Los frutos del V Encuentro para la Iglesia en los EE.UU

Carmen Elena Villa

(Foto de Chucho Picon. Aleteia/ El despertador de la Actualidad)

Felices compartiendo la alegría de evangelizar en el #VEncuentro, que ya está acabando…

Posted by El Pueblo Católico on Sunday, September 23, 2018

No era el momento para andar tristes, desesperanzados ni cabizbajos. Era el momento de celebrar la fe y la alegría de Cristo Resucitado, aún en medio de las tribulaciones que vive la Iglesia actualmente. Así se puede definir lo vivido durante el V Encuentro Nacional de la Pastoral Hispana realizado del 20 al 23 de septiembre en Grapevine, Texas. “No he encontrado gente deprimida, aplastada o triste”, dijo en diálogo con El Pueblo Católico el doctor Guzmán Carriquiri, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, quien vino desde Roma a participar de este evento. “He encontrado a los discípulos del Señor que han reconocido su presencia y compañía y que expresan toda su alegría y esperanza”, indicó el funcionario vaticano.

Carriquiri definió el V Encuentro como un “bálsamo” en medio de una Iglesia sufriente. El evento reunió a alrededor de 3 mil líderes hispanos de 159 diócesis de los Estados Unidos y contó con la presencia de 157 obispos para escuchar estas propuestas, alentar y ser alentados por su pueblo.

El V Encuentro Nacional de la Pastoral Hispana es el resultado de un proceso de consulta que fue convocado en 2014 por la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB por sus silgas en inglés) y comenzó desde inicios de 2017. Las consultas se realizaron primero a tres niveles: parroquial, diocesano y regional para llegar así al V Encuentro Nacional en Texas. Este proceso ha constado de cuatro etapas siguiendo el esquema de la Exhortación Apostólica Post Sinodal del papa Francisco Evangelii Gaudium: Dar el primer paso, involucrarse y acompañar, dar frutos y celebrar.

Después de 16 horas de viaje en bus, los delegados de Denver llegaron al V Encuentro llenos de entusiasmo misionero.

Para Alfonso Lara, director hispano de evangelización de la Arquidiócesis de Denver, la experiencia de liderar su delegación fue “muy positiva”. Los delegados viajaron 16 horas en bus hasta Grapevine, lo cual creó un ambiente de fraternidad entre ellos. “Participar en el V Encuentro les ha ayudado a identificar la realidad y las necesidades de la Iglesia en los Estados Unidos. Todos nos traemos la experiencia de tener un bello evento de Iglesia, logramos la meta de ser inclusivos en ese sentido”, indicó Lara.

El V Encuentro contó con paneles para hablar de la situación de la Pastoral Hispana en los EE.UU.

Fueron días de intenso trabajo, de conferencias, paneles, y diálogos por grupos regionales y ministeriales en los que los católicos hispanos, provenientes de diferentes rincones de los Estados Unidos llegaron a expresar sus opiniones, inquietudes y propuestas sobre la pastoral hispana. En los diálogos por grupos los delegados siguieron el esquema de Ver- Juzgar – Actuar.

Varios de los delegados y asistentes al V Encuentro eran norteamericanos de nacimiento, a quienes se les veía con sus audífonos para la traducción simultánea buscando entender más la comunidad hispana y celebrar con ellos la fe.

 

Esperanza para la Iglesia

En los Estados Unidos hay 52 millones de hispanos con documentos, de los cuales el 68 por ciento son católicos. De ellos, el 60 por ciento son millenials. Si incluimos el incierto número de indocumentados esta cifra es mucho más grande. Así lo dio a conocer en una de las ponencias el Dr. Hosffman Ospino, colombiano, profesor asociado de Ministerio Hispano y Educación Religiosa en el Boston College y miembro del comité organizador de este evento. El doctor Ospino calificó el V Encuentro como “una experiencia maravillosa. Nos ha dado la oportunidad de tomar el pulso de la Iglesia católica de Estados Unidos. Hay mucha emoción y nuevas voces que están surgiendo de nuestras comunidades”, dijo en uno de los paneles.

Por su parte el arzobispo de Boston Cardenal Seán Patrick O’Malley en una sentida homilía que ofreció durante la misa del 22 de septiembre aseguró: “El amor no conoce fronteras. Los discípulos aman a los extranjeros. Ellos se convierten en hermanos y hermanas. No somos huérfanos. Tenemos un padre que nos ama”.

 

Atención a los jóvenes

Un tema que constantemente salió a la luz fue la necesidad de presentar formas creativas para llevar el Evangelio a los jóvenes. “Debemos estar abiertos a escuchar las ideas de la gente joven”, dijo Brittany Koepke García, coordinadora de la Pastoral Juvenil Hispana de la diócesis de Knoxville en Tennessee durante una de las plenarias. Por ello, alrededor de 700 delegados menores de 35 años participaron el sábado 22 en la noche de una cena con los obispos que participaron en el V Encuentro.

“Para mí fue muy emotivo el poder estar cara a cara con los obispos”, dijo a El Pueblo Católico Alejandra Bravo, directora de la Pastoral Juvenil Hispana de la Arquidiócesis de Denver. “No solo nos escucharon sino que compartieron, se rieron y convivieron con nosotros (… ) Saber que se tomaron el tiempo aún después de un día tan largo llena mi corazón de alegría, esperanza y me impulsa a ser perseverante y continuar con la misión de evangelizar y amar a nuestro prójimo”, aseguró Alejandra.

