Dos nuevas comunidades religiosas llegan a Denver.

Las Sisters of Life y las misioneras de San Carlos Borromeo son dos nuevas comunidades religiosas que llegaron a Denver este verano con el fin de asistir en diferentes servicios como la evangelización a jóvenes estudiantes del norte de Colorado, la educación eucarística y los programas de educación religiosa, respectivamente.

En entrevista con El Pueblo Católico las religiosas de ambas comunidades dan a conocer detalles de su llamado a la vida religiosa y el servicio que prestaran en Colorado.

Las Sisters of Life con el Arzobispo Aquila.

Las Sisters of Life con el Arzobispo Aquila.

Sisters of Life y su mision en Colorado

Las Sisters of Life fueron fundadas el 1 de Junio de 1991 en Nueva York. Ellas además de tomar los votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia, toman un cuarto voto: el de proteger y exaltar la sacralidad de la vida humana.

La misión principal de esta comunidad es la de brindar atención a las mujeres embarazadas que estén en necesidad, que estén considerado abortar, consuelo y reconciliación a quienes han abortado, así como estar a cargo de casas de retiro.

En Colorado, las hermanas se enfocarán en la evangelización a tiempo completo a estudiantes de diferentes universidades locales entre ellas University of Colorado Boulder, Colorado State University, University of Northern Colorado y ocasionalmente a estudiantes de Colorado School of Mines, donde pasaran una semana de cada mes en cada uno de los campus.

“Nuestro deseo es llevar un carisma de la vida. Queremos que sepan que sus vidas son algo sagrado, bello y bueno. También sabemos que las mujeres jóvenes en la universidad son especialmente vulnerables a la industria del aborto”, dijo la hermana Maris Stella

“Deseamos formar relaciones con ellos (los jóvenes) y ser testigos”, apunto  la hermana Mary Concepta.

La comunidad de Sisters of Life en Colorado es la primera en el oeste de los Estados Unidos y está formada por cuatro religiosas; La hermana Mary Concepta SV, es la superiora local, ella conoció de la orden a través de una amiga del colegio que quedó embarazada inesperadamente y quien fue ayudada por las hermanas de la orden. Según la religiosa, la vida de su amiga fue transformada de tal manera que cuando ella tuvo contacto con las misioneras se sintió naturalmente atraída a la vida religiosa.

Por su parte la hermana Maris Stella SV, conoció de la orden en Naples donde residía, luego de haberse graduado de la Academia Naval. A su regreso a Estados Unidos decidió buscarlas ya que sentía que la semilla del carisma estaba sembrada en ella.

Mientras que la hermana Maria Anne Michela SV  y la hermana Fiat Marie SV, decidieron  responder a su llamado a la vida religiosa, la primera, mientras estudiaba bioquímica en la University of Madion,-Wisconsin, y la segunda meses después de su graduación de la universidad.

Las religiosas dijeron sentirse muy agradecidas con toda la ayuda que han recibido desde su llegada a Denver y piden: “Por favor oren para que permanezcamos dóciles a las instrucciones del Espíritu sobre cómo hacer crecer el carisma de la vida en esta arquidiosesis”, dijo la hermana Maris Stella SV.

 

Las hermanas misioneras de San Carlos Borromeo

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Hermanas de San Carlos Borromeo

Por su parte, las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo llegaron a la parroquia Nativity of Our Lord en Broomfield a establecer su primera misión en Estados Unidos. La orden fue fundada en Italia en el 2004. La hermana Elena Rondelli, de 35 años de edad -la superiora del dúo-  y la hermana Maria Anna Sangiorgio de 27, quien habla español, ambas son del norte de Italia.

Las misioneras siguen el carisma de monseñor Luigi Guissani, fundador del movimiento Comunión y Liberación; el de llevar a Cristo a todos los aspectos de la vida cotidiana.

En su misión en Denver las hermanas estarán asistiendo en varios servicios como visitas a los enfermos, la adoración eucarística y el programa de educación religiosa en la parroquia Nativity of Our Lord.

Al preguntarles que es lo que más esperan de su nueva misión Sor Elena contestó: “Deseamos conocer a todos aquellos que están más necesitados y lejos de la presencia de Dios”. La hermana Elena estudio historia del arte y fungió como  trabajadora social en Naples, además de trabajar como maestra en Nairobi, Kenya donde enseño artes creativas y literatura. Mientras que Sor Maria Anna estudio lenguajes en la Universidad Católica de Milán y ayudo al ahora obispo Massimo Camisasca, en la Diócesis de Reggio Emilia.  Sobre su llamado a la vocación Sor Elena dijo haberlo recibido mientras estaba en el la universidad, ella sabía de la existencia de la orden y sintió que ese era el lugar indicado para ella.  Por su parte Maria Anna expreso que fue durante su encuentro con el movimiento de Comunión y Liberación mientras estada en la escuela secundaria que experimento la belleza de la vida Cristiana. Las misioneras dijeron sentirse agradecidas por estar aquí y de ser las primeras hermanas de la orden en hacer ministerio en Estados Unidos. “Hemos experimentado un cálido recibimiento. Toda la gente es muy amable con nosotras, y están dispuestos a ayudarnos y conocernos”, finalizó diciendo la hermana Elena.

*Con información de Roxanne King y Melissa Keating

Próximamente: 5 lugares de Colorado nombrados en honor a santos católicos

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El pasado 1 de agosto Colorado cumplió 144 años. Mejor conocido como el “Día de Colorado”, este día conmemora la fundación de nuestro gran “Estado del Centenario”, que sucedió en 1876.

