El 7 de junio marca el centenario de la muerte de Julia Greeley

El Arzobispo celebrará una Misa especial en honor a la vida del “Ángel de la Caridad” de Denver

Aaron Lambert

¿Es ella una santa?

Si leemos el titular en la portada del número del 15 de abril de 1998 del Denver Catholic Register, que contiene una foto de Julia Greeley nos daríamos cuenta de que poco sabía el personal del periódico en ese momento que 20 años después, ella estaría en camino a convertirse en una santa.

La causa de canonización de Julia Greeley se abrió el 18 de diciembre de 2016 y ahora se le llama “Sierva de Dios”. Si bien una causa puede tardar años en completarse, existen muchas razones para reflexionar sobre la vida de esta inspiradora mujer y el ejemplo de santidad que ella estableció durante su tiempo en la tierra.

El 7 de junio será un día para hacer precisamente eso, ya que marca el centenario de la muerte de Julia Greeley. El arzobispo Samuel J. Aquila celebrará una Misa en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción para honrar la vida del “Ángel de la Caridad” de Denver, como llegó a ser conocida, y todos están invitados a participar en la celebración. Además, la oficina del gobernador emitirá una proclamación oficial declarando que la semana del 3 al 9 de junio será reconocida como la “Semana de Julia Greeley”.

Como parte de las festividades, los bomberos de Denver proporcionarán una guardia de honor en reconocimiento a la propia devoción de Greeley al Sagrado Corazón y su firme dedicación a entregar panfletos del Sagrado Corazón a las estaciones de bomberos de Denver.

Poco se sabe sobre Julia Greeley y su vida, pero a lo largo de los años, las piezas del rompecabezas han comenzado a unirse. El fraile capuchino, el padre Blaine Burkey, se fascinó con Greeley hace algunos años y recopiló el volumen más completo sobre su vida hasta la fecha, titulado Secret Service of the Sacred Heart: The Life and Virtues of Julia Greeley (Servicio secreto del Sagrado Corazón: La vida  virtudes de Julia Greeley n.d.t.).

Greeley se ganó la reputación de ser una mujer de caridad mientras caminaba por las calles de Denver por la noche, llevando consigo comida, ropa y otros bienes de caridad en una pequeña carreta roja para repartir entre los necesitados. Como parte del proceso de canonización, sus huesos fueron exhumados en noviembre del año pasado y demostraron que sufría de artritis severa, lo que significa que esta tarea probablemente era dolorosa para ella. No obstante, persistió en el dolor y aun así encontró una inmensa alegría en servir a los demás.

El Julia Greeley Guild está trabajando arduamente para recaudar fondos para financiar los gastos de la causa de Julia. Los detalles sobre cómo ayudar a contribuir a la causa se ofrecerán en la misa del 7 de junio, y el gremio tiene varios eventos para recaudar fondos, incluido uno el 10 de junio. El gremio también pide que todos los que hayan tenido devoción a Julia Greeley antes de su formación en 2011 envíe un testimonio que describa su devoción, de larga data, por ella. Estos testimonios podrían ayudar a agilizar su causa.

Monseñor Matthew Smith, editor fundador del Denver Catholic Register, escribió sobre Greeley en su obituario de 1918, “Su vida se parece a la de un santo canonizado”. Con oración, gracia y un compromiso de los fieles de mantener viva la memoria de Greeley, Mons. Smith no estaba tan equivocado. ¡Julia Greeley, ruega por nosotros!

 

Misa del centenario de Julia Greeley
Jueves 7 de junio a las 5:30 p.m.
Catedral Basílica Immaculate Conception

Evento de recaudación de fondos de Julia Greeley

Domingo 10 de junio
Trattoria Stella, 3201 E. Colfax Ave.
de 5 p.m. a 9 p.m.

10% de los fondos recaudados del restaurant irán a la causa de Julia Greeley.

Próximamente: Colorado marcha para celebrar la vida 

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Tras una mañana fría de nieve, miles de católicos de la Arquidiócesis de Denver se reunieron el 12 de enero para para participar en la Marcha Para Celebrar la Vida al pie del Capitolio del Estado de Colorado – el primer lugar que permitió la legalización del aborto en los Estados Unidos hace más de 50 años – buscando restablecer el respeto al derecho más fundamental de todos: el derecho a la vida.

Recordando que Colorado fue el primer estado en legalizar el aborto, David Bereit, quien sirvió como maestro de ceremonias del evento y fue cofundador y director general de 40 Days for Life (40 Días por la Vida), motivó a los presentes a continuar luchando para revertir la maldad que había comenzado en el edificio que estaba frente a ellos.

“Aunque en el presente se siguen perdiendo vidas, hemos visto, gracias a las oraciones y esfuerzos de fieles en Denver, y a través de Colorado y del país, que la situación está cambiando en favor de la vida”, dijo el presentador, asegurando que de las 2,200 clínicas de aborto que existían en 1992, menos de 600 siguen en funcionamiento. El 79 por ciento de los centros de aborto han cerrado sus puertas, en parte debido a las acciones y las oraciones por parte de grupos pro-vida.

