Votar será decisivo para nuestra historia

Arzobispo Samuel J. Aquila

En mis viajes por Colorado he experimentado la bondad de la gente en nuestro estado. Somos generosos, acogedores y gente amable. El próximo 6 de noviembre el país va a votar por nuestros líderes políticos y por algunos puntos clave que causarán un impacto en los años venideros. A medida que nos acercamos a este momento, es imprescindible que la gente buena de nuestro estado no se quede al margen, sino que dé a conocer sus creencias.

Una triste pero instructiva historia pone de manifiesto esta necesidad. En 1964 ocurrió una tragedia en Nueva York, cuando una mujer llamada Kitty Genovese fue brutalmente asaltada y asesinada. El crimen en sí mismo fue aterrador, pero el New York Times reveló un nivel más profundo de fallas humanas cuando reportó dos semanas después que 38 personas escucharon o vieron este ataque que duró unos 30 minutos y solo una persona lo reportó a la policía, luego de que descubrieran que ella había muerto.

Después de escuchar este caso, los psicólogos sociales Bibb Latané y John Darley comenzaron a investigar qué causas hicieron que la gente fallara en intervenir en esta emergencia. El resultado de esta investigación fue la introducción del concepto llamado “el efecto espectador”, un fenómeno en el cual nadie interviene porque todos asumen que la responsabilidad del evento se extiende a través del número de testigos , acompañado por el impacto de lo que se conoce como influencia social, donde las personas determinan cómo reaccionar observando las reacciones de los demás.

Colorado se encuentra en una encrucijada en varios temas que hacen de estas elecciones un asunto serio del cual cada persona es responsable con su voto. No podemos ser solo espectadores. Más bien, las personas de fe debemos ser parte activa de las elecciones, fortaleciendo y enriqueciendo el tejido de la sociedad.

Los asuntos que serán tratados por nuestro próximo congreso y nuestra legislatura estatal son numerosos, pero aquí están los más importantes:

Principalmente, la salud de nuestra nación depende de un profundo respeto por la vida humana desde el momento de su concepción hasta su muerte natural y el futuro de nuestra sociedad depende de la protección de este derecho. Todo católico debe tener esto en cuenta cuando decida cómo va a votar. Los candidatos, sin importar el partido, pueden definir mucho en lo que tiene que ver con los no nacidos, cuyas vidas inocentes se encuentran en peligro.

Proteger la vida también incluye determinar cuáles candidatos respetan las vidas de aquellos que vienen a nuestro país como inmigrantes. En la parábola sobre el juicio final, Cristo dice: “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, era forastero y me acogiste”. (Mt. 25, 35). Considera si los candidatos realmente se comprometen a acoger a los inmigrantes, y tratan de aprobar leyes que corrijan el sistema confuso e ineficiente para la inmigración legal que tenemos en vigencia. Los inmigrantes, como cualquier persona, tienen una dignidad dada por Dios y deben ser tratados como Cristo. Como Jesús explica en la parábola: “Les aseguro que cuanto dejen de hacer por uno de estos pequeños, también conmigo dejaron de hacerlo” (Mt. 25, 45). Necesitamos urgentemente nuevas leyes en este terreno que pongan en una balanza las necesidades de seguridad de nuestro país junto con el mensaje del Evangelio de acoger al forastero.

La protección de la libertad de conciencia y de libertad religiosa dentro de nuestras leyes es otro asunto que deberían considerar los votantes. Como muchos de ustedes saben, Jack Philipps, el pastelero de Lakewood, ha sido investigado por la Comisión Estatal de Derechos Civiles una segunda vez, luego de que él hubiese ganado exitosamente ante la Corte Suprema el pasado mes de junio. Jack tuvo que soportar la pérdida del 40 por ciento de su negocio, despedir a más de la mitad de sus empleados y recibir amenazas de muerte, todo porque él declinó ante la propuesta de usar su talento artístico para celebrar un evento que está en conflicto con su fe cristiana.

Las personas de fe no deberían ser obligadas a actuar en contra de sus creencias, pero nuestra Comisión de Derechos Civiles de Colorado piensa de otra manera. Esto hace que la carrera del gobernador de Colorado sea especialmente importante, ya que nombrará a cuatro nuevos miembros para esta comisión de siete personas.

Finalmente, nuestro estado y nuestras leyes generales considerarán proyectos de ley que impactan a los pobres y vulnerables a quienes servimos en muchos de nuestros ministerios. Estos incluyen apostolados como la casa de refugio para indigentes Samaritan House, nuestro programa arquidiocesano de vivienda y nuestros colegios católicos, solo por nombrar algunos.

