Conoce a los cinco nuevos sacerdotes de Denver

El próximo 19 de mayo el arzobispo Samuel Aquila ordenará cinco nuevos sacerdotes en la catedral basílica Immaculate Conception de Denver. Curiosamente ninguno de ellos viene del seminario teológico St. John Vianney y el promedio de edad es de 41 años.

El padre Angel Perez-Brown y el padre Roberto Rodríguez son de República Dominicana y Tomislav Tomic de Bosnia y Herzegovina. Estos tres estudiaron en el seminario Redemptoris Mater de Denver mientras que Darrick Leier y Shannon Thurman vienen del seminario St. John XXIII en Boston, el cual brinda formación a aquellos seminaristas que descubren su vocación a una edad avanzada.

A continuación les presentamos un perfil de cada uno de los cinco futuros sacerdotes.

 

Diácono Roberto Rodríguez

Nacido en Santo Domingo, República Dominicana y abogado de profesión confiesa que se siente emocionado frente a su nueva misión como vicario en la parroquia Ascension en Montbello. “Será un tiempo de aprendizaje, de adaptación, de cambio”, dijo. Durante su diaconado sirvió en la parroquia Saint Anthony of Padua en Denver, y este tiempo, dice, le sirvió paraacercarme a los feligreses, compartir con ellos en sus momentos de alegría, principalmente en los numerosos bautismos que Dios me permitió celebrar”. También ha podido “acompañar a los hermanos en momentos de sufrimiento a causa de la muerte de un miembro de su familia” y por último “acercarme aún más a la eucaristía”. Los santos que más le han inspirado son Santa Teresa de Lisieux, Santa Teresa de Calcuta y San Juan Nepomuceno. Sus primeras misas serán en Saint Anthony of Padua a las 10:30 a.m. en ingles y a las 2:30 p.m. en español el domingo 20 de mayo.

 

Diácono Angel Perez-Brown

También dominicano,  ha servido como diácono en las parroquias St. John the Baptist en Jhonstown y St. Nicholas en Platteville donde seguirá su misión como vicario parroquial. Su trabajo pastoral se enfocará en servir a los inmigrantes que llegan a esa zona a trabajar en el campo. “Esto me emociona mucho”, dijo y también aseguró que allí puede “encontrar gente que viene sedienta, que quiere tener un encuentro con Cristo. Ellos son como el pueblo de Israel cuando se fue a Egipto y llegó a una tierra desconocida”. Él también valora el “clima familiar” de ambas parroquias. Tanto de la comunidad hispana como en la americana

Los santos que más han influido en su vocación son la Virgen María, San Juan Pablo II y Santa Faustina Kowalska.

Su primera misa será el domingo 20 de mayo en St John the Baptist en Johnstown a las 9:45 a.m. y en español en St Nocholas en Platteville a las 12:45 p.m.

 

Diácono Darrick Leier

Tiene 42 años y pasó varios años trabajando en el campo de software de ingeniería civil antes de descubrir su vocación. Después de asistir a la universidad, se alejó de la fe católica, pero esto cambió hace seis años, cuando su madre Marvelyn murió de cáncer. “Después de este momento tan doloroso que te cambia la vida, el Señor penetró en mi corazón y derramó su amor y misericordia sobre mí”, dijo al Denver Catholic. El Señor lo condujo a la parroquia Immaculate Heart of Mary en Northglenn y luego de un año y medio de discernimiento descubrió que Dios lo llamaba a ser sacerdote. “Jesús encendió en mi corazón una llama y, como sacerdote, lo que más quiero es compartir esta llama con otras personas que conozco”, afirmó. Su nueva misión será la de vicario en la parroquia St. Clare of Assisi en Edwards.

 

Diácono Shannon Thurman

Casi toda su vida ha estado en Colorado y viene de una realidad familiar muy particular. Fue adoptado por su padrastro cuando tenía 11 años y tuvo una educación regular. A lo largo de su vida él sentía que el Señor lo llamaba a ser sacerdote, pero ignoró este llamado hasta el año 2012 cuando, luego de un período de ausencia de la Iglesia, sintió que el Señor lo llamaba a regresar y a ser ministro extraordinario de la Eucaristía para los confinados en casa. Finalmente respondió a la llamada del Señor e ingresó en el seminario St. John XXIII en Boston a los 43 años. Al hablar de su vocación el padre Thurman cita una frase conocida de Santa Teresa de Calcuta: “Dios escribe recto en líneas torcidas. Esto podría describir mi itinerario al sacerdocio”, dice. El sacerdote ha sido asignado como vicario parroquial de St. Michael en Craig.

