Joven, ¡Cristo te necesita!

Obispo Jorge Rodríguez

El 22 de abril se celebra en la Iglesia la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones consagradas: a los ministerios ordenados (sacerdocio y diaconado); a la vida consagrada en todas sus formas (masculina y femenina, contemplativa y apostólica); a las sociedades de vida apostólica y a los institutos seculares; y a la vida misionera. Este día es el testimonio público de la comunidad en oración para obedecer el mandato del Señor: “Rogad al Dueño de la mies que envíe operarios a su mies” (Mt 9, 38).

El Papa Francisco en su mensaje en ocasión de esta Jornada nos recuerda que ningún ser humano es fruto de la casualidad o de una serie de eventos desconectados entre sí; si no que, por el contrario, nuestra vida y nuestra presencia en este mundo responden a una vocación divina. El reto es saber escuchar y discernir esa voz en el corazón que, desde lo alto, nos llama a hacernos instrumentos del amor y de la salvación de Dios en el mundo, y así encontrar la propia felicidad.

¡Necesitamos jóvenes, chicos y chicas, que quieran dar su vida por Cristo y por el Evangelio! La Iglesia, especialmente nuestra Iglesia en Colorado, necesita muchachos que quieran ser sacerdotes; necesita chicas que deseen consagrar su vida para llevar el amor de Dios a los pobres, a los enfermos, a los niños, en las escuelas, en los hospitales, en las obras de evangelización, en las parroquias.

En su mensaje el Papa describe tres pasos en la vocación: la escucha, el discernimiento y ¡lánzate! Dios sigue llamando muchos jóvenes al sacerdocio y a la vida consagrada, pero la escucha se hace más difícil para los jóvenes de hoy. Ellos viven sumidos en un mundo de ruido, fuertemente estimulados por el internet, cerrados en el celular, el iPhone, Ipad y similares; empujados por una cultura egoísta donde el ideal no va más allá del propio interés. En este ambiente, les resulta muy arduo poder escuchar la voz de Dios que los llama siempre en modo silencioso y discreto, sin presionar sobre su libertad. Puede pasar que esa voz quede ahogada en los miles de ruidos que llenan a veces la mente y el corazón de los jóvenes.

El segundo paso es el discernimiento que consiste en el proceso por el que la persona toma decisiones fundamentales -en diálogo con el Señor y escuchando la voz del Espíritu- sobre el estado de vida que desea abrazar. Aquí el joven es retado también. Se le pide optar por una vida de amor total a Dios, de entrega generosa al servicio del Evangelio y de los pobres, mientras el mundo lo sumerge en planes de vida cerrados, egoístas y sin sacrificio. Es importante que el joven sea capaz de leer la Palabra de Dios y el fondo de su propio corazón para descubrir esa opción de vida que lo hará vivir realizado y alegre: porque fue para esto para lo que Dios le dio la existencia.

¡Urge escuchar, discernir y lanzarse! Así lo expresa el Papa Francisco: “La alegría del Evangelio, que nos abre al encuentro con Dios y con los hermanos, no puede esperar nuestras lentitudes y desidias; no llega a nosotros si permanecemos asomados a la ventana, con la excusa de esperar siempre un tiempo más adecuado; tampoco se realiza en nosotros si no asumimos hoy mismo el riesgo de hacer una elección. ¡La vocación es hoy! ¡La misión cristiana es para el presente!… El Señor sigue llamando hoy para que le sigan. No podemos esperar a ser perfectos para responder con nuestro generoso «aquí estoy», ni asustarnos de nuestros límites y de nuestros pecados, sino escuchar su voz con corazón abierto, discernir nuestra misión personal en la Iglesia y en el mundo, y vivirla en el hoy que Dios nos da.” (Mensaje del Papa Francisco para la 55 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, 3 de diciembre de 2017.)

Muchachos y muchachas, Dios es el único que sabe para que los ha creado: unos los ha hecho para ser sacerdotes; otras para ser religiosas y consagradas; y otros para la vida del matrimonio o para la vida soltera. Pero te ha dejado una pista escrita en tu propio corazón. Ahora, como Dios no impone, sino que invita; no grita, sino que sugiere; no obliga, sino que quiere que tu respuesta sea libre y por amor, ha dejado en tus manos la tarea de discernir y decidir. Pero también te da las herramientas: su Palabra, los anhelos de tu corazón, y la Iglesia que te acompaña y sostiene en este proceso. Como en las demás profesiones en la vida, uno que ya lo vive te puede compartir su experiencia y guiarte: si sientes algo en tu corazón, habla con un sacerdote, habla con una religiosa, habla con una consagrada.

Queridos padres y madres, la familia que ustedes han creado, es la tierra buena donde esta semilla posiblemente depositada en el corazón de uno de tus hijos o hijas dará un sacerdote para la parroquia, una religiosa para la escuela católica, una misionera para el mundo, una monja de clausura para rezar por la salvación de la humanidad.