Así mismo, la Iglesia Católica tiene una rica historia en Colorado, y aunque muchos no lo saben, varias regiones, puntos de referencia geográficos y lugares en el estado llevan el nombre de santos católicos. La sierra de San Juan, el río San Miguel y el valle de San Luis son solo algunos ejemplos.

En honor al “Día de Colorado”, te mostramos cinco lugares dentro de nuestro colorido Colorado que toman su nombre de un santo católico. Probablemente ya conozcas un par de ellos, pero los otros tres son verdaderos diamantes que valen la pena visitar; de hecho, dos de ellos fueron construidos y fundados antes de que Colorado fuera Colorado.

Santuario de la Madre Cabrini, Golden, CO

Es uno de los sitios de peregrinación más populares de Colorado. En verdad es difícil no enamorarse del Santuario de la Madre Cabrini. Originalmente fundado como un campamento de verano para niñas por santa Francisca Cabrini en 1910, el santuario da al corredor I-70 que se dirige hacia las montañas y es tan encantador como relajante. Además de orar en la capilla, los visitantes pueden alojarse en la antigua Casa de Piedra que se construyó en 1914 o en una de las varias casas de retiro que se han agregado a lo largo de los años. Además de ser un espacio maravilloso para rezar, el Santuario de la Madre Cabrini es el hogar de la gran estatua del Sagrado Corazón en la cima de la escalera de 373 escalones, conocida de cariño como la escalera de oración.

Capilla de Santa Catalina de Siena, Allenspark, CO

Foto de Andrew Wright

Mejor conocida como la Capilla en la Roca, esta capilla católica en funcionamiento es quizás uno de lugares más destacados y emblemáticos de Colorado. Según cuenta la historia, a principios del siglo XX, un hombre llamado William McPhee era dueño de la tierra donde se encuentra la capilla, conocida como Camp St. Malo. McPhee era feligrés de la Catedral de Denver y a menudo permitía que la parroquia llevara a los niños a caminar y acampar en su propiedad. Durante uno de esos viajes varios campistas vieron un meteorito o una estrella fugaz que parecía haber golpeado la tierra. Fueron a buscarlo y se toparon con la Roca que ahora permanece como la base de la Capilla de Santa Catalina de Siena. Fue finalizada en 1936, y el nombre oficial de la capilla es apropiado, ya que la santa y la capilla comparten un vínculo común de experiencias místicas facilitadas por Dios. Ha tenido muchos visitantes a lo largo de los años, pero tal vez ninguno tan famoso como san Juan Pablo II, quien alguna vez fue el amante de la naturaleza y quien hizo una parada en Denver para la Jornada Mundial de la Juventud en 1993.

Abadía de St. Walburga, Virginia Dale, CO

Photo courtesy of the Abbey of St. Walburga

Ubicada en la pintoresca Virginia Dale, una pequeña comunidad al sur de la frontera de Wyoming, la Abadía de St. Walburga es un lugar donde la voz del Señor vive en las montañas, llanuras y ríos que la rodean. Nombrada así por la patrona de las monjas benedictinas, el monasterio fue fundado en 1935 cuando tres hermanas de la abadía de St. Walburg en Eichstätt, Baviera, fueron enviadas a una granja remota en lo que era Boulder. Allí construyeron una base sólida para el futuro del monasterio a través del trabajo duro, la pobreza y una confianza firme en la providencia de Dios. Hoy las monjas benedictinas de Walburga llevan a cabo humildemente las buenas obras de la orden benedictina y continúan el legado que comenzó hace casi un milenio en 1035, cuando se fundó el monasterio original de Walburg en Eichstätt.

San Luis, CO

Photo by Jeremy Elliot

Al visitar las regiones más al sur del Estado de Colorado, las raíces católicas de la región se vuelven mucho más evidentes. La ciudad más antigua de Colorado, San Luis, fue fundada en 1851 en la fiesta de San Luis, y es previa a la fundación oficial de Colorado como estado por 25 años. La ciudad está ubicada a lo largo de la cordillera Sangre de Cristo. Una de las principales atracciones de la pequeña ciudad de poco más de 600 habitantes es un santuario en la parroquia católica local de la ciudad. El Santuario de las Estaciones de la Cruz fue construido por los feligreses de la parroquia Sangre de Cristo y las hermosas estaciones fueron diseñadas y moldeadas por el escultor nativo de San Luis, Huberto Maesta.

Capilla de Viejo San Acacio, Condado de Costilla, CO

Photo from Wikicommons

Justo al oeste de la ciudad de San Luis se encuentra una de las gemas más antiguas de Colorado. La Capilla de Viejo San Acacio  es el sitio religioso más antiguo no nativo americano en Colorado que sigue activo en la actualidad. Aunque se desconoce la fecha exacta de la edificación del edificio de la iglesia, probablemente se completó en algún momento de la década de 1860. El homónimo de la iglesia proviene de San Acacio de Bizancio, un mártir del siglo III. Cerca de la iglesia se encuentra el pequeño pueblo de San Acacio, que según la tradición local obtuvo su nombre después de que uno de los primeros asentamientos del Valle de San Luis, originalmente llamado Culebra Abajo, fue atacado por una banda de Ute en 1853. Cuando los atacantes de Ute se acercaron, los aldeanos pidieron la intercesión de San Acacio, un santo popular entre su gente. El Ute de repente se detuvo y huyó antes de llegar a la ciudad, asustado por una visión.