¡Necesitan a sus padres!

Hijos de inmigrantes desarrollan problemas de salud tras arresto de sus padres

Mavi Barraza

La inmigración es un tema del que constantemente escuchamos. Ya sea por los cambios en la ley, redadas, detenciones, DACA, ciudades santuario, etc., pero escasas veces conocemos los efectos negativos que el quebrantado sistema migratorio en Estados Unidos deja en los niños, muchos de ellos ciudadanos de este país.

Son miles de menores los que han visto su salud y desarrollo impactados, algo que trae consecuencias a su comportamiento y con lo que posiblemente deben lidiar el resto de sus vidas.

Tal fue el caso de Alondra, quien con solo 6 años sufrió la separación abrupta de su madre cuando esta fue detenida por el departamento de inmigración y aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Tanto la pequeña como su hermana Michelle de 14, quedaron al cuidado de sus abuelos tras la detención sorpresiva de Andrea Molina, que ocurrió luego de que un policía de tránsito parara su vehículo.

Andrea había llevado a las niñas a la escuela y estaba en camino a casa. “Le había prometido a mi hija que iríamos a comer después de que la recogiera”, dijo la madre. Pero no fue así, y, al contrario, Alondra no volvió a ver a su mamá, sino hasta un mes después.

La joven madre estuvo cerca de un mes privada de su libertad en el centro de detención de inmigración de Aurora. Durante ese tiempo no tuvo contacto con sus hijas. Al ser puesta en libertad, la mujer fue recibida por la menor de sus pequeñas, quien después de ese momento no se separó de su lado.  “Cuando vi a la niña me di cuenta de que su mirada había cambiado. Tenía su carita triste”, recuerda Molina con sentimiento.

Eso no fue lo único que había cambiado, Alondra tenía pesadillas, temor constante y se quejaba de dolores de cabeza y estómago. Al poco tiempo tuvo un repentino aumento de peso y de pronto se convirtió en una pequeña obesa. La menor fue evaluada por un psicólogo que le diagnosticó ansiedad por separación y abandono (Separation Anxiety and Abandonment).

El daño que esa separación causó en Alondra, la llevó además a desarrollar depresión, así como dificultad con sus relaciones personales. Esto último le ocasionó experiencias negativas en su desarrollo de niña a adolescente, fue víctima constante de bullying e incluso tuvo pensamientos suicidas.

La Dr. Shaayestah Merchant, psicóloga de Denver, quien es inmigrante de la india de primera generación y quien se especializa en casos relacionados con inmigración, indica que cuando la separación de un niño de sus padres se debe a cuestiones migratorias, el impacto es de múltiples maneras llevándolos a experimentar: “depresión, ansiedad, sentimientos de luto, pérdida, tristeza y esto afecta sus funciones básicas como el sueño, el apetito y comportamiento”, aseguró.

 

Se ha reportado que los chicos que han vivido una detención o deportación de sus padres experimentaron, por lo menos cuatro cambios de comportamiento adversos durante seis meses después del arresto. Muchos lloran constantemente, se sienten atemorizados más a menudo; cambian sus hábitos, están más nerviosos, retraídos, enojados o agresivos. Estos factores pueden convertirse en síntomas de estrés tóxico, el cual, según un informe de la BBC, se da como reacción a una adversidad que es fuerte, frecuente y prolongada en el tiempo y en la que no se recibe la compañía adecuada de un adulto. Según este informe “El cuerpo y el cerebro se ponen en situación de alerta: se produce adrenalina, aumentan las palpitaciones y se secretan más hormonas, como el cortisol”, incluso puede “disminuir las conexiones neuronales” y “aumenta el riesgo y la frecuencia de infecciones”.

Dentro de todo esto “los niños pueden desarrollar problemas de aprendizaje, ya que muchos de ellos experimentan esa separación como traumática, lo que les causa problemas adversos académicos y sociales”, aseveró la psicóloga. Además, muchos presentan quejas físicas constantes como dolores de cabeza, estómago, úlceras, problemas digestivos, etc.

