¿María tuvo más hermanos?

Respuesta a la pregunta de la lectora Teresa Figueroa, enviada a nuestra página web.

Esta pregunta es muy sencilla de responder, pero quisiera incorporar a la respuesta estos datos interesantes.

Hay tradiciones, basadas en testimonios muy antiguos que desde los inicios menciona a los esposos San Joaquín y Santa Ana como padre y madre de la Virgen María, Madre de Jesucristo, Madre de Dios.
Muy probablemente estas tradiciones parecen tener su fundamento en los conocidos Protoevangelio de Santiago, en el Evangelio de la Natividad de Santa María y el Pseudomateo o Libro de la Natividad de Santa María la Virgen y de la infancia del Salvador. No debe olvidarse el carácter apócrifo de estos escritos, es decir que no están presentes en el canon de las Sagradas Escrituras por no ser considerados inspirados por el Espíritu Santo, su falta de autenticidad, aunque nos lleva a tener sospechas bastante fundadas, no quiere decir que se deba de prescindir totalmente de sus aportaciones desechando todo su contenido. En efecto, a la par de hechos poco fiables y legendarios, estas obras también contienen datos históricos tomados de tradiciones o documentos fidedignos; y aunque no es fácil separar unos de otros, sería poco prudente rechazar indiscriminadamente todas estas obras que bien pueden servir como referencia.

En Oriente, el Protoevangelio gozó de gran autoridad y de él se leían pasajes en las fiestas marianas entre los griegos, los coptos y los árabes. En Occidente, sin embargo, fue rechazado por los Padres de la Iglesia hasta que su contenido fue incorporado por San Jacobo de Vorágine a su Leyenda Áurea en el siglo XIII. A partir de entonces, la historia de San Joaquín y Santa Ana se divulgó en Occidente y tuvo un considerable desarrollo.
En el Protoevangelio encontramos que: En Nazaret vivía una pareja rica y piadosa: Joaquín y Ana. No tenían hijos. Cuando con ocasión de cierto día festivo Joaquín se presentó a ofrecer un sacrificio en el templo, fue expulsado, pues como él ya tenía bastante tiempo de haber estado casado con Ana y no habían engendrado ningún hijo, se decía que su esposa era estéril, y el sumo sacerdote rechazaba a Joaquín y su sacrificio, ya que la falta de hijos de su esposa era interpretado por el pueblo judío como una señal de desagrado divino, un castigo de Dios para su descendencia. En consecuencia a esto y embargado con una enorme tristeza, Joaquín se retiró al desierto, donde ayunó e hizo penitencia durante cuarenta díasLa pareja oró fervientemente para que les llegara la gracia de tener un hijo e hicieron una promesa en que dedicaría a su primogénito al servicio de Dios.
Sus plegarias fueron escuchadas y un ángel se presentó ante Ana y le dijo: “Ana, el Señor ha visto tus lágrimas; concebirás y darás a luz, y el fruto de tu seno será bendecido por todo el mundo”. El ángel hizo la misma promesa a Joaquín, que volvió al lado de su esposa. Ana dio a luz una hija, a la que llamó Miriam.
Basados en estos relatos o pasajes, que no pertenecen a la Sagrada Escritura, sino a libros apócrifos, podemos afirmar que María no tuvo hermanos pues, según estos relatos Santa Ana era estéril y la concepción de la Virgen María aparece como una intervención milagrosa de parte de Dios, María fue hija única de San Joaquín y Santa Ana.

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