En St. Michael the Archangel se ha cuadriplicado la asistencia a la misa en español

Mavi Barraza

“Toda la gente en St. Michael es muy generosa”, responde un feligrés al preguntarle cómo es la comunidad de esta parroquia, ubicada en el sur de Aurora, Colorado.

Como él, son muchos los que se expresan así de los parroquianos de St. Michael the Archangel. “¡La comunidad es hermosa! Cuando voy a misa me siento muy bien.  La asistencia de los latinos está creciendo cada día”, comentó Fernando Loera, quien además de ser feligrés, tiene a su hija inscrita en las clases de catecismo.

St. Michael fue fundada en 1978 y está ubicada en una comunidad donde hasta hace poco no radicaban muchos hispanos. “Acabamos de celebrar el 40 aniversario de la fundación. Esta es, probablemente una de las parroquias con más gente de todo el mundo. Hay alrededor de 25 países representados en esta comunidad. El grupo minoritario más grande es el hispano”, comenta su vicario parroquial el padre Mauricio Bermúdez, oriundo de Puebla, México.

El padre cuenta además que la comunidad hispana está formada en su mayoría por familias jóvenes, muchas de ellas procedentes de México, Venezuela y algunas otras partes de Sudamérica. Desde la llegada del padre Mau, como cariñosamente se le conoce, la parroquia ha experimentado algunos cambios, entre ellos, “ha crecido mucho. Se ha cuadriplicado el número de gente en la misa en español. ¡Ahora la iglesia está llena!”, comparte el sacerdote.

Actualmente se está construyendo una expansión la iglesia para tener más salones, añadir nuevas oficinas y un sótano para dar un mejor servicio a los asistentes. La iglesia cuenta con varios  grupos para hombres y mujeres, así como clases de Biblia, catequesis y diferentes grupos para chicos en escuela secundaria, preparatoria y jóvenes adultos. Los jóvenes son parte muy importante en la comunidad de St. Michael y estos son además muy participativos tanto en las misas como en las diferentes actividades que se realizan allí.

Pero ¿que distingue a la comunidad de St. Michael? Una gran comunidad donde los feligreses apoyan y se sienten apoyados. “Eso siempre es muy notable”, confirma el padre Bermúdez.

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Un estudio de Harvard revela los múltiples beneficios de llevar a los niños a la iglesia

Una educación religiosa se relaciona directamente con un desarrollo positivo en los años de juventud adulta.

Escritor Invitado

Por: Cerith Gardiner | Aleteia

Criar a nuestros hijos con fe les da, obviamente, muchos beneficios espirituales, pero un estudio reciente de Harvard ha mostrado que los niños con una educación religiosa reciben también beneficios físicos y mentales, en especial en su juventud adulta.

Llevan un estilo de vida más saludable

El estudio, publicado en 2018 por la Escuela de Salud Pública de Harvard, encontró que los niños que asistían a misa semanalmente o que tenían una activa vida de oración eran más positivos y tenían una mayor satisfacción vital cuando llegaban a la veintena. Estos jóvenes adultos tenían tendencia a escoger un estilo de vida más saludable, evitando las bebidas, el tabaco, el consumo de drogas y la promiscuidad sexual.

Utilizando una muestra de 5.000 niños durante un periodo de 8 a 14 años, el estudio reveló unos descubrimientos sorprendentes: al menos el 18 % de los que asistían a misa con regularidad informaron de niveles más altos de felicidad a partir de los 20 años que sus pares no religiosos. Y lo que es más importante, de esa misma muestra, el 29 % tendía a unirse a causas en beneficio de la comunidad y el 33 % se mantuvo alejado de drogas ilegales.

Una de las autoras del estudio, Ying Chen, se refirió a los descubrimientos en una rueda de prensa diciendo: “Muchos niños reciben una educación religiosa y nuestro estudio muestra que esto puede tener consecuencias significativas sobre sus comportamientos relacionados con la salud, su salud mental y su felicidad y bienestar generales”.

Les aporta fortalezas

No se trata del primer estudio que demuestra las ventajas de una educación religiosa. Emilie Kao, directora del Centro DeVos para la Religión y la Sociedad Civil de la Fundación Heritage, comparte en la web Stream.org que “las creencias religiosas dan a las personas fortalezas espirituales que conducen a hábitos saludables y construyen sus redes sociales y les dan la capacidad de superar obstáculos en la vida”.

Estos resultados son especialmente alentadores en un tiempo en que el número de asistentes regulares a misa parece estar en declive. El estudio podría servir como motivador para los padres que tienen dificultades para que sus hijos reticentes vayan a la iglesia, sobre todo durante los años de adolescencia.