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domingo, septiembre 25, 2022
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“Nos dimos cuenta de lo más importante”: Retiro para padres de catecismo en Sta. Catalina une familias

“Personalmente, todo cambió: empezamos a convivir más como matrimonio y también como familia. Nos dimos cuenta de que eso era lo más importante. Antes era más trabajar”, recordó Tony Medina tras haber vivido su segundo retiro para padres y padrinos de catecismo en la iglesia de Santa Catalina de Siena en Denver.
Él, como muchos inmigrantes que llegan a este país en busca de prosperidad y del sueño americano, se había volcado en acumular bienes materiales, dejando a su familia y la fe en un segundo plano. Sin embargo, una sensación de curiosidad, suscitada por lo que había escuchado sobre el retiro en su parroquia, cambiaría el rumbo de su vida y el de toda su familia.
“El año pasado, mi esposa y yo fuimos al retiro por curiosidad: todo el mundo contaba maravillas de él. Fuimos con una mente abierta –aseguró el padre de tres niñas en el catecismo–. Lo que vivimos fue tan grande que este año invitamos a tres parejas más a acompañarnos”.
A pesar de que el retiro, que se llevó a cabo al pasado 17 de abril en el salón parroquial, fue opcional debido a la pandemia del COVID-19, más de ochenta padres de familia y padrinos decidieron asistir al evento, sumándose a unos veinte servidores.
“Siempre hacemos el retiro con la finalidad de llevar a los papás a tener un encuentro más profundo con Jesús, a parte de la formación que reciben”, aseguró Paty Chávez, que ha servido como coordinadora de catecismo en Santa Catalina de Siena por más de ocho años. “Normalmente, en la mañana los papás llegan cabizbajos o molestos porque no quieren estar ahí, pero a lo largo del retiro les va cambiando la cara y salen muy contentos y motivados”.
Aunque el retiro originalmente tenía una duración de dos días, la pandemia obligaría a los líderes a buscar una solución para reducirlo a un solo día. Igualmente, se enfrentaban con la dificultad de que, a causa de la cancelación de clases de catecismo por varios meses, muchos de los padres que regresaban ya habían vivido el retiro hace un año.
“Estábamos buscando la forma de hacer un retiro que tuviera la finalidad de llevar a un encuentro con el Señor, pero no podía ser el mismo programa de siempre», dijo Paty.
Fue entonces que contactaron a la Oficina de Evangelización Hispana de la arquidiócesis de Denver, quienes les ayudaron a condensar y adaptar el programa.
El lema del retiro pasaría a ser “De regreso al verdadero amor”.

Más de ochenta personas asistieron al retiro para padres y padrinos de catecismo en la parroquia Santa Catalina de Siena en Denver el pasado 17 de abril, el cual llevaba el lema «De regreso al verdadero amor». (Foto provista)

Este regreso al amor más grande es precisamente lo que muchos padres, como Tony, han experimentado a través del retiro de iniciación.
“Experimenté el amor de Dios y ahora lo sigo buscando –expresó Tony–. A veces uno tiene la idea de que está perdido y no hay dirección en su vida, pero al experimentar ese amor, me di cuenta de que Dios está siempre con nosotros, y eso me puso en calma”.
Su primer encuentro con Dios en el retiro del año pasado llegó en el momento adecuado, aseguró, pues fue justo antes de la pandemia.
“Gracias a Dios, el retiro nos dio fuerzas para soportar la pandemia. El COVID le pegó fuerte a mi familia dos veces, y, de no haber sido por el retiro, hubiéramos andado perdidos o sintiendo que nadie podía ayudarnos con nuestros problemas. Pero Dios ha estado con nosotros en todo este tiempo. Y hemos podido estar en calma a pesar de los apuros financieros”.
Los testimonios de padres de familia y padrinos son muchos, pero un aspecto importante es el hecho de que la parroquia de Santa Catalina ha decidido abrir un espacio para que los padres y padrinos puedan aprender a cumplir con su responsabilidad de ser los primeros educadores de sus hijos en la fe.
Por lo general, a los padres no les agrada tener que asistir a clases semanales para papás y padrinos. Pero la parroquia acordó que, en vez de alargar su programa a dos años como muchas otras parroquias, los hijos podrían recibir los sacramentos tras un año de preparación, con la condición de que los padres también asistieran a clases semanales y a un retiro de iniciación.
Después de vivir el retiro de iniciación, la iglesia invita a los padres a integrarse a una pequeña comunidad parroquial a través del programa SINE (Sistema Integral de Evangelización) para seguir creciendo en la fe semanalmente.
“Yo les diría a los papás que nunca han ido a un retiro que siempre es bueno darnos la oportunidad de conocer la fe. A veces cuando las personas no han ido a un retiro, tienen la idea de que va a ser aburrido y cansado, pero la mayoría de las personas después me preguntan que si pueden ir a otro retiro –agregó Paty–. A los papás que ya vivieron el retiro, les diría que continúen, que un encuentro de un solo día no es suficiente. Si no continuamos, lo que recibimos se va desvaneciendo”.
“Dios nos escogió para ir a ese retiro –concluyó Tony–.  Yo no tengo problemas con el alcohol o con las drogas, pero aun así sentimos que el retiro nos dio más dirección en la vida: hemos identificado qué tenemos que hacer con nuestros hijos; nos acercó como familia. Todos necesitamos de la ayuda de Dios y acercarnos a Él para lavarnos de todo lo tóxico que hay en nuestras vidas”.

Vladimir Mauricio-Pérez
Vladimir Mauricio-Pérez es el editor de El Pueblo Católico y el gerente de comunicaciones y medios de habla hispana de la arquidiócesis de Denver.
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