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Parroquia de Sta. Gianna Molla sigue creciendo y sirviendo a comunidad diversa en Green Valley Ranch

Por Makena Cervantes

Desde que la parroquia de Santa Giana Beretta Molla comenzó como comunidad parroquial en Green Valley Ranch en el 2018, los feligreses se han tenido que reunir en una escuela concertada, en un hotel Holiday Inn, en diferentes casas y, actualmente, en un antiguo estudio de danza.

Ahora, cinco años después, han iniciado una campaña para empezar a construir su propia iglesia. Hasta ahora han logrado recaudar un millón y medio de dólares, superando su objetivo de un millón. Gianna es una de las dos nuevas comunidades parroquiales de la arquidiócesis de Denver junto con la parroquia de San Juan Pablo II en Thornton.

Unidad en la diversidad

La parroquia se ha convertido en un punto de reunión multicultural, ya que acoge a comunidades africanas, hispanas y vietnamitas.

«Pudimos celebrar las liturgias del Triduo en tres idiomas», dijo el padre Jason Wunsch, párroco de Santa Gianna Molla.

«Realmente es un ejemplo de la Iglesia universal», dijo el diácono John Ferraro, quien ha estado en la parroquia desde julio del 2019.

Tanto el diácono John como el padre Jason hablan inglés y español. El diácono John fue designado a Santa Gianna después de su ordenación diaconal hace casi cuatro años. Ahí ayuda con las Misas, los programas de RICA y la preparación sacramental.

«Ninguno de nosotros va a decir las cosas de forma perfecta», dijo el diácono Ferraro. «Se trata de ser real y vulnerable. Es en nuestra vulnerabilidad donde vemos la belleza de cada uno como hijo de Dios.»

El único empleado parroquial que el padre Jason tenía era un gerente de negocios de medio tiempo hasta que el padre Vincent Bui fue nombrado vicario parroquial esta primavera.

«Jesús envió a los apóstoles de dos en dos; sería bueno tener una segunda persona», dijo el padre Jason al recordar su petición al arzobispo Samuel Aquila de un segundo sacerdote.

Con la ayuda del padre Bui, la parroquia pudo empezar a celebrar una Misa en vietnamita esta Cuaresma; esta Misa cuenta incluso con un coro de 20 a 30 personas, aseguró el padre Jason.

Los fines de semana la parroquia celebra cinco Misas en tres idiomas, y los sacerdotes también son responsables de una Misa en el Aeropuerto Internacional de Denver, que recientemente fue nombrado uno de los aeropuertos más transitados del país.

Frutos y esperanzas

A pesar de ser una comunidad pequeña, cuenta con mucha participación, destacó el padre Jason. Este verano enviarán a 30 personas a la conferencia de Steubenville of the Rockies. También tienen varios adultos que serán bautizados y que recibirán los sacramentos.

Un joven de la parroquia que pasó a ser catequista ahora está en el seminario. Otro feligrés, un refugiado de Ruanda, también estudia en el seminario.

Aunque un estudio de danza podría ser un hogar poco inusual para la parroquia, al padre Jason le encantan las ventajas de tener techos altos y mucha luz natural. La parroquia está a punto de alquilar un local más grande que les permitirá añadir 150 asientos, un confesionario y un despacho para el padre Bui.

A pesar de que 40 000 personas viven en Green Valley Ranch, no hay una sola estructura cristiana, dijo el padre Jason. «Seremos la iglesia más cercana para 150 000 personas».

La última parroquia de la arquidiócesis que se construyó desde cero fue Nuestra Señora de Loreto en Foxfield, fundada en 1998. Es una oportunidad única y especial para la parroquia de Santa Gianna construir una comunidad totalmente nueva.

«No hemos hecho esto [en la arquidiócesis] en más de dos décadas», precisó el padre Jason. «Esto no sucede muy a menudo».

«Creo que sería un faro de esperanza y una luz para nuestra zona», añadió el diácono John.

Catequesis y la comunidad hispana

La comunidad parroquial no solo es una pionera en la construcción de una nueva iglesia, sino que también ha adoptado un nuevo enfoque catequético.

La parroquia tiene un programa de preparación sacramental que toma en cuenta la experiencia. Incluye una visita a la catedral para hablar de la arquitectura y una visita al cementerio para hablar de los santos y de una muerte santa. También se requiere la participación de los padres, ya que son los principales catequistas.

«[El programa] ha llevado a muchos de los padres a querer casarse por la iglesia», aseguró el padre Jason.

Asimismo, con tantas familias hispanohablantes, el padre Jason considera importante que la catequesis para los niños se imparta en inglés y que la Misa sea bilingüe.

«Ellos [los niños] hablan inglés», dijo. «Y muchas veces asocian la fe con algo de México».

Cuando empieza a hablarles en inglés, sus oídos se agudizan y dicen: «Oh, estás hablando mi idioma».

«Nunca han aprendido a conectarse con Dios en inglés», agregó.

El padre Jason espera que tener experiencias en la fe tanto en inglés como en español ayude a sus feligreses a mantener la fe a medida que crecen. Si no se sienten cómodos yendo a Misa en inglés, es más probable que se alejen de la fe en la universidad, donde la Misa en español y la pastoral universitaria podrían no estar disponibles, dijo.

El padre espera alquilar el espacio actual por los próximos dos años, después de lo cual tiene la esperanza de poder continuar en la nueva iglesia, una vez construida, de forma permanente.

«Dios ha provisto de todo a lo largo del camino», dijo el diácono John.  «Hemos tenido que confiar en cada encrucijada».

Este artículo fue traducido del original en inglés por El Pueblo Católico.

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