Multipliquemos lo que tocamos, porque es Tiempo de Ganar

“Nuestra misión como cristianos y como católicos es añadir valor a todo lo que tocamos”, este fue el mensaje que el ingeniero Carlos Cuauhtémoc Sánchez envió a los lectores de El Pueblo Católico, tras su presentación que tuvo lugar en Denver en días pasados.

Unas mil personas asistieron a la conferencia “Es Tiempo de Ganar”, presentada por La Cámara de Comercio Hispana de Denver. Los participantes llegaron a ese evento para ser motivados por el conferencista, quien inicio su plática preguntándoles: “¿ya es hora de ganar, que?” a los que los asistentes respondían gritando: tiempo, valores, principios, dinero, amigos, sueño, etc.

 

Saber interpretar

El tema central de la conferencia fue los “paradigmas gobernantes de interpretación”, que, según explico el motivador, es la interpretación que cada persona le da a todo lo que le sucede en la vida, y cómo esta actúa en base a ello.

“Todo lo que le des a la vida, la vida te lo devuelve multiplicado”, grito lleno de euforia. “Es tiempo de ganar, es tiempo de cambiar nuestros paradigmas, de tener convicción, honestidad, responsabilidad, sin buscar pretextos o excusas que te impiden cumplir con tus compromisos”.

El conferencista, explicó a los asistentes que si la persona tiene una creencia negativa hacia el dinero, por ejemplo, esta se sentirá incomoda al tener acceso a él. “Si crees que una persona acaudalada [rica] , tiene avaricia, es tacaña, etc. entonces tu relación con el dinero será algo negativo, sin embargo si piensas que una persona con dinero es más feliz, tiene menos estrés, y más oportunidades que una persona que no lo tiene, entonces tu relación con el dinero será otra y eso te permitirá tener más acceso a él [al dinero]”. Y así dejó claro que el dinero no es bueno ni malo, es solo dinero y lo que se haga con éste depende de la integridad y honestidad de la persona.

Los temas de la perseverancia, el crearse metas, así como el seguir los sueños de cada uno, fueron también parte de la charla que tuvo una duración de casi dos horas.

 

Mensaje positivo a los inmigrantes

Al finalizar la conferencia, y en entrevista exclusiva, Cuauhtémoc envió un mensaje a todas las personas que están pasando dificultades al estar en este país “Dentro de todo lo que nos sucede en la vida, siempre hay una razón y un propósito. Naciste para ganar, esto solo se vive una vez. Estas aquí para trascender para ser grande y ganar. Dios te está diciendo que no has terminado, por eso estas aquí hoy”.

El escritor y conferencista, envió también un mensaje a los hijos de personas que están siendo deportadas o están en procesos de inmigración… “Es muy posible que puedan ser ustedes quienes puedan hacer las reformas [que ayudaran a sus padres] si hacen las cosas de una manera constructiva”. Así mismo, los instó a que “lean este tipo de libros, empápense de una filosofía constructiva y seguramente ahí encontraran una respuestas”.

El autor de libros como Juventud en Éxtasis y Volar sobre el pantano, pidió a los lectores de  El Pueblo Católico recordar cada día que “[Si] Dios nos da una oportunidad de estar vivos [es] por algo y así como tenemos nosotros un compromiso con nuestra familia y lo que [El] nos ha dado a ministrar, lo tenemos con El para regresarle las cosas y multiplicadas”, finalizó.

 

Próximamente: 5 lugares de Colorado nombrados en honor a santos católicos

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El pasado 1 de agosto Colorado cumplió 144 años. Mejor conocido como el “Día de Colorado”, este día conmemora la fundación de nuestro gran “Estado del Centenario”, que sucedió en 1876.

Así mismo, la Iglesia Católica tiene una rica historia en Colorado, y aunque muchos no lo saben, varias regiones, puntos de referencia geográficos y lugares en el estado llevan el nombre de santos católicos. La sierra de San Juan, el río San Miguel y el valle de San Luis son solo algunos ejemplos.

En honor al “Día de Colorado”, te mostramos cinco lugares dentro de nuestro colorido Colorado que toman su nombre de un santo católico. Probablemente ya conozcas un par de ellos, pero los otros tres son verdaderos diamantes que valen la pena visitar; de hecho, dos de ellos fueron construidos y fundados antes de que Colorado fuera Colorado.

