“Los envío como ovejas en medio de lobos”

El arzobispo Aquila ordenó cinco nuevos sacerdotes

Recordando la frase que dijo Jesús a sus discípulos: “los envío como ovejas en medio de lobos” (Mt 10, 16), el arzobispo Samuel Aquila exhortó a los cinco nuevos sacerdotes a brillar en medio de una sociedad donde hay tanta oscuridad y hostilidad hacia Dios. “Ustedes están yendo a un mundo que ha abandonado a Dios y que no quiere hacer nada con Dios”, dijo en su homilía.

El Prelado presidió estas ordenaciones sacerdotales el pasado 25 de mayo en la catedral basílica Immaculate Conception de Denver. Los nuevos presbíteros son Julio Cesar Amezcua de España, Adam Bradshaw nacido en Texas; los polacos Witold Kaczmarzyk y Mateusz Ratajczak y Thomas Scherer, de Colorado.

Los sacerdotes estuvieron acompañados por sus familiares quienes viajaron desde España, Polonia y de otros estados del país. También estuvieron presentes decenas de feligreses de las parroquias donde ellos sirvieron como diáconos el último año. El ambiente era de fiesta y de oración en una soleada mañana primaveral y las lecturas de la misa se hicieron en inglés, español y polaco simbolizando la diversidad de nacionalidades de los nuevos sacerdotes.

Al iniciar la homilía el Arzobispo aclaró que el obispo auxiliar Jorge Rodríguez no pudo estar presente debido a que se encontraba en México celebrando con sus hermanos los cien años de su madre. Los fieles se mostraron sorprendidos y al escuchar esto aplaudieron con emoción.

 

Fotos de Andrew Wright. 

Llamados a traer la luz

Poner la fe y la esperanza en Jesús es la manera como un joven sacerdote puede traer la luz de Cristo en medio de una sociedad confundida. “Abran su corazón a Él porque solo Él es quien trae la vida”, les dijo el Arzobispo.

Luego les recalcó que no es la primera vez en la historia que la Iglesia vive tiempos tan turbulentos. Les recordó cómo el Pueblo de Israel adoró falsos dioses hasta el punto de sacrificar ante ellos a sus propios hijos. Les mencionó los tiempos de oscuridad en la Edad Media o en el siglo XX con las dos guerras mundiales y les habló de los desafíos que ellos tendrán que enfrentar en su ministerio: “El mundo que ama falsos dioses y vive en el relativismo, que miente sobre la dignidad de la persona humana hecha a imagen y semejanza de Dios, hombre y mujer”. Y les exhortó a proclamar la verdad siempre con caridad: “No le griten a la gente, no la traten mal, no pierdan la sensibilidad, no demonicen a las personas. Siempre proclamen la verdad con caridad y nunca dejen que el miedo les paralice”.

Luego invitó a los allí presentes a orar por estos cinco nuevos sacerdotes, “para que sean fieles, virtuosos, hombres santos cuyo corazón esté formado por Cristo” y también les pidió orar “por las vocaciones al sacerdocio”. Les pidió a los padres de familia “estar dispuestos a ofrecer sus hijos si Él (Jesús) los llama. Nunca desanimen a su hijo joven si quiere ser sacerdote”. Y les exhortó: “Oren para que el Señor plante en los corazones de los hombres jóvenes la semilla de la vocación al sacerdocio y para que Él les dé la gracia y la fortaleza de decir ‘sí’ a esta vocación sin importar el costo”.

 

Intimidad con Jesús

El Arzobispo les hizo también algunas recomendaciones para que cultiven la fidelidad a la vocación sacerdotal. El punto más importante es la “intimidad con Jesús”, la cual los hará “hombres de virtud y santidad”. También les invitó a ser “hombres de oración” que no significa que “van a esconderse en la capilla varias horas al día o que van a dedicar su vida solo a la oración” ya que esto “es un llamado diferente” y les dijo que en su ministerio “verán como prioridad servir a los otros con el amor de Cristo” siempre confiando en el poder de la gracia de Dios “porque es el poder de Dios el que obra en ustedes y deben abrir sus corazones y sus almas a recibir esta gracia de Dios y a depender radicalmente de Él y no de ustedes mismos”. El Arzobispo les recordó que su misión consiste en “traer a otros al encuentro de Jesucristo”. Y destacó la invitación que hace el Papa Francisco constantemente de “ir a las periferias” y de “ir por la oveja perdida”.

Así estos cinco hombres se convirtieron el pasado 25 de mayo en los nuevos sacerdotes de la Arquidiócesis de Denver gracias a que “han escuchado el llamado al sacerdocio de Jesucristo y han abierto sus corazones al llamado (…) Incluso en tiempos en los que vivimos el Señor continúa llamando hombres al sacerdocio y continúa llamando a los hombres a seguir sus pasos”, señaló el Arzobispo Aquila.

 

 

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