El seminario de Denver tiene un riguroso proceso de selección y formación de sus sacerdotes

Debido a los escándalos de abuso sexual ocurridos en Estados Unidos mucha gente se pregunta con qué criterio se admiten a los jóvenes en los seminarios. Por ello ofrecemos este artículo en el que explicamos cómo los seminarios de la Arquidiócesis de Denver evalúan a aquellos jóvenes que vienen con la inquietud sobre la vocación al sacerdocio.

La Arquidiócesis de Denver cuenta con dos seminarios: Saint John Vianney y Redemptoris Mater han liderado durante casi 30 años la investigación diligente de seminaristas y la formación de futuros sacerdotes sanos.

“Nuestra tarea consiste en formar hombres virtuosos con el corazón de Jesús, que mueran a ellos mismos, que estén dispuestos a servir donde estén llamados y que sirvan a los fieles confiados a su cuidado con caridad pastoral”, dijo el arzobispo Samuel Aquila. “El sacerdocio no se trata de uno mismo, sino de servir a Cristo y a la Iglesia, donando la propia vida como Cristo donó su vida por nosotros”, aseguró.

Por su parte el padre Daniel Leonard indicó que “la generación actual de seminaristas es la más estudiada”. Christina Lynch, quien ha trabajado durante 12 años como directora de servicios psicológicos del seminario, asegura que las pautas para examinar candidatos han evolucionado con el tiempo y siguen siendo cada vez más estrictas. “Lo que ocurrió en el pasado nos muestra que si tú no quieres ver algo no lo ves”, dice. “Esto ha cambiado en los seminarios”.

“Creo que la diferencia no es solo el espíritu de transparencia sino que funciona en ambos sentidos”, asegura. “Los hombres sienten que sus formadores están ahí para su mejor interés.

 

 

Selección

El proceso de selección en el seminario comienza en el momento en que los hombres están interesados en seguir el sacerdocio.

Para el St. John Vianney, los candidatos deben tener un encuentro primero con el director de vocaciones, el padre Ryan O´Neill, quien busca conocer la vida personal, espiritual y familiar de cada hombre durante un período de tiempo.

El siguiente paso consiste en llenar una aplicación que consta de aproximadamente 20 páginas, el certificado de no antecedentes penales, una autobiografía, cuatro cartas de referencia y, si se aplica, el certificado de inscripción a la universidad.

De otro lado, para aquellos interesados en ingresar al Redemptoris Mater deben someterse a un doble proceso de admisión que vienen del Camino Neocatecumenal y que “incluye la selección de candidatos en un proceso que consta de cuatro partes, entre ellos, una selección por parte de sacerdotes y laicos antes de que ellos sean recomendados por una admisión al seminario tanto a nivel local como regional y nacional”, dice el padre Tobias Rodriguez-Lasa, rector de este seminario.

“Si estos procesos de selección culminan de manera exitosa y si los candidatos se sienten preparados, ellos son invitados a participar en el retiro vocacional internacional en el que son analizados una cuarta vez”, dice.

Después los candidatos pasan por un el proceso estándar que tiene la Arquidiócesis.

Quienes aspiran ingresar a ambos seminarios deben pasar por un proceso psicológico integral donde se evalúa si tienen la capacidad para ingresar al seminario. La evaluación cubre una variedad de áreas, incluyendo el desarrollo psico-sexual y la historia familiar. Los análisis también detectan si tiene algún tipo de adicción que el candidato pueda tener o si sufre de atracción al mismo sexo.

“Hacemos preguntas muy rigurosas en esta entrevista y luego elaboramos una serie de pruebas como personalidad y pruebas de proyección”, dice la doctora Lynch. “Es una entrevista extremadamente profunda”.

Finalmente el comité de admisiones (que incluye rectores y otros miembros del equipo del seminario) elabora una entrevista al candidato.

Los aspirantes pueden ser rechazados en cualquier momento del proceso de selección. De acuerdo con la doctora Lynch y el padre O’Neill, los problemas comunes que impiden que los hombres sean aceptados son adicciones, tendencias homosexuales profundamente arraigadas o trastornos de personalidad que pueden incluir la inhabilidad para controlar las inclinaciones sexuales poco saludables.

“La Iglesia católica es para todos”, dice el padre O’Neill, “pero el seminario no. El hecho de que un joven quiera ser sacerdote no quiere decir que necesariamente llegará a serlo”.