La semana pasada, en la parroquia Risen Christ se llevó a cabo un programa de educación para los votantes y en esta reunión, un hombre proveniente de África compartió una conmovedora historia que ofrece una perspectiva sobre el privilegio de poder votar. Después de ofrecer los materiales sobre cómo votar y cómo estar involucrados en el proceso de elección, este hombre se puso de pie y compartió cómo en su país él ha visto morir personas que han sido atacadas en el proceso de emitir sus votos. Tanto él como su compatriota consideran un honor y un privilegio votar porque ellos conocieron personas que han arriesgado sus vidas para hacer esto y entendieron el impacto que su voto podría tener en el futuro.

Esto también es cierto aquí en los Estados Unidos, aunque nosotros no enfrentemos los mismos peligros en las urnas. Les aliento a orar sobre su voto, a formar su consciencia, a traer su fe y sus valores con su voto, a reconectarse en este proceso electoral si han estado desconectados. No podemos ser espectadores, más bien, debemos ser gente de fe dispuestos a tomar una posición, así como cada una de las personas que participan con su voto. ¡Que Dios guíe y bendiga con su voz mientras ustedes ayudan a determinar el futuro de nuestro estado y de nuestro país!

Traducido del español por Carmen Elena Villa.

Próximamente: Sacerdote maronita de Denver hace llamado para ayudar a víctimas de la explosión en Líbano

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La explosión masiva de la semana pasada en Beirut, Líbano, ha dejado al país en gran necesidad. Es por eso que un sacerdote maronita local está pidiendo la intercesión de Nuestra Señora del Líbano para brindar ayuda y consuelo a tantas víctimas.

El padre Andre Mahanna, párroco de la iglesia maronita St. Rafka en Lakewood, hizo un llamado a los partidarios de la Misión de Esperanza y Misericordia de St. Rafka para que se unan en oración y apoyo financiero para ayudar a la gente del Líbano. Según los informes, la explosión mató al menos a 220 personas e hirió al menos a 7,000, cifras que siguen aumentando a medida que las autoridades libanesas continúan la búsqueda entre los escombros.

“Es una masacre humana, cultural, agrícola, religiosa y ambiental”, dijo el padre Andre.

Si bien la Misión de Esperanza y Misericordia de San Rafka es un apostolado cuyo enfoque principal es brindar ayuda a los cristianos perseguidos en el Medio Oriente, el padre Mahanna dijo que a raíz de la explosión, “la necesidad es grande” en el país, por lo que está movilizando voluntarios en tierras del Líbano para ayudar en lo que se pueda. Sobre todo, los hospitales están en extrema necesidad.

“Los principales hospitales de Beirut se vieron muy afectados”, dijo el padre Andre. “Se ha informado que el Room Hospital, el Rosary Hospital, el Jeetawi Hospital, el Rizk Hospital, y el Hotel Dieu Hospital han sufrido daños importantes o han sido completamente disueltos; no pueden operar (sin electricidad) y con uso de linternas para realizar operaciones. Muchos miembros del personal del hospital también resultaron heridos en la explosión. La necesidad es grande: llegaron al tope de su capacidad y se abarrotaron de heridos poco después de la explosión”.

En los días posteriores a la explosión las protestas públicas aumentaron la presión sobre el gobierno libanés, que ya estaba bajo la lupa por la actual crisis económica del país. Se informó que el gobierno sabía sobre el nitrato de amonio y otros químicos explosivos almacenados en el puerto de Beirut, pero no hizo nada al respecto.

A menos de una semana después de la explosión, el 10 de agosto, el gabinete y el primer ministro libanés anunciaron el que dejarían su cargo.

El padre Andre está pidiendo a la gente que considere hacer una donación a la Misión de Esperanza y Misericordia de St. Rafka para ayudar en el Líbano.

“Dios nos ayude a darnos el conocimiento para anticipar a lo que el Líbano despertará mañana y cuáles pueden ser sus necesidades”, dijo. “Dios misericordioso, ayúdanos. Nuestra Señora del Líbano, ruega por nosotros”.

Para hacer una donación, HAZ CLIC AQUÍ. Para asegurarte de que tu donación sea destinada a esta causa urgente, asegúrate de escribir “The Beirut Explosion Food-Medical-Housing and other emergencies relief fund” en la sección del memo.