordénalos, en especial (mencionar deseo desordenado), para que pueda amarte y unirme más a ti, y así conocer la verdadera alegría.

 23 de diciembre: “Oh Emmanuel”

Antífona:

Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro.

Explicación:

“Emmanuel” significa “Dios con nosotros”. Jesús se ha hecho un niño, ha tomado carne de humano para realizar la revelación de Dios. Él es la esperanza de todo ser humano, de todas las naciones. Y fundó su Iglesia para que todas las naciones lo conocieran.

Meditación:

Tanto tiempo hemos esperado la nueva venida de nuestro Redentor. Sin embargo, al aguardar su venida definitiva, él aún viene a nosotros por medio de su Iglesia: en la Eucaristía, en la confesión… Es allí donde nos muestra que no estamos solos, que podemos confiar en él plenamente. Es allí donde se renueva nuestra esperanza, donde sanan nuestras heridas. Haz una resolución para prepararte para la Misa de Navidad, sea el 24 a medianoche o el 25, para que tus ojos y todo tu ser puedan ver a Jesús que viene a nosotros.

Tu preparación puede ser algo como meditar los misterios gozosos del rosario, leer las lecturas de la misa de antemano o dedicar tiempo para hablar con Jesús en oración.

Oración:

Señor, te pido por la Iglesia, por nuestros sacerdotes, para que sean testigos de tu amor y verdad ante el mundo. Te pido que me ayudes a mí y a mis seres queridos a preparamos para recibirte en esta Navidad, en la Eucaristía y en nuestra vida diaria.

Imágenes tomadas de Jean and Alexander Heard Library.

Próximamente: En Vivo: Liturgias de Semana Santa y Pascua con el obispo Jorge Rodríguez

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