 

Dentro del seminario

La selección no termina cuando se entra al seminario. “Una vez ellos son admitidos, son evaluados constantemente por un equipo de formación, por supervisores de apostolado y por sus mismos compañeros”, dice el padre Leonard.

Una mayor parte de la vida del seminario es la formación la cual, en el St. John Vianney, tiene cuatro pilares: humano, intelectual, pastoral y espiritual. Además los seminaristas realizan  un año de espiritualidad dedicado a la oración y el discernimiento.

“Es un año en el cual los candidatos están verdaderamente desconectados del mundo para que puedan así sumergirse en las partes más profundas y misteriosas de su corazón”, dice el padre O´Neill.

“El año de oración enseña al candidato cuál es la prioridad en su vida cristiana”, agrega “y permite un honesto discernimiento en el celibato sacerdotal”.

La formación en el seminario Redemptoris Mater de Denver dura alrededor de diez años, los cuales incluyen dos o tres años experiencia misionera. Durante este tiempo los seminaristas son monitoreados por los sacerdotes y laicos en diferentes situaciones fuera del seminario.

“El hecho de que sea un tiempo más largo y exista una variedad de lugares no institucionales la experiencia de los seminaristas le da al equipo de formación más y mejores oportunidades para identificar y actuar sobre cualquier potencial problema que puede aparecer en la evaluación psicológica inicial, durante la formación o los años de estudio o durante la experiencia misionera”, dice el padre Rodríguez-Lasa.

El doctor David Kovacs, psicólogo clínico del seminario St. John Vianney, dijo que el vivir en el seminario hace que sea difícil que permanezcan ocultas aquellas dificultades más profundas que pueda presentar el candidato.

Las evaluaciones son una gran herramienta para ver lo que sucede debajo de la superficie, aquello que la gente no puede ver”, dice el Dr. Kovacs. “Y una vez ellos ingresan ahí hay muchos ojos observando a ese muchacho”.

Los dos seminarios de Denver tienen como formadores a personas que los acompañan y que monitorean su comportamiento, así como evaluaciones rutinarias.

El equipo del St. John Vianney y del Redemptoris Mater continúa así esforzándose por alcanzar la transparencia, el análisis riguroso de los seminarios y, especialmente la excelencia para formar a los sacerdotes de la mejor manera posible – los que están comprometidos a servir al pueblo de Dios y llevarlos a un encuentro con Jesucristo.

 Traducido del original en inglés por Carmen Elena Villa

Próximamente: “Todo es posible”: Tres madres hispanas obtienen licenciatura a través de Centro San Juan Diego

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“¡Gracias por atreverse a soñar y a buscar un mundo mejor!” Con estas palabras Alfonso Lara, director de Centro San Juan Diego, dio la bienvenida a las tres graduadas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), cuya graduación se llevó a cabo el viernes, 14 de junio, en CSJD en Denver.

Las tres licenciadas – Jovana López González, Leticia Morales Gonzáles y María Guadalupe Sánchez Casarrubias – obtuvieron sus respectivos títulos gracias a la alianza establecida entre CSJD y UPAEP en el 2012, la cual le ha permitido a CSJD ofrecer licenciaturas y maestrías en línea, en español, válidas en los Estados Unidos y a un precio asequible.

La graduación de estudiantes de la Universidad Popular del Estado de Puebla (UPAEP) que obtuvieron su licenciatura a través de Centro San Juan Diego, se llevó a cabo el 14 de junio en Denver. (Fotos de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

La ceremonia fue dirigida por el distinguido periodista Rodolfo Cárdenas, como maestro de ceremonias, y contó con la presencia de los cónsules de Guatemala, El Salvador y Perú en Denver; así como de tres representantes de UPAEP, quienes viajaron desde Puebla para la ocasión; el Vicario General de la Arquidiócesis, padre Randy Dollins; la hermana Alicia Cuarón, y otros estudiantes, amigos y familiares.

Aquí presentamos a las nuevas licenciadas.

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Jovana López González

Lic. en Administración de Empresas

Originaria de la Ciudad de México, Jovana fue impulsada por su deseo de ser un buen ejemplo para su hijo y para la comunidad hispana a la hora de comenzar su carrera en Administración de Empresas en UPAEP Online por medio de CSJD.

