¿Qué es una visita “ad limina”? 8 cosas que debes saber

Equipo de El Pueblo Católico

Entre el 10 y 15 de febrero, obispos de Colorado, Wyoming, Utah, Arizona y Nuevo México, viajaran a Roma a su visita de “ad limina”. Aquí algunos datos que debes saber sobre esta visita.

¿Qué es la visita “ad limina”?

Una “ad limina” es una visita obligatoria de los obispos a Roma, durante la cual oraran en las tumbas de San Pedro y San Pablo. Así mismo, se reunirán con el Papa Francisco y funcionarios del vaticano para presentar un reporte quinquenal de sus respectivas diócesis.

¿Qué significa “ad limina”?

Proviene del latín “ad limina apostolorum” que significa “los umbrales de los apóstoles”.

¿Qué sucede durante una visita “ad limina”?

Mientras que normalmente las audiencias con el Papa Francisco reciben la mayor cobertura, el centro espiritual de una visita “ad limina” son las misas en las principales iglesias de Roma: La Basílica de San Pedro, la Basílica de San Pablo Extramuros, Basílica San Juan Letrán, y la Basílica de Santa maría la Mayor. Además, los obispos se reunirán con funcionarios de varios departamentos y oficinas de la curia de Roma.

¿Quién participa en la visita “ad limina”?

Todo obispo estadounidense activo y apto, realizara una peregrinación “ad limina” para el 22 de febrero del 2020. Este viaje en particular incluirá obispos de Colorado, Wyoming, Utah, Arizona y Nuevo México. Entre ellos el arzobispo de la Arquidiócesis de Denver, Samuel J. Aquila y el obispo auxiliar, Jorge H. Rodriguez, viajaran a Roma.

¿Es la primera visita “ad limina” del arzobispo Aquila?

Esta será su primera visita “ad limina” como arzobispo de Denver, pero será su tercera visita “ad limina” en general. Como obispo de Fargo, el arzobispo Aquila participo en las visitas “ad limina” en los años 2004 y 2012.

¿y el obispo auxiliar?

Esta será la primera visita “ad limina” para el obispo Rodriguez, ya que él fue ordenado obispo en noviembre del 2016.

¿Qué es un reporte quinquenal?

Un reporte quinquenal es un reporte detallado sobre la situación de una diócesis. En varios capítulos, presenta al Santo Padre y al Vaticano una actualización sobe las actividades del obispo y la diócesis en algunas áreas, incluyendo la vida litúrgica y sacramental de la iglesia local, educación católica, evangelización, comunicación, enseñanza social sobre la Iglesia, la situación financiera de la diócesis y más. Los capítulos corresponden aproximadamente a los departamentos y oficinas del Vaticano.

El código de derecho canónico dicta que las visitas deben ocurrir cada 5 años. ¿Por qué hubo una brecha de casi 8 años entre la ultima visita “ad limina” y esta?

En pocas palabras, el número de diócesis y obispos en todo el mundo ha crecido demasiado para que el calendario de 5 años sea efectivo. Actualmente, hay 3,017 diócesis, prelaturas y vicariatos en todo el mundo. Para mantener la agenda de cada 5 años, el Santo Padre tendría que reunirse con más de un obispo diariamente. Incluso con la práctica del Papa Francisco de reunirse con grupos de obispos, el calendario de cada 5 años no es factible dadas las demandas sobre el tiempo del Santo Padre.

 

Próximamente: “Dios restauró mi matrimonio y mi familia”

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

“Dios restauró mi matrimonio y mi familia”

La obra de Dios en un mundo caído

Vladimir Mauricio-Perez

Este artículo fue publicado en la edición de la revisa de El Pueblo Católico titulada “¿Por qué estoy aquí?”. Para suscribirte y recibir la revista en casa, HAZ CLIC AQUÍ.

Todos experimentamos de manera muy personal el sufrimiento, causa de la envidia y el orgullo de Satanás. Sin embargo, hay historias como la de Chary que nos muestran la bondad de Dios y lo que él puede hacer en nuestra vida si nos abrimos a su inagotable misericordia.

Era madre soltera, uno de sus hijos la odiaba y no le hablaba en 5 años, dos hijos tenían problemas con las drogas y el alcohol y una hija había intentado suicidarse 5 veces. Estaba enfadada, desesperada y llena de resentimiento contra su exmarido. Fue entonces que finalmente decidió aceptar la invitación a asistir a aquel retiro para ver si eso de Dios era cierto.