Estos eventos pueden tener un impacto a largo plazo, inclusive hasta la madurez ya que muchos de ellos tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades físicas y vicios como el alcohol o drogas en la edad adulta. Mientras más pequeño sea el niño, más se verá afectado, y tendrá más impacto a largo plazo.

Aunque no existe una manera de prevenir el daño psicológico por la separación o el estrés toxico que estos problemas les causan a los chicos, la profesional recomienda que se les explique a los niños con anticipación lo que puede ocurrir, de esta manera estarán un poco más preparados.

En Estados Unidos -según estadísticas recientes- aproximadamente 4.1 millones de menores de 18 años y ciudadanos de este país viven con al menos un padre indocumentado. Durante el 2011-2013, casi un millón de niños ciudadanos experimentaron la detención o deportación de uno de sus padres. Muchos de ellos incluso presentaron estrés post traumático (PTSD por sus siglas en ingles) el cual se manifiesta con síntomas como flashbacks, dificultad para dormir o pesadillas, sentimiento de soledad, explosiones de ira, sentimientos de preocupación, culpa o tristeza.

La pequeña Alondra, quien ahora es una adolescente pre-diabética, continúa luchando para combatir las secuelas que le dejó la detención de su madre, al mismo tiempo que planea unirse a diferentes movimientos que luchen en pro de una reforma migratoria integral que ponga fin a la angustia que viven miles de niños ciudadanos estadounidenses e hijos de inmigrantes.

 

Próximamente: 5 santos latinoamericanos que quizás no conocías

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Durante los últimos cinco siglos, el continente americano, ha contado con grandes santos. San Juan Diego, Santa Rosa de Lima o San Martin de Porres, son solo algunos de los santos que gozan de una gran devoción popular por parte de la comunidad latinoamericana.

No obstante, este septiembre, Mes de la Herencia Hispana, nos invita a reflexionar más a fondo sobre la vida de los santos menos conocidos que han impactado profundamente diferentes países latinoamericanos a través de su fe y trabajo, y cuyo ejemplo tiene el poder de impactar a personas en cualquier parte del mundo.  Te presentamos algunos santos que quizás no conocías.

 

Santo Toribio de Mogrovejo
1538-1606
Perú

Nacido en Valladolid, España, Toribio era un joven piadoso y un destacado estudiante de derecho.  Como profesor, su gran reputación llegó hasta los oídos del rey Felipe II, quien finalmente lo nominó para la Arquidiócesis vacante de Lima, Perú, a pesar de que Toribio ni siquiera era un sacerdote.  El Papa aceptó la solicitud del rey a pesar de las protestas del futuro santo. Antes del anuncio oficial, fue ordenado sacerdote, y unos meses después, obispo.  Pasó por su arquidiócesis evangelizando a los nativos y se dice que bautizó a casi medio millón de personas, incluyendo a Santa Rosa de Lima y San Martin de Porres.  Aprendió los dialectos locales, produjo un catecismo trilingüe, luchó por los derechos de los nativos e hizo de la evangelización un tema principal de su episcopado.  Además, trabajó devotamente para una reforma arquidiocesana después de darse cuenta de que los sacerdotes diocesanos estaban involucrados en impurezas y escándalos.  Santo Toribio de Mogrovejo predijo la fecha y hora de su muerte, y sus retos están enterrados en la catedral de Lima, Perú.

