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jueves, agosto 18, 2022
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Venciendo la oscuridad: Notre Dame y los actos de fe

Cuando la famosa catedral de Notre Dame de Paris se envolvió en llamas el mes pasado, se podía percibir el dolor en los rostros y voces de los observadores. Muchas personas se reunieron espontáneamente a orillas del río Sena para cantar el Ave María y rendir homenaje a la importancia de Nuestra Señora y del don de la fe.

Yo también recuerdo las veces que oré y celebré Misa en esta catedral, sobre todo en la capilla de adoración. La auténtica belleza de Notre Dame y las proezas y maestría presentes en su construcción hace más de 800 años siempre me han llenado de asombro.

El padre Jean-Marc Fournier, capellán de bomberos de Paris, también dio testimonio del don de la fe al rescatar las reliquias de la corona de espinas, el santísimo sacramento y varios objetos sagrados. Le dijo a la revista francesa Famille Chrétienne que el rescate del santísimo sacramento fue “un acto de fe… Le pedí a Jesús – y verdaderamente creo que está presente en estas hostias – que combatiera las llamas para preservar este edificio dedicado a su madre”. La tragedia del incendio de Notre Dame ha hecho surgir estos testimonios de fe.

La efusión de promesas monetarias para reconstruir Notre Dame tras el incendio fue igualmente inspiradora. En conjunto, este apoyo espiritual y económico muestra que a pesar de que muchas personas estén lejos de la fe o no sean cristianas, todos hemos sido hechos para la belleza y, por lo tanto, para la fuente última de todo lo verdadero, bueno y bello: Dios mismo.

El fin de semana del 4 y 5 de mayo pondremos en marcha la Colecta Anual del Arzobispo en todas las parroquias de la arquidiócesis. Esta colecta les brinda una oportunidad a los feligreses del norte de Colorado de dar un testimonio de fe y ser una luz para el mundo.

La caridad de miles de personas en nuestra arquidiócesis ya es patente. Por medio de nuestros centros para indigentes, miles de personas tuvieron un lugar dónde dormir en más de 200.000 ocasiones en el año 2018. Nuestro sistema de viviendas asequibles ayudó a restaurar la dignidad de muchas personas al proporcionar viviendas por un total de cerca de 1 millón de noches. También hemos dado de comer al hambriento, proporcionando 612.158 comidas. Nuestro ministerio de consejería profesional St. Raphael Counseling ayudó a 667 clientes a comenzar un proceso de sanación, brindando miles de horas de servicio.

Estos esfuerzos muestran nuestro amor por Cristo en los más necesitados. Sin embargo, la Colecta Anual del Arzobispo, también lleva el don de la fe a un sinnúmero de personas en nuestras parroquias y comunidades locales. La Oficina de Evangelización y Ministerio Familiar capacita a catequistas, coordinadores de grupos de jóvenes y personal de parroquias para poder evangelizar efectivamente, proporciona retiros y ayuda a parejas comprometidas a preparase para un matrimonio feliz y para toda la vida. El Leadership institute y otras iniciativas de esta oficina aportan contribuciones valiosas que ayudan a crear una cultura de discípulos misioneros en nuestra arquidiócesis.

Quizá los dos ministerios que más influyen directamente en nuestras parroquias y que son financiados por la colecta son los seminarios St. John Vianney y Redemptoris Mater. Con frecuencia escucho comentarios de personas que dicen estar asombradas con nuestros seminaristas y su testimonio de fe. Esto es un elogio a los esfuerzos realizados por los respectivos formadores y profesores.

Alrededor de 40 ministerios se benefician de la colecta, por lo que el impacto de su testimonio es mucho más extenso de lo que he descrito brevemente. Así como el suceso del incendio de la catedral de Notre Dame demostró el impacto que la fe y la belleza tienen en tantas personas, también el fruto de esta colecta anual resplandece. El fruto que damos nos recuerda constantemente que Jesús verdaderamente ha resucitado y vive entre nosotros. Por medio de su generosidad, somos capaces de llevar el amor de Jesucristo a cientos de miles de personas en un mundo que lo busca desesperadamente. Los invito a que reflexionen en oración sobre cómo Dios los puede estar llamando a unirse a este esfuerzo.

Gracias por su sacrificio y apoyo generoso a la Colecta Anual del Arzobispo. ¡Que Dios los bendiga en este tiempo pascual y los ayude a ser una luz para el mundo!

Traducido del original en inglés por Vladimir Mauricio-Pérez.

Arzobispo Samuel J. Aquila
Mons. Samuel J. Aquila es el octavo obispo de Denver y el quinto arzobispo. Su lema es "Haced lo que él les diga" (Jn 2,5).
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