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viernes, mayo 20, 2022
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“Doy gracias por el don de su ‘sí’”

“Mi corazón está verdaderamente lleno de alegría por su “sí” a la Iglesia, por su “sí” primero a Cristo”, dijo emocionado y con la voz entrecortada el Arzobispo de Denver, monseñor Samuel Aquila, al concluir la misa en la que ordenó a siete nuevos sacerdotes de cuatro nacionalidades diferentes, el pasado 14 de mayo en la catedral basílica Immaculate Conception de Denver.

Era la fiesta de San Matías apóstol, por ello ese día  el color de la liturgia era el rojo. Era también la víspera de la fiesta de Pentecostés. El Espíritu Santo derramó sus dones y mostró la universalidad de la Iglesia representada en estos siete nuevos sacerdotes: Mason Fraley, Hermano James Claver, Matthew Magee (Estados Unidos); Thomas Nguyen, Vincent Bui (Vietnam); Salvador Sánchez-Gasca (México) y Fernando Freddy Londoño (Colombia).

La Misa contó con la presencia del cardenal Francis Stafford (antiguo arzobispo de Denver y prefecto emérito del Pontificio Consejo para los laicos), a quien Aquila llamó cariñosamente al final de la ceremonia “el abuelo”, pues fue él quien estableció los dos seminarios que tiene actualmente esta arquidiócesis: Saint John Mary Vianney y Redeptoris Mater. También estuvo presente el obispo de la diócesis de Bui Chu – Vietmam, Thomas Vũ Đình Hiệu para ser testigo de la ordenación de sus dos compatriotas.

 

Humildad y servicio

En su homilía el Arzobispo Aquila habló a los nuevos sacerdotes sobre la necesidad de tener siempre un espíritu de humildad y servicio, a semejanza de Cristo sacerdote.

“Es importante que entiendan su propia debilidad”, les dijo el Arzobispo con sensatez. “Ustedes están llamados a estar profundamente enraizados en su humildad”.

“Hagan de ustedes una total donación de sí mismos, no importa cuál sea el costo. Siempre tengan sus ojos fijos en Jesús”, exhortó monseñor Aquila.

También les indicó algunos de los retos que tendrán que enfrentar durante su ministerio: “Encontrarán aquellos que están enfermos o sufrientes. Es solo en el corazón de Cristo que ustedes han sido llamados en medio de la noche a ir y ungir a los enfermos o bautizar a los moribundos, pero van a hacerlo con alegría”, dijo. “Jesús, quien ha ido antes que nosotros, ha experimentado todo esto y nos ha llamado a su amor”.

El Arzobispo exhortó a los nuevos sacerdotes a que sepan reflejar y cultivar su propia relación con Cristo y a compartir el amor que han experimentado por medio del servicio a los más necesitados.

“Es solo en esta experiencia personal de la mirada del amor de Jesús desde la cruz que nosotros vemos verdaderamente la profundidad de su amor por nosotros”, dijo el Arzobispo.

Al final de la Misa agradeció a todos los presentes. A las familias que vinieron desde lejos (Colombia, México y Vietnam). Luego agradeció en español a los familiares de los nuevos sacerdotes:

“Gracias a los padres por el don de sus hijos, por la fe que les han dado. Muchas gracias por el amor, el… apoyo” (en un momento olvidó esta última palabra, lo que despertó risas entre los presentes).  Luego siguió agradeciendo en inglés, “a las facultades del Seminario, a los rectores y a todos aquellos que estuvieron involucrados en la formación de estos hombres”. También agradeció “a los hermanos que vinieron desde Vietnam. Es una tremenda alegría tenerlos, recibirlos” y dijo a los nuevos sacerdotes que agradecieran de su parte a sus padres y sus familiares “ya que no hablo ni una sola palabra de vietnamita”, esta petición volvió a ser motivo de risa entre los fieles allí presentes.

Luego se dirigió a los siete nuevos sacerdotes a quienes agradeció, “por ser testimonio de fe, por lo que significa ser cristianos en este siglo XXI. Es una gran alegría haber estado con ustedes en estos últimos cuatro años (tiempo que lleva Aquila como Arzobispo de Denver), haber visto el crecimiento y el desarrollo de su vocación. (…) Todo mi amor y apoyo para ustedes en su ministerio”.

“Una alegría sin nombre”

El Padre Fernando Freddy, miembro del Camino Neocatecumenal y cuya formación la hizo en el seminario Redemtporis Mater resume en una palabra lo que para él significa ser sacerdote: «Es llevar la misericordia de Dios que yo he experimentado en mi propia vida». La misa estuvo animada con algunas canciones propias de este movimiento español fundado por Kiko Arüello: con la presencia de la guitarra y las panderetas que le dan un estilo propio.

Por su parte el Padre Salvador Sánchez, vio como un regalo que el día de su ordenación la liturgia tuviera el color rojo pues “es uno de mis colores favoritos porque habla de la vida de los mártires. Ellos me llaman la atención y me llena de mucho valor para defender mi fe”.

Su madre Victoria Gasca dijo, luego de su ordenación que sintió “una alegría que no tiene nombre. Es demasiado fuerte para uno. Es la misma emoción que sientes cuando las creaturas nacen. Se pone uno a llorar y no hay como darle gracias a Dios”.

 

 

Nuevas misiones para los nuevos sacerdotes

A partir del 15 de junio estos jóvenes sacerdotes ejercerán su ministerio en los siguientes lugares de la Arquidiócesis de Denver.

Padre Vincent Bui, vicario de la parroquia All Saints, Denver, Colorado.

Padre James Claver, capellán del Bishop Machebeuf High School, Denver.

Padre Mason Fraley, vicario de la parroquia Immaculate Heart of Mary, en Northglenn.

Padre Fernando Londoño, vicario parroquial de Queen of Peace, en Aurora.

Padre Matthew Magee, vicario parroquial de St. Michael, en Craig; St. Ignatius, en Rangely y Holy Family en Meeker, Colorado.

Padre Salvador Sanchez, vicario de la parroquia St. Peter, Greeley, Colorado.

*El padre Thomas Nguyen ejercerá su ministerio en Vietnam.

 

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