Mantengan al gobierno fuera del confesionario

Arzobispo Aquila

Uno de los momentos más impactantes en la vida sacramental de los católicos ocurre cuando entramos a un confesionario, dejamos nuestros pecados a los pies de Jesús en la persona del sacerdote y recibimos el perdón de Dios. Sin embargo, los legisladores estatales de California quieren invadir este encuentro personal, requiriendo que los sacerdotes revelen ciertos pecados. Este es un cambio que debería preocupar a las personas de fe en cualquier lugar.

Justo antes de que ascendiera a los cielos, Jesús se apareció a los discípulos y les dijo: “‘La paz con ustedes. Como el Padre me envió, también yo los envío’. Dicho esto, sopló y les dijo: ‘Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos’” (Juan 20,21-23). Esta investidura del poder para perdonar pecados nos muestra cuánto Jesús nos ama y nos quiere acompañar con su misericordia.

En el confesionario – o para los católicos de rito oriental, frente al icono de Jesús – experimentamos la misericordia y amor infinitos de Cristo, quien desea tanto estar con nosotros en nuestro abatimiento que les dio a los sacerdotes la autoridad para perdonar pecados.

Cuando acudimos al Sacramento de la Reconciliación, Jesús ofrece su perdón incondicional a los que se arrepienten. Los pecados que confesamos están dirigidos a Cristo en la persona del sacerdote y son sumergidos en su misericordia. Por lo tanto, se requiere que los sacerdotes mantengan en secreto absoluto todo lo que se les revele durante la confesión.

El Código de Derecho Canónico indica claramente: “El sigilo sacramental es inviolable; por lo cual está terminantemente prohibido al confesor descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo” (Can. 983.1). Si un sacerdote claramente rompe esta confidencialidad, el sacerdote queda automáticamente excomunicado y no puede ser reestablecido a la Iglesia al menos que el Papa lo haga.

La legislatura de California actualmente está considerando la propuesta de ley SB 360, la cual requeriría a los sacerdotes revelar los pecados de abuso sexual escuchados en el confesionario. Como mi hermano obispo, el arzobispo de Los Angeles José Gómez, ha dicho: esto busca “resolver una crisis que no existe”.

El arzobispo Gómez señala un estudio del 2017 realizado por el profesor Keith Thomson que muestra que “el abuso sexual no es un pecado que las personas confiesan a los sacerdotes en el confesionario. Aquellos que asesoran a tales depredadores nos dicen que tristemente, muchos de ellos guardan el secreto y son manipuladores, y no pueden comprender la gran maldad de sus actos”.

Al mismo tiempo, la idea de que el gobierno pueda invadir la relación intima entre una persona y Dios es un ejemplo obvio de menosprecio de la libertad de religión de la Iglesia, la cual está asegurada por la Primera Enmienda.

Los sacerdotes de la Arquidiócesis de Denver han sido denunciantes obligatorios de abuso sexual desde hace años, y apoyo completamente esta medida, junto con las normas rigurosas de ambiente seguro que hemos implementado. Sin embrago, no es aceptable dejar que el estado intervenga en el confesionario. Estoy completamente de acuerdo con la declaración del obispo Michael Barber: “Aunque esta propuesta de ley se apruebe, ningún sacerdote deberá obedecerla. Se debe proteger su derecho a confesarse con Dios y ser perdonados de sus pecados en total privacidad… Iré a la cárcel antes de obedecer este ataque a nuestra libertad religiosa”.

Los penitentes no deberían de temer la confesión, sino que esta debería ser un lugar donde encuentren lo que Jesús describió a Santa Faustina como “el tribunal de la misericordia. Ahí los milagros más grandes acontecen y se repiten incesantemente. Para aprovechar este milagro no es necesario ir a una gran peregrinación o realizar una ceremonia externa; basta con ir con fe a los pies de mi representante y revelarle a Él la propia miseria, y el milagro de la Divina Misericordia se demostrará grandemente” (Diario de Santa Faustina, 1448).

Que Dios guíe a nuestros legisladores y a nuestro país en estos tiempos difíciles, y que nos ayude a restaurar a todas las personas su verdadera dignidad, la cual es conferida por el Creador y no por el gobierno.

Próximamente: “Todo es posible”: Tres madres hispanas obtienen licenciatura a través de Centro San Juan Diego

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“¡Gracias por atreverse a soñar y a buscar un mundo mejor!” Con estas palabras Alfonso Lara, director de Centro San Juan Diego, dio la bienvenida a las tres graduadas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), cuya graduación se llevó a cabo el viernes, 14 de junio, en CSJD en Denver.

Las tres licenciadas – Jovana López González, Leticia Morales Gonzáles y María Guadalupe Sánchez Casarrubias – obtuvieron sus respectivos títulos gracias a la alianza establecida entre CSJD y UPAEP en el 2012, la cual le ha permitido a CSJD ofrecer licenciaturas y maestrías en línea, en español, válidas en los Estados Unidos y a un precio asequible.

