Ex olímpica católica habla sobre amenaza transgénero en el deporte femenil

Rebecca Dussault

Por: Mark Haas

El reciente campeonato de fútbol de la Copa Mundial Femenina ganado por el equipo nacional de los Estados Unidos, ha puesto en relieve temas relacionados con el deporte femenil, como la igualdad salarial.

Sin embargo, para Rebecca Dussault, una ex olímpica de Colorado y madre católica, hay otro problema que merece más atención en respecto al deporte femenil: las mujeres transgénero (hombres que se identifican como mujeres) a quienes se les permite competir en equipos y torneos femeniles.

“Saber que siempre estarás en desventaja porque alguien más tiene una ventaja física inaceptable sobre ti, es lo que está sucediendo entre el deporte femenil y los atletas transgénero”, dijo Dussault durante una reciente entrevista a Respect Life Radio.

“Esos atletas (transgénero) tiene todo el derecho de participar en deportes. No obstante, no tienen el derecho de triunfar en deportes de mujeres con sus habilidades físicas que van más allá del alcance de lo que es razonable”.

Dussault compitió en esquí de fondo en los Juegos Olímpicos de Invierno 2006, y fue campeona mundial de triatlón de Invierno ITU 2010, creció en Gunnison, Colorado, y es madre de 6 hijos.  En junio, fue invitada al programa de radio Respect Life con el presentador, el Diacono Geoff Bennett de Caridades Católicas y la Arquidiócesis de Denver.

Dussault le dijo a Bennett que el deporte representa una parte importante de una infancia difícil que vivió, y la ha ayudado a convertirse en la mujer que es.

“Tengo una gran pasión por lo que el deporte puede hacer en las personas”, agregó.

Según el sitio web Transathlete.com, 17 estados de EE. UU., incluyendo Colorado, permiten que atletas transgénero de preparatoria compitan sin restricciones.  Dussault cree que esas políticas son injustas para las atletas y podrían provocar que algunas mujeres dejen el deporte.

“Es un gran inconveniente para nuestras niñas, con quienes ya tenemos dificultades para mantener en los deportes”.  También agregó que la participación en el deporte reduce el riesgo de embarazos y el uso de dogas entre adolescentes.

“El deporte es un remedio para mantenerse alejado de esas cosas.  Pero si es superado por este pequeño porcentaje de personas que insisten en competir en una categoría que no se puede igualar con mujeres, entonces puede haber un gran problema”.

En Connecticut, tres estudiantes de preparatoria recientemente demandaron a la conferencia de atletismo del estado, luego de que dos estudiantes biológicamente varones cambiaron de competir en equipos de deportes de hombres a equipos de mujeres, dominando los eventos en los que competían.  Según los reportes, uno de los jóvenes transgénero ya ha roto 10 récords estatales.

La demanda alega que la política que permite a atletas transgénero competir contra mujeres, es una violación del Titulo IX, una ley de derechos civiles que prohíbe la discriminación basada en el sexo para programas financiados por el gobierno federal.  También afirma que discrimina a las mujeres porque les niega oportunidad de avanzar en competencias regionales y estatales ya que los atletas transgénero ocupan esos lugares.

“Tenemos que alentar a nuestras atletas a no tener miedo a alzar su voz en este tema… si nos diéramos cuenta de lo malo y feo que esto será para el deporte femenil tendríamos las agallas para decir algo”.

Durante la entrevista de radio, Dussault y el Diacono Bennett estuvieron de acuerdo en que no es un tema fácil de hablar, porque también se debe tener y mostrar compasión por las personas que están en una lucha con su identidad de género.

“He pensado mucho en esto, he razado por esto. Me he preguntado ¿Cómo podemos remediar esto?… Las personas necesitan experimentar la creación y al Creador, y parte de eso se percibe a través del deporte”, expresó Dussault.

También agregó que los católicos deben alzar su voz a lo que la Iglesia les ha enseñado de la verdad en respecto a la dignidad dada por Dios de cada persona como hombre o mujer, incluso cuando esas enseñanzas no son las populares en la sociedad de hoy.

“No importa que seas perseguido por defender la verdad.  Siempre que te encuentres en una situación donde la verdad esta siendo aplastada, tienes que defenerla”.

Para escuchar la entrevista completa, HAZ CLIC AQUÍ.

Para el sitio web de Rebecca Dussault, haz clic aquí.

Traducido y adaptado del original en inglés por Rocio Madera.

Próximamente: Hoy la Iglesia celebra la memoria de “María, Madre de la Iglesia”

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Este 1 de junio la Iglesia celebra la memoria de la Santísima Virgen María Madre de la Iglesia, cuya fecha fue establecida el lunes siguiente a Pentecostés.

El Vaticano estableció la memoria a través de un Decreto de la Congregación para el Culto Divino firmado el 11 de febrero de 2018.

El documento sostiene que el Papa Francisco “consideró atentamente que la promoción de esta devoción puede incrementar el sentido materno de la Iglesia en los Pastores, en los religiosos y en los fieles, así como la genuina piedad mariana”.

En el decreto, la misma Congregación señala que “esta celebración nos ayudará a recordar que el crecimiento de la vida cristiana, debe fundamentarse en el misterio de la Cruz, en la ofrenda de Cristo en el banquete eucarístico, y en la Virgen oferente, Madre del Redentor y de los redimidos”.

“La gozosa veneración otorgada a la Madre de Dios por la Iglesia en los tiempos actuales, a la luz de la reflexión sobre el misterio de Cristo y su naturaleza propia, no podía olvidar la figura de aquella Mujer, la Virgen María, que es Madre de Cristo y, a la vez, Madre de la Iglesia”, precisa el texto.

En una de sus columnas semanales, el Arzobispo de Los Ángeles, Mons. José Gomez, indicó que los primeros cristianos “tenían una conciencia profunda de que la Iglesia era su ‘madre’ espiritual, que los daba a luz en el bautismo, constituyéndolos en hijos de Dios a través de los sacramentos”.

También en el Nuevo Testamento “los apóstoles a menudo se referían a los fieles como a sus hijos espirituales, reflejando así nuevamente su comprensión de que la Iglesia es nuestra madre y nuestra familia”.

“Y en esto, los primeros cristianos entendieron que María era el símbolo perfecto de la maternidad espiritual de la Iglesia”, afirmó Mons. Gomez.

Por ello, señaló que la nueva memoria que los católicos celebrarán el 21 de mayo es “un profético redescubrimiento de una antigua devoción”.

En el siglo XX, el Papa Pablo VI, dirigiéndose a los padres conciliares del Vaticano II, declaró que María Santísima era Madre de la Iglesia.

La memoria “Virgen María, Madre de la Iglesia” recuerda que ella es Madre de todos los hombres y especialmente de los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, desde que es Madre de Jesús por la Encarnación.

Así lo confirmó Jesús desde la Cruz, antes de morir, al apóstol San Juan, y el discípulo la acogió como Madre.

La piedad de la Iglesia hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco del culto cristiano, cumpliendo así la profecía de la Virgen, que dijo: “Me llamarán Bienaventurada todas las generaciones” (Lc 1,48).

 

Artículo publicado originalmente en Aciprensa.

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