Miles de católicos salieron a las calles del centro de Denver para celebrar la vida, buscando que se reconozca el respeto por esta desde la concepción hasta la muerte. (Foto de Brandon Young)

“La tasa de abortos sigue disminuyendo… La gran mayoría de [los miembros de nuestro país] se identifican como pro-vida desde Roe v. Wade. Más leyes pro-vida se han aprobado en los últimos tres años que en los 30 años anteriores a eso… Ahora comprendemos que los días de Roe v. Wade están contados. ¡El aborto va a terminar! Nuestro trabajo aún no acaba, y por ello estamos reunidos aquí. Lo que comenzó en este lugar, debe terminar en este lugar”.

La Marcha Para Celebrar la Vida llegó en un tiempo importante en el ámbito político, ya que las elecciones del mes de noviembre vieron la derrota de algunos legisladores de Colorado que apoyaban áreas importantes de la enseñanza moral de la Iglesia respecto a la dignidad de la vida, aseguró el arzobispo de Denver Samuel J. Aquila.

El arzobispo de Denver Samuel J. Aquila incitó a los participantes a mantenerse fieles a la enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de la persona humana. (Foto de Brandon Young)

Por ello alentó a los participantes a ser una luz en la oscuridad, defendiendo la dignidad de la vida desde la concepción hasta la muerte en el ámbito público.

“En las pasadas elecciones de medio término algunos legisladores que apoyaban las enseñanzas de la Iglesia en temas claves fallaron en obtener un escaño, lo que hace nuestra labor de mantenernos vigilantes y comprometidos en este día, incluso más importante”, señaló.

Igualmente, el prelado pidió la abolición de la pena de muerte en Colorado, la cual aseguró ser innecesaria; y citando al Papa Francisco, rechazó la idea de que la Iglesia se debe acomodar a estas leyes bajo el lema del progresismo, pues “no es progresivo intentar resolver problemas eliminando vidas humanas”.

El mitin también contó con la presencia de Elizabeth Felix, una estudiante universitaria y líder en la organización Students for Life (Estudiantes por la Vida), quien insistió que ser pro-vida significa ser pro-mujer, pro-hombre y pro-niños; la familia McGarity, quienes hablaron sobre la dignidad de los niños con Síndrome de Down; y Elías Moo, el superintendente de escuelas católicas de la Arquidiócesis de Denver.

Tras compartir el testimonio de su madre que eligió la vida, Elías Moo, el superintendente de esculas católicas de la Arquidiócesis de Denver, aseguró que ser cristiano es ser pro-vida. (Foto de Brandon Young)

En un discurso bilingüe, Elías aseguró que las escuelas católicas de la arquidiócesis enseñan a sus estudiantes a comprender la dignidad de la vida desde la concepción hasta la muerte. Y contó el testimonio de su madre, quien rechazó la propuesta de un médico de abortar a su hermano menor por estar en riesgo de nacer con discapacidades.

La respuesta de su madre al doctor fue: “Yo amo la vida porque yo amo a Jesucristo”.

“Que en cada rincón de esta ciudad y de este estado vean que celebramos y amamos la vida porque amamos a Jesús”, concluyó el superintendente.

Marchando con alegría

Por el segundo año consecutivo, unas jóvenes integrantes del grupo ENDOW (Educando sobre la Naturaleza y Dignidad de las Mujeres) por sus siglas en inglés – un apostolado católico que ayuda a las mujeres formar comunidades para aprender sobre su fe y dignidad – encabezaron la marcha luciendo sus vestidos de quinceañera.

Las jóvenes del grupo ENDOW guiaron el paso de la marcha luciendo sus vestidos de quinceñera para testificar que el apoyo a la vida está ligado al apoyo a la mujer. (Foto de Brandon Young)

“Son las defensoras de la vida. Están justo en esa edad cuando pueden decir: ‘Esto es lo que significa ser mujer, y así es como puedo proteger la vida desde ahora’”, dijo Marcela García López, coordinadora de crecimiento del programa de ENDOW. “Planned Parenthood y otras organizaciones dicen que las minorías necesitan el aborto debido a la pobreza o a los muchos retos que tienen que enfrentar. Pero, de hecho, miren a estas jóvenes. Pueden decir que sí [a la vida] y desafiar eso”.

“Una vida es una vida, sin importar si el embarazo fue planeado o no”, dijo Litzy Morán, una de las quinceañeras que participaron en el evento, y aseguró que, si más jóvenes tuvieran a alguien con quién hablar sobre sus miedos por un embarazo no planeado, más de ellas elegirían la vida.

El toque latino se hizo presente en la marcha por medio de bailables folclóricos, así como de mariachis y matachines. (Foto de Brandon Young)

Conforme la masa de personas caminaba por las calles del centro de Denver al son del mariachi y de los cantos de los seminaristas del Camino Neocatecumenal, y algunos incluso al compás de bailables folclóricos, la mirada atenta de ciertos espectadores daba testimonio a las palabras de Martin Luther King Jr. citadas por el arzobispo de Denver: “Respondiendo con odio al odio multiplica el odio, agregando una oscuridad más profunda a una noche ya falta de estrellas. La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; solo la luz puede hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; solo el amor puede hacerlo”.