Jóvenes de Denver, rumbo a la JMJ de Panamá

Carmen Elena Villa

El Papa los invitó y ellos respondieron. Cerca de 200 jóvenes de la Arquidiócesis de Denver se preparan para viajar a Panamá y participar así de la Jornada Mundial de la Juventud que se realizará del 22 al 27 de enero y cuyo lema es la respuesta que María dio al Ángel Gabriel en el momento de la anunciación: «He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38).

El obispo auxiliar de Denver monseñor Jorge Rodríguez acompañará la delegación, con lo que él espera “contagiarme de su entusiasmo fresco por la fe, de su amor sincero por la Iglesia y por el Papa. Veo esta oportunidad como una gracia que Dios me ofrece para renovarme por el ejemplo de estos muchachos y muchachas”, según lo dijo en diálogo con El Pueblo Católico. 

Por su parte la hermana Martha López líder de la parroquia Ascension que llevará la delegación más numerosa de la arquidiócesis (140 jóvenes) aseguró que  “ha sido una explosión de alegría y de entusiasmo cuando la juventud nuestra parroquia escuchó de este evento”.

“Nos estamos preparando con reuniones por grupos pequeños estudiando los documentos del reciente Sínodo de Obispos sobre el Discernimiento Vocacional”, indicó esta religiosa, de la comunidad del Sagrado Corazón. Ellos son conscientes de que van a una peregrinación, pero si alguno se coló para ir como turista, el Señor lanzará su anzuelo para actuar en él”.

Otro de los chaperones, el seminarista Drew Jones, de 31 años aseguró que la JMJ “is a journey to Christ, is a journey to God, is a way that we can practice for the journey to life. (…) The experience of pilgrimage allows us to understand the real propose of life, allows us to understand that our life is not so fixed”, indica Jones.

 

Algunos participantes

El Pueblo Católico habló con algunos de los participantes. Karla Correa, de 19 años y feligrés de la parroquia Queen of Peace en Aurora dijo estar dispuesta “a decirle al Señor ‘hágase en mi según tu voluntad’”. Karla espera que como fruto de la JMJ “que la Iglesia dé más importancia a los jóvenes. Necesitamos la atención, estamos aquí para servir igual que los adultos”.

Por su parte Giselle Sánchez de 19 años y de la parroquia Saint Agusutine en Brighton busca al llegar de la JMJ “compartir mis experiencias y transmitir la luz a los que están en las tinieblas. Cuando vuelva quiero motivar a evangelizar a los jóvenes y a que descubran el plan de Dios que tienen para ellos”.

Y hablando del lema de esta jornada, el joven Jorge Cruz de la parroquia Spirit of Christ en Arvada dice que lo que busca al asistir a la JMJ es “conocer mejor a Jesús y discernir mi vocación verdadera para transmitir la presencia de Dios a las personas de mi edad cuando regrese”.

Para Andrade Santiago de 16 años y de la parroquia Saint Cajetan de Denver, en la JMJ quisiera poder ver “cómo personas de otras partes del mundo muestran su amor por Dios. También me gustaría encontrar respuestas a algunas preguntas que tengo para poder seguir con fe con Jesús y para conectarme más con Él”.

Y Melanie Martínez de 15 años, y de la parroquia Holy Cross en Thornton dice que busca en la JMJ “profundizar mi fe y tener un amor más grande por Jesús”.

Para Alma Vargas, de 33 años y feligrés de Ascension, su motivación para ir como chaperona a este evento es la de apoyar a los jóvenes: “Como dice San Juan Bosco, ´no hay jóvenes malos sino jóvenes que no saben que pueden ser buenos´. Siempre creo en ellos”, indicó.

La preparación espiritual va de la mano con la económica. Muchos jóvenes venden comida a la salida de misa o limpian casas los fines de semana. También se les ve ayudándose entre ellos para que los que tienen menos posibilidades económicas puedan reunir el dinero para financiar esta peregrinación.

Así los jóvenes preparan sus corazones para asistir a este gran evento eclesial atendiendo al llamado que les hizo el Papa Francisco en un video mensaje a todos los participantes de la JMJ el pasado 21 de noviembre: “Anímense a entrar cada uno en su interior y decirle a Dios: ¿Qué es lo que quieres de mí? Dejen que el Señor les hable; ya verán vuestra vida transformada y colmada de alegría”.

 

Próximamente: Colorado marcha para celebrar la vida 

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Tras una mañana fría de nieve, miles de católicos de la Arquidiócesis de Denver se reunieron el 12 de enero para para participar en la Marcha Para Celebrar la Vida al pie del Capitolio del Estado de Colorado – el primer lugar que permitió la legalización del aborto en los Estados Unidos hace más de 50 años – buscando restablecer el respeto al derecho más fundamental de todos: el derecho a la vida.

Recordando que Colorado fue el primer estado en legalizar el aborto, David Bereit, quien sirvió como maestro de ceremonias del evento y fue cofundador y director general de 40 Days for Life (40 Días por la Vida), motivó a los presentes a continuar luchando para revertir la maldad que había comenzado en el edificio que estaba frente a ellos.

“Aunque en el presente se siguen perdiendo vidas, hemos visto, gracias a las oraciones y esfuerzos de fieles en Denver, y a través de Colorado y del país, que la situación está cambiando en favor de la vida”, dijo el presentador, asegurando que de las 2,200 clínicas de aborto que existían en 1992, menos de 600 siguen en funcionamiento. El 79 por ciento de los centros de aborto han cerrado sus puertas, en parte debido a las acciones y las oraciones por parte de grupos pro-vida.

