Centro San Juan Diego busca voluntarios hispanos

Escritor Invitado

¡Centro San Juan Diego necesita tu ayuda para poder continuar sirviendo a la comunidad! Ofrecen de GED y de computación en español, las cuales son posibles gracias a voluntarios que dan de su tiempo para enseñar. La clase de Preparación para el GED en español consiste de cuatro materias: Ciencias sociales, ciencias naturales, matemáticas y lenguaje. El GED es el equivalente de la High school en los Estados Unidos y muchas personas lo toman para poder conseguir un mejor empleo o para seguir estudiando. Actualmente cuentan con 45 estudiantes.

También ofrecen clases de computación, tanto un curso básico y como en avanzado. El curso básico está diseñado para estudiantes que no saben cómo usar una computadora, desde como prenderla hasta como usar el internet y crear una cuenta de correo electrónico. Para el curso avanzado, continuamos con el uso de internet para otras actividades y a usar los programas comunes de Microsoft como Word, Excel y Powerpoint. Estos cursos se ofrecen a lo menos 8 veces al año.

Las clases de GED y computación comienzan en enero. Si te sientes llamado a darte la oportunidad de compartir tus talentos de esta forma, ¡nos gustaría conocerte! Comunícate con Laura Becerra al 303-282-3370. ¡Te esperamos!”

 

Próximamente: Un estudio de Harvard revela los múltiples beneficios de llevar a los niños a la iglesia

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Un estudio de Harvard revela los múltiples beneficios de llevar a los niños a la iglesia

Una educación religiosa se relaciona directamente con un desarrollo positivo en los años de juventud adulta.

Escritor Invitado

Por: Cerith Gardiner | Aleteia

Criar a nuestros hijos con fe les da, obviamente, muchos beneficios espirituales, pero un estudio reciente de Harvard ha mostrado que los niños con una educación religiosa reciben también beneficios físicos y mentales, en especial en su juventud adulta.

Llevan un estilo de vida más saludable

El estudio, publicado en 2018 por la Escuela de Salud Pública de Harvard, encontró que los niños que asistían a misa semanalmente o que tenían una activa vida de oración eran más positivos y tenían una mayor satisfacción vital cuando llegaban a la veintena. Estos jóvenes adultos tenían tendencia a escoger un estilo de vida más saludable, evitando las bebidas, el tabaco, el consumo de drogas y la promiscuidad sexual.

Utilizando una muestra de 5.000 niños durante un periodo de 8 a 14 años, el estudio reveló unos descubrimientos sorprendentes: al menos el 18 % de los que asistían a misa con regularidad informaron de niveles más altos de felicidad a partir de los 20 años que sus pares no religiosos. Y lo que es más importante, de esa misma muestra, el 29 % tendía a unirse a causas en beneficio de la comunidad y el 33 % se mantuvo alejado de drogas ilegales.

Una de las autoras del estudio, Ying Chen, se refirió a los descubrimientos en una rueda de prensa diciendo: “Muchos niños reciben una educación religiosa y nuestro estudio muestra que esto puede tener consecuencias significativas sobre sus comportamientos relacionados con la salud, su salud mental y su felicidad y bienestar generales”.

Les aporta fortalezas

No se trata del primer estudio que demuestra las ventajas de una educación religiosa. Emilie Kao, directora del Centro DeVos para la Religión y la Sociedad Civil de la Fundación Heritage, comparte en la web Stream.org que “las creencias religiosas dan a las personas fortalezas espirituales que conducen a hábitos saludables y construyen sus redes sociales y les dan la capacidad de superar obstáculos en la vida”.

Estos resultados son especialmente alentadores en un tiempo en que el número de asistentes regulares a misa parece estar en declive. El estudio podría servir como motivador para los padres que tienen dificultades para que sus hijos reticentes vayan a la iglesia, sobre todo durante los años de adolescencia.