¿De qué color es la piel de Dios?

Obispo Jorge Rodríguez
Foto de L´Osservatore Romano

Este es el estribillo de la canción de Ivonne e Ivette, “El Color de la Piel de Dios”, que seguramente muchos lectores conocen y alguna vez han cantado. La canción dice que la piel de Dios tiene todos los colores: “negra, amarilla, roja y blanca es: todos son iguales a los ojos de Dios.” Como la luz brillante al pasar por un prisma se expande en el espectro de los colores, como en un arcoíris, así es la familia de Dios; así es la Iglesia. Todos venimos de la misma Luz Divina, que es Dios nuestro Padre, pero al recibir esa luz, nosotros la explayamos en la multitud de los colores de la piel, de las tradiciones culturales y devocionales, de la música y del canto, de las lenguas y de nuestras expresiones del amor a Dios.

Se habla mucho de la comunidad hispana y latinoamericana en la Iglesia católica, en medio de la comunidad americana que nos ha acogido. Pero en la Arquidiócesis de Colorado hay también otras comunidades católicas que hacen nuestra Iglesia bella y rica en tradiciones.

Por ejemplo, en nuestra Iglesia católica vive y reza en nuestras parroquias la comunidad nativo-americana (Parroquia Saint Bernadette); la comunidad polaca (Parroquia de Saint Joseph’s Polish); la comunidad afro-americana (Parroquia Cure D’Ars); la comunidad vietnamita (Parroquia de Queen of Vietnamese Martyrs); la comunidad africana (Parroquia Queen of Peace); la comunidad italiana (Parroquia de Our Lady of the mount Carmel); la comunidad coreana (Parroquia Saint Lawrence ); la comunidad Mong (Parroquia de All Souls); la comunidad libanesa (Parroquia Saint Rafka). Para hacer todavía más llena de color y bella nuestra iglesia católica en Colorado, tenemos también diversos ritos litúrgicos, como el Maronita (Parroquia de Santa Rafka), el Bizantino (Parroquia Holy Protection of the Mother Of God); el Ucraniano (Parroquia Transfiguration of Our Lord); el rito Romano (al que la comunidad hispana pertenece) y el Rito Romano de la Forma Extraordinaria (o Rito Antiguo, en la parroquia Our Lady of Mt. Carmel en Littleton).

La Iglesia Católica (que significa “Universal”) es realmente una fiesta de colores, sonidos, idiomas y tradiciones, de la que debemos estar santamente orgullosos. Y todos unidos como hermanos, hijos de un mismo Padre.

El 29 de octubre el Señor me regaló una experiencia espiritual muy bella. Celebré la Misa para la comunidad africana católica de Denver en la parroquia de Queen of Peace. Preparando mi homilía, descubrí que los pueblos en África tienen un sentido muy profundo de la presencia y acción de Dios en todo lo que ocurre; grande amor por la vida y por la familia; aprecio por la naturaleza, y un agradecido respeto por los ancianos y por la autoridad, entre otros valores. Su participación litúrgica es dinámica, como cuando traen las ofrendas para la Misa caminando con una cadencia devota y bella. Sus cantos están llenos de vida y ritmo y, en cierto modo, expresan una espontaneidad y contacto con la vida muy especial. La alegría de la liturgia se siente por todas partes. Luego tuve la oportunidad de compartir la recepción hecha de saludos respetuosos, vestidos llenos de color, bonitos bailables por parte de los niños y jóvenes, y una suculenta comida con un menú de numerosos de platillos, todos excelentes.

El 5 de noviembre pasado tuve la oportunidad de celebrar y convivir con la comunidad italiana en la parroquia Our Lady of Mt. Carmel. Aunque ya la mayoría habla solamente inglés, tuvimos la Misa en italiano, y ellos supieron responder en italiano muy bien. Rezaron como rezamos nosotros, pero se les notaba el amor por sus raíces italianas, su idioma y esa fe católica incrustada en el alma de Italia y de las familias italianas. Su calor humano, apertura y sus deliciosos platillos te hacen sentir en Italia, ¡aunque la parroquia este en el corazón de Denver! Ahí escuché la historia de esta comunidad inmigrante tejida también -como la de los inmigrantes de hoy- de nostalgia por la patria, de dificultes de trabajo muy duro, pobreza y discriminación ¡Pero también de mucha fe! Con esa fe y amor por la Iglesia, fueron capaces de construir una iglesia tan bella como la de Nuestra Señora del Carmen.

Ojalá que siempre tengamos presente la belleza de nuestra catolicidad, aprendamos a apreciar las diversas formas de ser Iglesia y de amar a Dios, y mantengamos la unidad de la misma fe que profesamos, y la misma Eucaristía, que nos hacen reconocernos todos como hermanos y hermanas, hijos de un mismo Padre; en Cristo, nuestro Salvador; y en el Espíritu Santo, que nos reúne a todos en el amor de Dios. Un Dios, cuyo color de piel se expresa en el color de la piel de sus hijos que, cuando están unidos, reflejan su luz intensa.

 

Próximamente: Así se celebró en la la Arquidiócesis a Nuestra Señora de Guadalupe

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Con misas solemnes, mariachis, matachines, procesiones y representaciones de las apariciones, los fieles de la Arquidiócesis de Denver celebraron el día de Nuestra Señora de Guadalupe el pasado 12 de diciembre. Decenas de fieles compartieron por Facebook con El Pueblo Católico las fotos de sus respectivas celebraciones. Les compartimos algunas de las imágenes:

Parroquia Annunciation Denver.

Parroquia Holy Cross, Thornton

Parroquia Holy Rosary Denver

Parroquia Our Lady of Guadalupe, Denver

 

Parroquia Our Lady Mother of the Church, Commerce City.

Parroquia Queen of Peace, Aurora.

Parroquia Sacred Heart, Boulder.

Parroquia Saint Joseph, Denver

Parroquia Saint Mary, Rifle.

Parroquia Saint Michael the Archangel, Aurora.

Parroquia Saint Pius X, Aurora

 

Parroquia Saint Rose of Lima, Denver.

Parroquia Saint Theresa, Aurora

 

Saint William, Fort Lupton.

Parroquia Saint John the Baptist, Johnstown