Miles de católicos salieron a las calles del centro de Denver para celebrar la vida, buscando que se reconozca el respeto por esta desde la concepción hasta la muerte. (Foto de Brandon Young)

“La tasa de abortos sigue disminuyendo… La gran mayoría de [los miembros de nuestro país] se identifican como pro-vida desde Roe v. Wade. Más leyes pro-vida se han aprobado en los últimos tres años que en los 30 años anteriores a eso… Ahora comprendemos que los días de Roe v. Wade están contados. ¡El aborto va a terminar! Nuestro trabajo aún no acaba, y por ello estamos reunidos aquí. Lo que comenzó en este lugar, debe terminar en este lugar”.

La Marcha Para Celebrar la Vida llegó en un tiempo importante en el ámbito político, ya que las elecciones del mes de noviembre vieron la derrota de algunos legisladores de Colorado que apoyaban áreas importantes de la enseñanza moral de la Iglesia respecto a la dignidad de la vida, aseguró el arzobispo de Denver Samuel J. Aquila.

El arzobispo de Denver Samuel J. Aquila incitó a los participantes a mantenerse fieles a la enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de la persona humana. (Foto de Brandon Young)

Por ello alentó a los participantes a ser una luz en la oscuridad, defendiendo la dignidad de la vida desde la concepción hasta la muerte en el ámbito público.

“En las pasadas elecciones de medio término algunos legisladores que apoyaban las enseñanzas de la Iglesia en temas claves fallaron en obtener un escaño, lo que hace nuestra labor de mantenernos vigilantes y comprometidos en este día, incluso más importante”, señaló.

Igualmente, el prelado pidió la abolición de la pena de muerte en Colorado, la cual aseguró ser innecesaria; y citando al Papa Francisco, rechazó la idea de que la Iglesia se debe acomodar a estas leyes bajo el lema del progresismo, pues “no es progresivo intentar resolver problemas eliminando vidas humanas”.

El mitin también contó con la presencia de Elizabeth Felix, una estudiante universitaria y líder en la organización Students for Life (Estudiantes por la Vida), quien insistió que ser pro-vida significa ser pro-mujer, pro-hombre y pro-niños; la familia McGarity, quienes hablaron sobre la dignidad de los niños con Síndrome de Down; y Elías Moo, el superintendente de escuelas católicas de la Arquidiócesis de Denver.

Tras compartir el testimonio de su madre que eligió la vida, Elías Moo, el superintendente de esculas católicas de la Arquidiócesis de Denver, aseguró que ser cristiano es ser pro-vida. (Foto de Brandon Young)

En un discurso bilingüe, Elías aseguró que las escuelas católicas de la arquidiócesis enseñan a sus estudiantes a comprender la dignidad de la vida desde la concepción hasta la muerte. Y contó el testimonio de su madre, quien rechazó la propuesta de un médico de abortar a su hermano menor por estar en riesgo de nacer con discapacidades.

La respuesta de su madre al doctor fue: “Yo amo la vida porque yo amo a Jesucristo”.

“Que en cada rincón de esta ciudad y de este estado vean que celebramos y amamos la vida porque amamos a Jesús”, concluyó el superintendente.

Marchando con alegría

Por el segundo año consecutivo, unas jóvenes integrantes del grupo ENDOW (Educando sobre la Naturaleza y Dignidad de las Mujeres) por sus siglas en inglés – un apostolado católico que ayuda a las mujeres formar comunidades para aprender sobre su fe y dignidad – encabezaron la marcha luciendo sus vestidos de quinceañera.

Las jóvenes del grupo ENDOW guiaron el paso de la marcha luciendo sus vestidos de quinceñera para testificar que el apoyo a la vida está ligado al apoyo a la mujer. (Foto de Brandon Young)

“Son las defensoras de la vida. Están justo en esa edad cuando pueden decir: ‘Esto es lo que significa ser mujer, y así es como puedo proteger la vida desde ahora’”, dijo Marcela García López, coordinadora de crecimiento del programa de ENDOW. “Planned Parenthood y otras organizaciones dicen que las minorías necesitan el aborto debido a la pobreza o a los muchos retos que tienen que enfrentar. Pero, de hecho, miren a estas jóvenes. Pueden decir que sí [a la vida] y desafiar eso”.

“Una vida es una vida, sin importar si el embarazo fue planeado o no”, dijo Litzy Morán, una de las quinceañeras que participaron en el evento, y aseguró que, si más jóvenes tuvieran a alguien con quién hablar sobre sus miedos por un embarazo no planeado, más de ellas elegirían la vida.

El toque latino se hizo presente en la marcha por medio de bailables folclóricos, así como de mariachis y matachines. (Foto de Brandon Young)

Conforme la masa de personas caminaba por las calles del centro de Denver al son del mariachi y de los cantos de los seminaristas del Camino Neocatecumenal, y algunos incluso al compás de bailables folclóricos, la mirada atenta de ciertos espectadores daba testimonio a las palabras de Martin Luther King Jr. citadas por el arzobispo de Denver: “Respondiendo con odio al odio multiplica el odio, agregando una oscuridad más profunda a una noche ya falta de estrellas. La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; solo la luz puede hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; solo el amor puede hacerlo”.