Homilia de Mons Gomez desde el #VEncuentro misa de clausura

Posted by El Pueblo Católico on Sunday, September 23, 2018

Discípulos y misioneros

Uno de los momentos más emocionantes del V Encuentro fue cuando los delegados pudieron ver un video-mensaje del Papa Francisco en la ceremonia de apertura: “Me da gusto ver que el V Encuentro, en continuidad con los encuentros anteriores reconoce y valora los dones específicos que los católicos hispanos ofrecen hoy y seguirán ofreciendo en el futuro a la Iglesia en su país”, dijo el Pontífice. “Sé que el proceso de este V Encuentro confortó a muchos inmigrantes que viven en situaciones de temor y de incertidumbre (…) les ha brindado un mayor sentido de comunidad, amistad, apoyo. También ha sido un instrumento de gracia que condujo a la conversión de corazón de muchas personas”, indicó el Papa Francisco.

Y durante su homilía en la misa de clausura del V Encuentro, el arzobispo de Los Ángeles monseñor José Gomez, exhortó a los participantes al a seguir el ejemplo del indio San Juan Diego, quien era un laico y a quien la Virgen de Guadalupe le confió la misión de pedir al obispo que construyera una Iglesia. “No a un sacerdote, obispo o miembro de una orden religiosa sino a un laico como ustedes”, indicó el prelado.

De la misma manera obispo de Brownsville, Texas monseñor Daniel E. Flores invitó a los hispanos no solo a ser discípulos sino también agentes evangelizadores en este país: “Si hemos experimentado lo que es ser acompañados, podemos entender mejor la llamada de acompañar a otros”, indicó.

Así entre cantos, celebraciones litúrgicas, diálogos, conferencias y paneles, se desarrolló el V Encuentro el cual fue calificado por monseñor Gustavo García-Siller, arzobispo de San Antonio Texas y miembro del comité organizador, como “una caricia de Dios. (…) Han sido conversaciones desde el corazón”.

Próximamente: La fe católica de Kendrick Castillo descrita por su padre

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La fe católica de Kendrick Castillo descrita por su padre

El joven fue asesinado el pasado 7 de mayo

Aaron Lambert

Amaba el aire libre. Amaba la tecnología. Amaba a sus amigos. Simplemente, amaba.

Kendrick Castillo era un joven fiel, amable y bondadoso, cuya vida fue acortada trágicamente el 7 de mayo, cuando se lanzó contra el atacante que abrió fuego en STEM School Highlands Ranch, dando su vida para proteger a sus amigos. Tenía 18 años y estaba a tres días de graduarse de high school.

El joven estudió en Notre Dame Catholic School, donde su padre, John, asegura que su hijo se había integrado muy bien. Unos días después de su funeral, John contó al El Pueblo Católico que mientras él y su esposa reflexionaban sobre la vida de su hijo y repasaban sus tareas escolares, encontraron una tarea de varios años atrás que les pedía a los estudiantes elegir a un santo. Kendrick eligió a san Juan Bosco.

“Empecé a leer más y a familiarizarme con san Juan Bosco, y me pareció muy significativo que Kendrick lo hubiera elegido porque esa fue la manera en que él vivió su vida”, dijo John. “Modeló su vida según la vida de los santos”.

Tras graduarse de Notre Dame, Kendrick ingresó a STEM School Highlands Ranch. John recuerda estar un poco preocupado por la transición de su hijo de una escuela católica a una no católica. Sin embargo, Kendrick permaneció fiel a quién era y a lo que aprendió en Notre Dame.

“Se esforzó por buscar a personas en su escuela que compartían su fe”, aseguró John sobre el tiempo que su hijo pasó en STEM. “Pero incluso era amigo de aquellos que no practicaban ninguna religión y se juntaba con ellos”.

“Creo que vivía su fe y estoy muy orgulloso de eso”.

Además de siempre bendecir sus alimentos y ser el primero en ofrecerse para ser monaguillo en misas de funerales, Kendrick servía con alegría con los Caballeros de Colón de Notre Dame junto con su padre. Le gustaba, sobre todo, ayudar con los desayunos de pancakes que servían.

Era hijo único y muy cercano a sus padres. “Era más una amistad que una típica relación entre padre e hijo. Teníamos una relación especial”, dijo el padre de Kendrick.

John cree que esa relación de Kendrick con él y con su madre, María, es la razón por la que el joven amaba a otros como lo hacía – y la razón por la cual no dudó en dar su vida por salvar a sus compañeros durante el tiroteo.

“Cuando uno es tan afortunado de tener una relación como la que nosotros tres teníamos, no se da cuenta de que está haciendo las cosas bien”, continuó el padre. “No es que uno haya planeado criar a un hijo de una cierta manera. Si hay amor en la familia, esto es lo que uno hace (…) Él nunca vacilaba a la hora de hacer el bien”.

Cuando se publicó la noticia sobre el acto de Kendrick, muchos noticieros usaron la palabra “héroe” para describirlo. Y aunque John se siente muy orgulloso del acto heroico de su hijo, dijo que su orgullo más grande era la manera en la que su hijo había vivido su vida.

“Creo que Dios lo usó para lo que lo necesitaba. Fue un instrumento, un seguidor fiel… salvó a sus amigos. El hecho de que hizo lo que estaba en su corazón por sus amigos es para mí más poderoso que la palabra ‘héroe’. Esto representa quién era verdaderamente”.

El dolor que John y María tienen que soportar nunca desaparecerá. “Es algo muy difícil”, confesó John con lágrimas. “Kendrick es la persona más devota y santa que he conocido en mi vida. Tenía un bello espíritu. Era mi fortaleza”.

A pesar del dolor, John y María encuentran descanso en la confianza de que Kendrick está disfrutando de la vida eterna en el cielo y de que ahí se reunirán de nuevo con él.

“En verdad creo que Kendrick nos fue prestado a mí y a mi esposa”, concluyó John. “Creo que ahora está con su verdadero Padre”.

Traducido del inglés y adaptado por Vladimir Maurcio-Pérez.