Dios no solo terminaría por cambiar la vida de Chary por completo, sino también la de su familia. “Yo estaba muy lejos de conocer mi fe católica. No era ni católica de domingo”, dijo María del Rosario Pasillas, más conocida como Chary, madre de 6, proveniente del estado de Zacatecas y feligrés de la parroquia de la Ascensión en Denver. “Me divorcié de mi esposo por su problema con el alcohol y tenía muchos problemas con mis hijos”.

Chary creía que era suficiente proveer una estabilidad económica para sus hijos, por lo que pasaba la mayor parte del tiempo trabajando. Pero no necesariamente dedicaba mucho de su tiempo libre a sus hijos. Después de su divorcio, se había entregado al mundo “como una joven”, por lo que la relación con sus hijos había empeorado.

“Me decían (unas amigas): ‘¡Pídele a Dios!’, y yo no creía; estaba enojada con Dios porque había permitido que mi marido se hiciera alcohólico y mis hijos drogadictos”, recuerda Chary. “Después de un intento de suicidio de mi hija, la tuvieron encerrada en un hospital psiquiátrico. Fue entonces que decidí ir a ver si era cierto lo que me decían de ese Dios”.

En el 2017, Chary asistió a un congreso de El Sembrador Nueva Evangelización (ESNE) en Chicago, al que varias amigas la habían estado invitando durante 2 años. Su experiencia fue tan fuerte que en ese evento le entregó su vida a Dios.

“Fue algo tan maravilloso que yo viví. Decían: ‘Busca primero el reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura’. Y cuando yo le dije que sí a Dios, mi vida empezó a cambiar”. A partir de ese momento, Chary comenzó a orar por sus hijos.

“No pasó ni siquiera un mes cuando yo empecé a ver resultados. Empecé a hacer oración por mi hijo que no veía desde hace 5 años. Cumplidos los 2 meses, mi hijo regresó e hicimos las pases”, afirmó.

También hizo a un lado el odio que le tenía a su esposo y lo invitó a ir a misa para pedir por sus hijos, después de haber estado divorciados por 13 años. Así se dio cuenta de que su esposo había cambiado por completo.

“Él nomás me estaba esperando. Hablamos, aclaramos todos nuestros problemas y nos pedimos perdón el uno al otro”, recordó Chary, agradecida. “Qué momentos tan fuertes tuvimos que pasar para tener la familia que tenemos ahora. Yo decía que no necesitaba de nadie, menos de ese hombre; le tenía tanto odio. Pero Dios me devolvió a otro hombre, no el mismo que yo había divorciado”.

Pero las bendiciones no terminaron allí. Chary invitó a su hija a asistir a un retiro de ESNE, ya que su hija no encontraba alivio en manos de los psicólogos y estaba tomando 13 medicamentos para su ansiedad y depresión.

“Los psicólogos me habían dicho que jamás iba a estar bien. No creían que mi hija iba a sanar. Pero mi Señor me la sanó. Haga de cuenta que Dios me la dio de alta en ese congreso de mujeres de El Sembrador. Gracias a Dios, mi hija es sana. En primer lugar, sin duda, fue Dios; ahí está Dios”, expresó Chary. “El Sembrador es un instrumento que Dios ha usado para sanar tantas vidas, matrimonios, drogadictos… Es maravilloso lo que Dios hace”.

El testimonio de Chary y su familia inspiraría a Noel Díaz, fundador de ESNE, a abrir una estación de radio católica en Denver. Foto provista.

Lo que Dios hizo en la vida de Chary y de su familia también llevó a que ESNE eventualmente abriera una estación de radio católica en Denver, la 1340 AM.

A pesar de que algunos de sus hijos siguen teniendo problemas con las drogas y el alcohol, Chary no ha perdido la confianza en que Dios puede cambiar su vida, y siempre ora por ellos.

“Yo creía que lo podía todo por mí misma, pero somos tan frágiles. Dios está ahí, y es tan bueno y misericordioso, que, hasta de esos matrimonios ya perdidos, puede hacer algo”, concluyó Chary. “Mientras Dios exista, yo no voy a perder la fe, porque él tiene el poder”.

Lee todos los artículos de la edición ¿Por qué estoy aquí?” de la revista de El Pueblo Católico haciendo clic en la imagen.