Conozca a la vida de la Madre Cabrini

Aaron Lambert

El día 13 de noviembre se celebra el día de Santa Francesca Javier Cabrini, una monja italiana, la primera ciudadana estadounidense en ser llegar a los altares y quien estuvo varias veces en Colorado. Se le consideró el ejemplo italiano más acabado de fundadora de congregación consagrada a la asistencia social.

Frances Cabrini nació el 15 de julio de 1850 en una pequeña aldea en S’ant Angelo Lodgiano, Italia, a las afueras de Milán. Fue la menor de 13 hijos y nació prematura dos meses antes. Los médicos dijeron que viviría en un frágil estado de salud. Esta condición no fue un impedimento para que ella ingresara a la vida religiosa cuando llegó a la mayoría de edad.

En 1880 Cabrini fundó las hermanas Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús. Su sueño y el de sus hermanas era el de ir e irse de misiones a China. Ella logró tener una audiencia con el Papa León XIII para obtener el permiso para hacerlo. Pero para sorpresa suya se le encomendó otra misión: Estados Unidos. En aquella época había una ola grande de inmigrantes italianos y el Papa pensó que ella podía utilizar mejor sus talentos en ese lugar. Y estaba en lo cierto.

Llegó a Nueva York en 1889. Al principio fue difícil pero luego fundó un orfanato en lo que hoy está ubicado en West Park, Nueva York conocido como Saint Cabrini Home.

 

En Colorado

La Madre Cabrini visitó varias veces el estado de Colorado. Aquí su labor pastoral se enfocó en los trabajadores mineros italianos y sus familias en las estribaciones al oeste de Denver, un área que le gustaba de manera especial.

Después de haber establecido el orfanato Queen of Heaven para niñas, la Madre Cabrini vio la necesidad de implementar un campamento para albergar a las niñas durante el verano. Ella descubrió una propiedad en la ladera este de la montaña Lookout, perteneciente a la localidad de Golden y negoció su compra en 1910, un año después de tomar su promesa como ciudadana americana. Tres hermanas del Sagrado Corazón vivieron y mantuvieron la tierra, la cual tenía una pequeña operación agrícola.

Las palomas mensajeras engalanaron la celebración del centenario de la Madre Cabrini.

La tierra no tenía una fuente confiable de agua, pero en septiembre de 1912 la madre Cabrini dijo a algunas de las hermanas sedientas y quejumbrosas que levantaran una roca que yacía en este lugar y comenzaran a cavar. Las hermanas descubrieron sorpresivamente una fuente, la cual sigue funcionando hasta nuestros días.

Muchos peregrinos del santuario de la Madre Cabrini aseguran que el agua que toman de allí les ha traído paz y curación a sus vidas.

Durante esa misma visita, ella y el constructor Thomas Eckrom diseñaron los planos de lo que sería la famosa Stone House (Casa de piedra), que hoy funciona como casa de retiro. La construcción comenzó en 1914. Las niñas del orfanato se quedaban en aquella casa durante el campo de verano.  La Madre Cabrini llevó algunas hermanas y niñas del orfanato a la cima de la colina más alta sobre la propiedad y las piedras en forma del Sagrado Corazón. Hasta ahora estas piedras están puestas de la misma manera. Se conservan protegidas por una vitrina y están a la vista de todos.

La Madre Cabrini murió en diciembre 22 de 1917 en Chicago. Poco tiempo después de su muerte fue abierta la causa para su beatificación. El Papa Pío XII la canonizó en 1946. Un artículo publicado en el Denver Catholic Register el 4 de julio de 1946 hizo un recuento de los viajes realizados por la Madre Cabrini y dice que ella fundó un promedio de una casa al año durante sus 67 años de vida.

El legado de la madre Frances Cabrini se conserva hoy en el santuario que lleva su nombre.  A lo largo de estos años se han realizado varias adaptaciones que lo han convertido en el lugar de peregrinación que es hoy. Además, en 1929 fue construida una réplica de la gruta de Lurdes, en 1959 fue reconstruida y con ello comenzó a ser un lugar frecuente de oración entre los fieles de Denver.

En 1954 fue instalada una imagen de Jesús en lo alto de una de las montañas de la I 70. Para llegar a ella es necesario subir una escalera de 373 peldaños y que hoy se conoce como la escalera de la oración. En 1970 se completó un convento de las hermanas del Sagrado Corazón que, entre otras cosas, provee alojamiento para visitantes, lo cual hace que el santuario de la Madre Cabrini sea también un lugar popular para retiros.

Y aunque la madre Cabrini ya se fue hace cien años, su espíritu está mucho más vivo en las calles de Denver y especialmente en el santuario de la Madre Cabrini. Este lugar es un recuerdo omnipresente del amor de Cristo que esta sencilla mujer derramó en Colorado, un amor que la hizo santa.

Para mayor informacion visite mothercabrinishrine.org.

Traducido y adaptado del original en inglés por Carmen Elena Villa. 

 

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