La graduación de estudiantes de la Universidad Popular del Estado de Puebla (UPAEP) que obtuvieron su licenciatura a través de Centro San Juan Diego, se llevó a cabo el 14 de junio en Denver. (Fotos de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

La ceremonia fue dirigida por el distinguido periodista Rodolfo Cárdenas, como maestro de ceremonias, y contó con la presencia de los cónsules de Guatemala, El Salvador y Perú en Denver; así como de tres representantes de UPAEP, quienes viajaron desde Puebla para la ocasión; el Vicario General de la Arquidiócesis, padre Randy Dollins; la hermana Alicia Cuarón, y otros estudiantes, amigos y familiares.

Aquí presentamos a las nuevas licenciadas.

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Jovana López González

Lic. en Administración de Empresas

Originaria de la Ciudad de México, Jovana fue impulsada por su deseo de ser un buen ejemplo para su hijo y para la comunidad hispana a la hora de comenzar su carrera en Administración de Empresas en UPAEP Online por medio de CSJD.

“Me siento contenta, muy satisfecha y con un logro cumplido, más que nada, para mí y para mi familia”, dijo a El Pueblo Católico Jovana, quien llegó hace 19 años a este país. “Nunca pensé que esto se fuera a hacer realidad. Fueron más de 4 años y decía yo ya al final: ‘a lo mejor no puedo’, porque tomé más materias para poderla terminar más rápido, pero aquí estoy”.

Jovana López González obtuvo su licenciatura en Administración de Empresas. (Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Aseguró que su camino no fue fácil, ya que uno de sus retos más grandes fue el comenzar con un nivel de computación muy básico, lo que la obligó a aprender computación y llevar sus materias a la vez.

Sin embargo, dirigiéndose a las personas que están indecisas sobre si deberían o no emprender el camino de una carrera universitaria, asegura “que nunca es tarde. No importa la nacionalidad, no importa la edad – que siempre hay oportunidad. El tiempo se lo da uno, y cuando uno quiere, se puede. Y que no dejen su sueño atrás, que lo hagan realidad, que todos los días se levanten con el sueño de seguir adelante”.

 

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Leticia Morales Domínguez

Lic. en Gestión de Tecnologías de Información

Debido a diversos problemas, Leticia tuvo que dejar sus estudios universitarios en México, pero, tras mudarse a los Estados Unidos con su esposo, nunca olvidó su sueño: “Me prometí a mí misma que iba a estudiar algo, aunque fuera algo sencillo”.

La oriunda de Chalchihuites, Zacatecas, estuvo “tocando puertas” por más 20 años. Estudió inglés, obtuvo su GED, pero su sueño de estudiar una carrera parecía lejano – hasta que escuchó la oportunidad que CSJD ofrecía a través de UPAEP Online, “y no lo pensé dos veces”, aseguró.

Siendo madre de tres hijos, el más pequeño de 2 años, las dificultades no fueron pocas. “Fue difícil coordinar las actividades como alumna, madre y además como empleada… Tuve que estar estudiando en el turno de la noche para poder culminar mis estudios”, dijo Leticia a El Pueblo Católico.

Leticia Morales Domínguez obtuvo su licenciatura en Gestión de Tecnologías de la Información (Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Pero ahora, para la catequista y feligrés de St. Michael the Archangel en Aurora, este logro la hace sentir como si estuviera sentada en la cima de una montaña “divisando el paisaje hermoso”.

“No hay obstáculos que no podemos vencer. Todos tenemos las capacidades, los dones que Dios nos dio para poder lograr nuestros sueños.

“Me gustaría (decirles a) todas las personas que tengan este sueño, que se acerquen a UPAEP, al CSJD, porque es posible, y hay un gran equipo detrás de nosotros para apoyarnos. No vamos solos en esta carrera”.

 

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

María Guadalupe Sánchez Casarrubias

Lic. en Innovación y Asesoramiento Educativo

“El amor: el amor a mí, el amor a los demás y el amor a mi familia” es lo que llevó a María, madre inmigrante de la Ciudad de México, a obtener su licenciatura en Innovación y Asesoramiento Educativo en CSJD. “No sabía identificar qué era lo que me había motivado, hasta que, empezando este proceso, me di cuenta de que era por amor, amor de entrega hacia los demás”.

María ve este hito en su vida como el comienzo de algo nuevo: “Esto es apenas el principio de lo que me gustaría hacer, que es apoyar a la comunidad hispana”, dijo la graduada en diálogo con El Pueblo Católico, expresando los muchos sueños que tiene por cumplir.

María Guadalupe Sánchez Cassarrubias obtuvo su licenciatura en Innovación y Asesoramiento Educativo. (Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

No obstante, su camino no ha sido todo color de rosa. “Lo más difícil fue empezar una licenciatura a ya más de los 40 años y las barreras de la tecnología: yo no sabía usar una computadora”. Aun así, no se rindió, y anima a otros a seguir luchando por sus sueños.

“Les diría a las personas indecisas que se animen. La educación es algo que nos va a permitir ser más grandes, y nos va a permitir ver el mundo de diferente manera y entregarnos de diferente manera al mundo… No hay límites si uno no los tiene en la mente”, aseguró María.

(Foto de Nissa LaPoint | Centro San Juan Diego)

Para más información sobre cómo obtener una licenciatura a través de CSJD, visite:

centrosanjuandiego.org/upaep/ o llame al (303) 295-9470.