“Me siento contenta, muy satisfecha y con un logro cumplido, más que nada, para mí y para mi familia”, dijo a El Pueblo Católico Jovana, quien llegó hace 19 años a este país. “Nunca pensé que esto se fuera a hacer realidad. Fueron más de 4 años y decía yo ya al final: ‘a lo mejor no puedo’, porque tomé más materias para poderla terminar más rápido, pero aquí estoy”.

Jovana López González obtuvo su licenciatura en Administración de Empresas. (Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Aseguró que su camino no fue fácil, ya que uno de sus retos más grandes fue el comenzar con un nivel de computación muy básico, lo que la obligó a aprender computación y llevar sus materias a la vez.

Sin embargo, dirigiéndose a las personas que están indecisas sobre si deberían o no emprender el camino de una carrera universitaria, asegura “que nunca es tarde. No importa la nacionalidad, no importa la edad – que siempre hay oportunidad. El tiempo se lo da uno, y cuando uno quiere, se puede. Y que no dejen su sueño atrás, que lo hagan realidad, que todos los días se levanten con el sueño de seguir adelante”.

 

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Leticia Morales Domínguez

Lic. en Gestión de Tecnologías de Información

Debido a diversos problemas, Leticia tuvo que dejar sus estudios universitarios en México, pero, tras mudarse a los Estados Unidos con su esposo, nunca olvidó su sueño: “Me prometí a mí misma que iba a estudiar algo, aunque fuera algo sencillo”.

La oriunda de Chalchihuites, Zacatecas, estuvo “tocando puertas” por más 20 años. Estudió inglés, obtuvo su GED, pero su sueño de estudiar una carrera parecía lejano – hasta que escuchó la oportunidad que CSJD ofrecía a través de UPAEP Online, “y no lo pensé dos veces”, aseguró.

Siendo madre de tres hijos, el más pequeño de 2 años, las dificultades no fueron pocas. “Fue difícil coordinar las actividades como alumna, madre y además como empleada… Tuve que estar estudiando en el turno de la noche para poder culminar mis estudios”, dijo Leticia a El Pueblo Católico.

Leticia Morales Domínguez obtuvo su licenciatura en Gestión de Tecnologías de la Información (Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Pero ahora, para la catequista y feligrés de St. Michael the Archangel en Aurora, este logro la hace sentir como si estuviera sentada en la cima de una montaña “divisando el paisaje hermoso”.

“No hay obstáculos que no podemos vencer. Todos tenemos las capacidades, los dones que Dios nos dio para poder lograr nuestros sueños.

“Me gustaría (decirles a) todas las personas que tengan este sueño, que se acerquen a UPAEP, al CSJD, porque es posible, y hay un gran equipo detrás de nosotros para apoyarnos. No vamos solos en esta carrera”.

 

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

María Guadalupe Sánchez Casarrubias

Lic. en Innovación y Asesoramiento Educativo

“El amor: el amor a mí, el amor a los demás y el amor a mi familia” es lo que llevó a María, madre inmigrante de la Ciudad de México, a obtener su licenciatura en Innovación y Asesoramiento Educativo en CSJD. “No sabía identificar qué era lo que me había motivado, hasta que, empezando este proceso, me di cuenta de que era por amor, amor de entrega hacia los demás”.

María ve este hito en su vida como el comienzo de algo nuevo: “Esto es apenas el principio de lo que me gustaría hacer, que es apoyar a la comunidad hispana”, dijo la graduada en diálogo con El Pueblo Católico, expresando los muchos sueños que tiene por cumplir.

María Guadalupe Sánchez Cassarrubias obtuvo su licenciatura en Innovación y Asesoramiento Educativo. (Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

No obstante, su camino no ha sido todo color de rosa. “Lo más difícil fue empezar una licenciatura a ya más de los 40 años y las barreras de la tecnología: yo no sabía usar una computadora”. Aun así, no se rindió, y anima a otros a seguir luchando por sus sueños.

“Les diría a las personas indecisas que se animen. La educación es algo que nos va a permitir ser más grandes, y nos va a permitir ver el mundo de diferente manera y entregarnos de diferente manera al mundo… No hay límites si uno no los tiene en la mente”, aseguró María.

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Para más información sobre cómo obtener una licenciatura a través de CSJD, visite:

centrosanjuandiego.org/upaep/ o llame al (303) 295-9470.