 

Diácono Tomislav Tomic

Nació y creció en un poblado de Bosnia y Herzegovina. Es el más joven de nueve hijos, y viene de una familia con varios sacerdotes. Cuando se graduó de la preparatoria, la guerra en Bosnia ya había comenzado. Cuatro días antes de la graduación, se enlistó en el ejército por un periodo de tres años. Después de cumplir sus deberes militares, Tomic se sentía extremadamente aislado. En ese tiempo, el párroco de su iglesia lo invitó a un encuentro del Camino Neocatecumenal. Esto tuvo un efecto profundo en él. Tomic se respondió a la llamada de Dios al sacerdocio. Entrar al seminario fue el mayor riesgo que él había tomado en 34 años de vida, comentó. Ahora, a sus 43, Dios ha restaurado su dignidad como ser humano y cambió completamente su vida. “Ahora que estoy aquí, veo que Dios transformó mi vida”, dijo el padre Tomic. “Dios es increíble. Lo que él hace conmigo es un milagro”. Este sacerdote servirá en la parroquia St. Theresa en Frederick.

Próximamente: La dignidad humana en el libro del Génesis

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Este artículo fue publicado en la edición de la revisa de El Pueblo Católico titulada “EL GRAN RESCATE”. Para suscribirte y recibir la revista en casa, HAZ CLIC AQUÍ.

 

Por el diacono Pedro Reyes, Parroquia St. William, Ft. Lupton.

Todo ser humano tiene una dignidad que le fue otorgada por Dios. San Juan Pablo II en su teología del cuerpo nos dice lo siguiente:

“El hombre es creado sobre la tierra y al mismo tiempo que el mundo visible. Pero, a la vez, el Creador le ordena subyugar y dominar la tierra (cf. Gén 1, 28): está colocado, pues, por encima del mundo. Aunque  el hombre esté tan estrechamente unido al mundo visible, sin embargo la narración bíblica no habla de su semejanza con el resto de las criaturas, sino solamente con Dios”.

Lo que san Juan Pablo II nos está recordando es que el hombre no fue creado de la misma manera que los demás seres vivos. Esto, naturalmente, nos hace diferentes al resto de la creación. No podemos darle los mismos derechos a una mascota, como un perro o un gato, que a un ser humano. Es triste que hoy en día la dignidad del ser humano sea despreciada a tal grado que muchas personas le dan más amor y atenciones a las mascotas que a los propios familiares. Hoy en día hay algunas personas que tratan a los animales como seres humanos y a sus semejantes, que son seres humanos,] como animales.

San Juan Pablo II nos dice también esto:

“En el ciclo de los siete días de la creación es evidente una precisa gradualidad; el hombre en cambio no  es creado según una sucesión natural, sino que el Creador parece detenerse antes de llamarlo a la existencia, como si volviese a entrar en sí mismo para tomar una decisión: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen, a nuestra semejanza…’ (Gn 1,26)”.

Nuevamente, san Juan Pablo II nos recuerda la manera tan diferente en la que Dios creó al hombre. Y aquí nos recuerda la principal diferencia entre los seres humanos y el resto de la creación. El hombre, a diferencia de los demás seres vivos, fue creado a “imagen y semejanza” de Dios. O sea, el ser humano tiene una dignidad única e inigualable que le ha sido otorgada por Dios.

En todo lo que hemos visto, podemos darnos cuenta de lo siguiente: cuando el autor del libro del Génesis narra la creación de todo, al referirse al ser humano, especifica que lo creó y lo bendijo. Sin embargo, la creación del hombre se distingue de todo lo demás creado de tal manera que le da ese grado de dignidad superior al resto de la creación.

Esto se puede ver claramente porque antes de crear al ser humano, Dios es presentado como si estuviera deliberando sobre cómo lo creará, mostrando el acto de crear al hombre como un acto muy importante. Igualmente, la excepcional dignidad del ser humano se muestra en su totalidad por la ‘semejanza’ con Dios. Por lo tanto, todos los seres humanos, sin importar raza, color de piel, país de origen, etc., tenemos una dignidad específica que debe ser respetada por todos. Y esta dignidad viene por el hecho de haber sido creados “a imagen y semejanza de Dios”.

 

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