Santuario de la Madre Cabrini, Golden, CO

Es uno de los sitios de peregrinación más populares de Colorado. En verdad es difícil no enamorarse del Santuario de la Madre Cabrini. Originalmente fundado como un campamento de verano para niñas por santa Francisca Cabrini en 1910, el santuario da al corredor I-70 que se dirige hacia las montañas y es tan encantador como relajante. Además de orar en la capilla, los visitantes pueden alojarse en la antigua Casa de Piedra que se construyó en 1914 o en una de las varias casas de retiro que se han agregado a lo largo de los años. Además de ser un espacio maravilloso para rezar, el Santuario de la Madre Cabrini es el hogar de la gran estatua del Sagrado Corazón en la cima de la escalera de 373 escalones, conocida de cariño como la escalera de oración.

Capilla de Santa Catalina de Siena, Allenspark, CO

Foto de Andrew Wright

Mejor conocida como la Capilla en la Roca, esta capilla católica en funcionamiento es quizás uno de lugares más destacados y emblemáticos de Colorado. Según cuenta la historia, a principios del siglo XX, un hombre llamado William McPhee era dueño de la tierra donde se encuentra la capilla, conocida como Camp St. Malo. McPhee era feligrés de la Catedral de Denver y a menudo permitía que la parroquia llevara a los niños a caminar y acampar en su propiedad. Durante uno de esos viajes varios campistas vieron un meteorito o una estrella fugaz que parecía haber golpeado la tierra. Fueron a buscarlo y se toparon con la Roca que ahora permanece como la base de la Capilla de Santa Catalina de Siena. Fue finalizada en 1936, y el nombre oficial de la capilla es apropiado, ya que la santa y la capilla comparten un vínculo común de experiencias místicas facilitadas por Dios. Ha tenido muchos visitantes a lo largo de los años, pero tal vez ninguno tan famoso como san Juan Pablo II, quien alguna vez fue el amante de la naturaleza y quien hizo una parada en Denver para la Jornada Mundial de la Juventud en 1993.

Abadía de St. Walburga, Virginia Dale, CO

Photo courtesy of the Abbey of St. Walburga

Ubicada en la pintoresca Virginia Dale, una pequeña comunidad al sur de la frontera de Wyoming, la Abadía de St. Walburga es un lugar donde la voz del Señor vive en las montañas, llanuras y ríos que la rodean. Nombrada así por la patrona de las monjas benedictinas, el monasterio fue fundado en 1935 cuando tres hermanas de la abadía de St. Walburg en Eichstätt, Baviera, fueron enviadas a una granja remota en lo que era Boulder. Allí construyeron una base sólida para el futuro del monasterio a través del trabajo duro, la pobreza y una confianza firme en la providencia de Dios. Hoy las monjas benedictinas de Walburga llevan a cabo humildemente las buenas obras de la orden benedictina y continúan el legado que comenzó hace casi un milenio en 1035, cuando se fundó el monasterio original de Walburg en Eichstätt.

San Luis, CO

Photo by Jeremy Elliot

Al visitar las regiones más al sur del Estado de Colorado, las raíces católicas de la región se vuelven mucho más evidentes. La ciudad más antigua de Colorado, San Luis, fue fundada en 1851 en la fiesta de San Luis, y es previa a la fundación oficial de Colorado como estado por 25 años. La ciudad está ubicada a lo largo de la cordillera Sangre de Cristo. Una de las principales atracciones de la pequeña ciudad de poco más de 600 habitantes es un santuario en la parroquia católica local de la ciudad. El Santuario de las Estaciones de la Cruz fue construido por los feligreses de la parroquia Sangre de Cristo y las hermosas estaciones fueron diseñadas y moldeadas por el escultor nativo de San Luis, Huberto Maesta.

Capilla de Viejo San Acacio, Condado de Costilla, CO

Photo from Wikicommons

Justo al oeste de la ciudad de San Luis se encuentra una de las gemas más antiguas de Colorado. La Capilla de Viejo San Acacio  es el sitio religioso más antiguo no nativo americano en Colorado que sigue activo en la actualidad. Aunque se desconoce la fecha exacta de la edificación del edificio de la iglesia, probablemente se completó en algún momento de la década de 1860. El homónimo de la iglesia proviene de San Acacio de Bizancio, un mártir del siglo III. Cerca de la iglesia se encuentra el pequeño pueblo de San Acacio, que según la tradición local obtuvo su nombre después de que uno de los primeros asentamientos del Valle de San Luis, originalmente llamado Culebra Abajo, fue atacado por una banda de Ute en 1853. Cuando los atacantes de Ute se acercaron, los aldeanos pidieron la intercesión de San Acacio, un santo popular entre su gente. El Ute de repente se detuvo y huyó antes de llegar a la ciudad, asustado por una visión.