Una vocación es tarea de todos: Dios llama y pone la semilla; la familia la nutre; la oración de todos en la Iglesia la sostiene; el ejemplo del sacerdote y de la consagrada la iluminan; y el joven o la joven responden.

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Ge´la: Tras padecer de cáncer en la garganta, hoy le canta a Jesús

Ángela Sandoval, más conocida como Ge´la estuvo en de gira en Colorado

Carmen Elena Villa

La cantante Ge’la

La cantante Ge’la estuvo de visita en Colorado y visitó la Arquidiócesis de Denver. Aquí les presentamos esta entrevista.

Posted by El Pueblo Católico on Thursday, August 16, 2018

La cantante Ángela Sandoval, más conocida como “Ge’la” canta mariachis y baladas para Jesús. Y lo hace desde casi desde que empezó a hablar. Su madre le cuenta que se sentaba en una piedrita a entonar sus primeras melodías.

Su carrera como cantante comenzó a tomar forma cuando ella, a los 14 años, se integró en el coro de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Ontario, California donde vive desde hace 40 años. “Ahí empecé a descubrir que Dios me había dado un don para compartirlo”, dice en diálogo con El Pueblo Católico.

Y como buena mexicana, oriunda de Michoacán, el ritmo de Mariachi fue el que eligió. “Es otra forma de pescar a nuestro pueblo latino con la música de nuestra cultura”, dice.

Además de cantar, a Ge´la le gusta hacer breves prédicas introductorias. La primera vez que se lanzó a hacerlas, fue en un concierto en Oregón. “Le dije al Señor: ‘¡Ayúdame!’ y Él me invitó a contar el testimonio de mi niñez. Mi padre era un alcohólico y, no sé por qué, el Espíritu de Dios me iluminó para que diera ese testimonio entreverando el canto. Vi a mucha gente llorando, niños, jóvenes, varones, es raro ver a un varón llorar en nuestra cultura latina y ver cómo esos corazones fueron tocados a través del canto a través del testimonio”, recuerda.

Cantar para Dios, dice Ge´la, le ha traído frutos que quizás ella nunca se hubiera imaginado: Una mujer, quien acababa de ser abandonada por su esposo, le escribió un correo diciéndole que estaba decidida a quitarse la vida aventándose en su carro a un tráiler. Pero al escuchar la canción de alabanza “No estoy sola”, decidió voltear el timón y evitar el golpe que la hubiera matado instantáneamente.

 

Y Jesús probó su fe

La prueba más difícil de su vida la pasó en el año 2002 cuando, después de unas altas fiebres y una pérdida repentina de peso, le fue diagnosticado un carcinoma en la garganta. Al recibir el diagnóstico ella dijo: “No puedo tener cáncer en mi garganta si yo le canto a mi Señor y a mi Madre santa”. Antes de que fuera operada quiso ofrecer sus últimos conciertos en Wisconsin y Virginia. Era como la despedida de su vida musical. El padre Juan Díaz, sacerdote jesuita y amigo muy cercano de Ge´la, la acompañó a los que serían sus últimos conciertos: “No pude contener mis lágrimas al ver con qué amor Ge´la cantaba y alababa al Señor cuando estaba condenada, quizás a morir muda en unos meses”, recuerda el sacerdote.

El día antes de la operación se fue con su esposo y sus dos hijos a la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe donde había misa y exposición al Santísimo. Ella le dijo en la oración: “Señor, no te pregunto por qué a mí si yo te canto, no Señor, te doy gracias por esta enfermedad que me une un poquito a esta santa cruz de dolor. Lo único que te pido es que sigas iluminando a mis hijos por el buen camino como hasta ahora y haz de mi vida lo que quieras”. Y dijo que después de ese momento se sintió mucho mejor. Al día siguiente sería la cirugía. Pero el médico, el doctor Julio Torres, la sorprendió diciéndole: “Dice la radiografía que el cáncer no está en tu garganta”.

Cuenta Ge´la que al escuchar estas palabras “lloraba como una niña”. Para confirmar que el cáncer había desaparecido ingresaron dos veces con una aguja a la garganta y, comparte la cantante que lo único que salió fue “sangre molida”. “Jesus Sacramentado había hecho un milagro en mi garganta”, asegura. El médico le dijo: “Es como si alguien hubiera entrado y apachurrado el tumor” y Ge´la asegura que fue Jesús quien lo apachurró. “Como médico te digo que la curación ha sido un milagro”, le dijo el doctor Julio Torres.

Recientemente visitó varias parroquias del norte de Colorado cantando, predicando y transmitiendo esa fe en Jesús vivo que ni si quiera el cáncer le arrebataron.