 

Santa Mariana de Jesús Paredes
1618-1645
Ecuador

Mariana nació en Quito, y no solo se convirtió en la primera santa de ese país, sino que también fue declarada heroína nacional por la Republica del Ecuador.  Cuando era niña, Mariana mostró un profundo amor por Dios y se sometía a largas horas de oración y sacrificio.  Intentó integrarse a una orden religiosa en dos ocasiones, pero varias circunstancias no lo permitieron.  Esto llevó a Mariana a darse cuenta de que Dios la estaba llamando a la santidad en el mundo.  Construyó una habitación al lado de la casa de su hermana y se dedicó a la oración y a la penitencia, viviendo milagrosamente solo de la Eucaristía.  Era conocida por poseer los dones de consejo y profecía.  En 1645, los terremotos y las epidemias estallaron en Quito, por lo que ella ofreció su vida y sufrimientos para ponerles fin.  Terminaron luego de que ella hizo su ofrenda.  El día de su muerte, se dice que un lirio brotó de la sangre que se extrajo y se vertió en una maceta, lo que le dio el nombre de La “Azucena de Quito”.

 

 

Santa Teresa de Los Andes
1900-1920
Chile

Santa Teresa de Jesús de los Andes fue la primera santa de Chile y la primera carmelita descalza en ser canonizada fuera de Europa. Nacida como Juana, cuando era niña la futura santa era conocida por su fuerte temperamento. Era orgullosa, egoísta y terca. A los seis años se sintió profundamente atraída por Dios, y su extraordinaria inteligencia le permitió comprender la seriedad de recibir la Primera Comunión. Juana cambió su vida y se convirtió en una persona completamente diferente a los 10 años, practicando el sacrificio y la oración profunda. A los 14 años, decidió convertirse en Carmelita Descalza y recibió el nombre de Teresa de Jesús. Profundamente enamorada de Cristo, la joven y humilde religiosa le dijo a su confesor que Jesús le dijo que moriría pronto, algo que aceptó con alegría y fe. Poco después, Teresa contrajo tifus y murió a la edad de 19 años. Aunque le faltaban 6 meses para terminar su noviciado, pudo profesar votos “en peligro de muerte”.  Alrededor de 100,000 peregrinos visitan su santuario en los Andes anualmente.

 

Santa Laura Montoya
1874-1949
Colombia

Luego de que su padre muriera en la guerra cuando ella era solo una niña, Laura se vio obligada a vivir con diferentes miembros de la familia en la pobreza. Esta realidad le impidió recibir educación formal durante su infancia. Lo que nadie esperaba es que un día se convirtiera en la primera santa de Colombia. Su tía la inscribió en una escuela a la edad de 16 años, para que se convirtiera en maestra y se ganara la vida en ese oficio. Ella aprendió rápidamente y se convirtió en una gran escritora, educadora y líder. Era una mujer piadosa y deseaba dedicarse a la evangelización de los nativos. Mientras se preparaba para pedirle ayuda al Papa Pío X, recibió la nueva Encíclica Lacrymabili Statu del Papa, sobre la condición deplorable de los indios. Laura lo vio como una confirmación de Dios y fundó los Misioneros del Inmaculado Corazón y Santa Catalina de Siena, trabajando para la evangelización de los nativos y luchando en su nombre para que fueran vistos como hijos de Dios.

 

San Manuel Morales
1898-1926
México

Manuel fue un laico y uno de los muchos mártires de la Guerra Cristera de México en la década de 1920. Se unió al seminario cuando era adolescente, pero tuvo que abandonar este sueño para poder mantener económicamente a su familia. Se convirtió en panadero, se casó y tuvo tres hijos. Sin embargo, este cambio no le impidió dar testimonio de la fe públicamente. Se convirtió en presidente de la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa, que estaba siendo amenazada por la administración del presidente Plutarco Elías Calles. Morales y otros dos líderes de la organización fueron tomados prisioneros mientras discutían cómo liberar a un amigo sacerdote del encarcelamiento por medios legales. Fueron golpeados, torturados y luego asesinados por no renunciar a su fe. Antes del ser fusilado, el sacerdote rogó a los soldados que perdonaran a Morales porque tenía una familia. Morales respondió: “Me muero por Dios, y Dios cuidará de mis hijos”. Sus últimas palabras fueron: “¡Viva Cristo Rey y Nuestra Señora de Guadalupe!”