La arquidiócesis firma un acuerdo con el Fiscal General de Colorado

Escritor Invitado

Por Mark Haas*

Con el deseo de “hacer brillar la luz brillante de la transparencia” en la tragedia del abuso sexual de menores dentro de la Iglesia, el arzobispo de Denver Samuel J. Aquila anunció que las tres diócesis de Colorado se asociaron voluntariamente con el fiscal general de Colorado Phil Weiser para llevar a cabo una revisión independiente de los archivos y políticas de las diócesis relacionados con el abuso sexual de niños.

En una conferencia de prensa conjunta realizada el 19 de febrero en la oficina del fiscal general, también se anunció que las tres diócesis financiarán voluntariamente un programa independiente de compensación para los sobrevivientes de tales abusos.

“El daño infligido a los jóvenes y sus familias por el abuso sexual, especialmente cuando es cometido por una persona de confianza como un sacerdote, es profundo”, dijo el arzobispo Aquila. “Si bien este proceso ciertamente incluirá momentos dolorosos y nunca podrá restaurar completamente lo que se perdió, oramos para que, por lo menos, comience el proceso de curación”.

Las discusiones sobre estas dos iniciativas comenzaron el año pasado con la exfiscal general de Colorado Cynthia Coffman, y luego finalizaron recientemente con Weiser. Tanto Coffman como Weiser elogiaron la disposición de las diócesis para abordar este tema.

 

“Es bien sabido que el abuso sexual infantil es un problema social que exige atención y acción”, dijo Weiser. “Me complace que la Iglesia haya reconocido la necesidad de transparencia y reparación para las víctimas”.

DENVER, CO 19 de febrero: El Fiscal General de Colorado Phil Weiser, junto con el arzobispo de Denver Samuel J. Aquila, durante la conferencia de prensa en la que se anuncia el acuerdo  para realizar una investigación independiente de los archivos de las diócesis y de las políticas relacionadas con el abuso sexual a menores. el centro judicial Ralph L. Carr de Colorado. (Foto de Anya Semenoff/Archdiocese of Denver)

Coffman agregó que: “El abuso sexual infantil no es específico de una institución o de la Iglesia católica. La atención se centra en la Iglesia católica, pero este abuso es indicativo de lo que ha sucedido en otras instituciones. Queremos iluminar lo sucedido.

“[Las diócesis] demostraron su compromiso de reconocer los abusos cometidos por los sacerdotes y de avanzar con honestidad y responsabilidad”.

Robert Toyer, un ex fiscal federal de Colorado, se encargará de la revisión independiente de los archivos. Se espera que su informe final sea publicado en el otoño de 2019 e incluirá una lista de sacerdotes diocesanos con denuncias justificadas de abuso sexual de menores, junto con una revisión del manejo de las denuncias por parte de las diócesis. El informe también incluirá una evaluación de las políticas y procedimientos actuales de la diócesis, algo que no se incluyó en las revisiones de otros estados, como el Informe del Gran Jurado de Pensilvania.

“Nosotros, en Colorado, hemos encontrado nuestro propio camino tras el informe del Gran Jurado de Pensilvania”, dijo Weiser. “Aquí tenemos un conjunto de diócesis que vinieron a la mesa para desarrollar soluciones apropiadas que sean colaborativas, comprometidas con la transparencia y antepongan a las víctimas”.

“Esto no es una investigación criminal. Esta es una investigación independiente con la plena cooperación de la Iglesia católica”, dijo Weiser.

Desde 1991, la Arquidiócesis de Denver ha tenido una política de notificación obligatoria de todas las denuncias a las autoridades locales. El Estatuto de Dallas del 2002 fortaleció aún más los procedimientos para incluir verificaciones exhaustivas de antecedentes, políticas de tolerancia cero, capacitación en ambientes seguros y también capacitación para niños.

“Esta revisión independiente de archivos presenta una oportunidad para una evaluación honesta y justa de la Iglesia de Colorado en el manejo histórico del abuso sexual de menores por parte de los sacerdotes”, dijo el arzobispo Aquila. “Confiamos en los pasos que hemos tomado para abordar este problema y que no hay sacerdotes en el ministerio activo que estén actualmente bajo investigación”.

El programa independiente de compensación estará a cargo de dos expertos en administración de reclamos reconocidos a nivel nacional, Kenneth R. Feinberg y Camille S. Biros, quienes revisarán los casos individuales y otorgarán las indemnizaciones a las víctimas que elijan participar. Las víctimas son libres de aceptar o rechazar la indemnización pero las diócesis de Colorado están obligadas por lo que decidan los administradores.

El programa contará con la supervisión de un comité independiente presidido por el exsenador estadounidense Hank Brown. En los próximos meses se anunciarán más detalles y el programa se abrirá oficialmente más cerca de la publicación del informe final.

Esto es similar a un programa instituido por el ex arzobispo de Denver Charles Chaput en 2006. “Con humildad y arrepentimiento, esperamos que los programas anunciados hoy ofrezcan un camino de sanación para las víctimas y sus familias”, dijo el arzobispo Aquila.

Y reconociendo lo doloroso que ha sido esto para todos en la Iglesia, el arzobispo Aquila dijo que espera que esto sea un paso hacia el restablecimiento de la confianza entre los fieles.

“Ayudar a las personas a restaurar su confianza, a vivir su fe, eso es esencial”, dijo el arzobispo Aquila. “Y para ayudarles a tener un encuentro más profundo con Jesucristo, esa es mi meta en todo esto. Sé que la sanación es posible en Jesucristo “.

Para obtener una copia del acuerdo completo y las preguntas frecuentes detalladas, visita archden.org/promise.

  • Mark Haas es el jefe de relaciones públicas de la Arquidiócesis de Denver y el portavoz del Arzobispo Samuel Aquila.

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