Jóvenes de Denver recuerdan con alegría que nacieron para ser santos

El Encuentro de Jóvenes Adultos de Denver llevó el lema “¡Naciste para cosas grandes!”

Vladimir Mauricio-Perez

Los transeúntes observaban con miradas de asombro y curiosidad a las decenas de jóvenes adultos que caminaban al son de guitarras y cantos hacia la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción en el centro de Denver el pasado 5 de junio. Pero más que el número de jóvenes, lo que quizá llamaba la atención era la alegría que irradiaban.

Y eso era de esperarse, pues se encaminaban a la celebración de la Misa después de haber participado en el Encuentro de Jóvenes Adultos, en el que conversaron sobre algunas de las cuestiones más profundas y apasionantes que cada ser humano llega a plantearse, es decir, sobre el sentido de la vida y la grandeza a la que han sido llamados, a la santidad.

DENVER, CO: El Encuentro de Jóvenes Adultos de la arquidiócesis de Denver se llevó a cabo el pasado 5 de junio en el salón de los Caballeros de Colón en el centro de Denver y culminó con una procesión a la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción para asistir a la Misa. (Fotos de Daniel Petty)

“La meta del encuentro era que los jóvenes pudieran considerar la santidad como una opción verdadera para ellos y no solo para unos pocos, que al final dijeran: ‘Yo también quiero ser santo”, dijo Laura Becerra, especialista en Pastoral Juvenil de la arquidiócesis de Denver. “Espero que el encuentro los haya impulsado a conocer más la vida de los santos y a pedirle a Dios que les muestre cómo los está llamando a ellos a la santidad”.

El encuentro, que llevó el lema “¡Naciste para cosas grandes!” y se realizó en el salón de los Caballeros de Colón en el centro de Denver, contó con cincuenta y siete participantes y alrededor de quince servidores. Además, incluyó temas como “¿Quién soy yo?”, “¿Quién es Jesús para mí?”, “¿Qué me aleja de Él?” y “¿Cómo estoy llamado a cosas grandes?”.

DENVER, CO: El encuentro contó con la participación de alrededor de setenta jóvenes y llevó el lema “¡Naciste para cosas grandes!”. (Foto de Daniel Petty)

A Gaby Escalante, joven líder de la parroquia de San Cayetano en Denver, la pregunta “¿Quién es Jesús para mí?” le impactó de manera única.

“Nunca había pensado en eso. Y desde ese día me hago esa pregunta, porque, para que nuestra oración sea más profunda, tenemos que preguntarnos quién es Jesús para nosotros personalmente”, dijo Gaby.

Al tener la oportunidad de facilitar uno de los grupos de pastoreo, o grupos pequeños de conversación, la joven líder se dio cuenta de que una de las cosas que hizo que el encuentro tuviera un impacto real fue la apertura de los participantes.

DENVER, CO: La alegría fue una característica palpable durante todo el evento, lo que llevó a los jóvenes a abrirse más y estar dispuestos a escuchar y compartir. (Foto de Daniel Petty)

“Me gustó cómo cada uno de los muchachos habló abiertamente sobre su experiencia de fe, aunque muchas veces es difícil hacerlo con un extraño”, aseguró. “Compartieron sus problemas y sus pensamientos sobre la fe y creo que Dios habló a través de todos los servidores. Vi que después ellos vivieron el encuentro más de lleno porque ya estaban abiertos y se sentían a gusto”.

Por su lado, Erick Domínguez, un joven inmigrante, se llevó una buena sorpresa al asistir a su primer encuentro de jóvenes adultos en Denver y ver la alegría con la que todo se hacía, desde las alabanzas hasta las dinámicas.

DENVER, CO – JUNE 5: Para concluir el evento, los jóvenes aprendieron sobre Julia Greeley, la mujer de Denver en proceso de canonización, e hicieron una procesión hacia la catedral de Denver, donde yacen sus restos. (Foto de Daniel Petty)

“Al principio, esperaba algo muy diferente, pero parece que en verdad aprendemos mejor cuando estamos alegres. Al final, creo que Dios quiere eso para nosotros: que seamos felices”, dijo el joven oriundo de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Para muchos jóvenes, la procesión con el Santísimo Sacramento durante la hora santa marcó un momento único.

“El padre llevaba a Jesús sacramentado en procesión y se iba deteniendo frente a cada joven. Fue un momento en el que muchos pudieron tener un encuentro personal con Jesús, porque fue Él quien salió a buscarlos a ellos a su asiento”, dijo Laura. “Fue algo que impactó a todos los jóvenes de alguna manera”.

Para concluir el encuentro, se impartió un tema sobre la vida de Julia Greeley, la mujer afroamericana de Denver que está en proceso de canonización. Después del tema, se hizo una pequeña procesión a la catedral, donde yacen sus restos y donde los jóvenes tuvieron un momento de oración en silencio.

DENVER, CO: Antes de la celebración de la Santa Misa, los participantes tuvieron un momento de oración en silencio frente a la tumba de la Sierva de Dios, Julia Greeley. (Foto de Daniel Petty)

“Sabíamos que hablar de Julia Greeley sería perfecto, porque está en camino de santidad y es un ejemplo de cómo vivir una vida grande, de santidad, sin importar las circunstancias de la vida”, dijo Laura. “Ella no nació rica o tuvo las mejores cosas en la vida. Al contrario, tuvo una vida muy difícil. Pero nos ayuda a ver que aun así la santidad es posible”.

“No la conocía, pero su ejemplo me pareció sorprendente”, dijo Gaby. “Ayudaba a la gente solo por Cristo, sin fijarse en el color de piel o en lo que los demás pensaran. Me impresiona mucho que haya gente como ella, de mucha fe y esperanza”.

DENVER, CO: Julia Greeley se presentó como un ejemplo del llamado universal a la santidad y de que es posible vivir de manera extraordinaria la vida ordinaria, sin importar las circunstancias. (Foto de Daniel Petty)

“Creo que Julia Greeley es un buen ejemplo a seguir porque tenía una fe que te muestra que puede mover cualquier obstáculo”, añadió Erick. “Es muy fácil decir las cosas, pero es mucho más complicado vivir con el ejemplo. Yo quisiera no solo aprender de personas como ella, sino también vivir como ellas”.

Como seguimiento, en el mes de julio la Pastoral Juvenil empezará un grupo en inglés y otro en español para ver la serie católica “La Búsqueda” y conversar sobre ella. Así los jóvenes tendrán la oportunidad de entrar más de lleno en temas que se tocaron en el encuentro, como el sentido de la vida y nuestro llamado a la santidad.

“Se veía cómo todos los jóvenes estaban deseosos de poder tener un evento así otra vez”, concluyó Laura. “Espero que los temas, la oración, la confesión y la comunidad los hayan impulsado a tener una relación más profunda con Dios para poder saber cómo los está llamando a cada uno a la santidad”.

La búsqueda (The Search)

Fechas: Cada jueves, del 8 de julio al 19 de agosto

Hora: 7 p.m. – 8:30 p.m.

Duración: Siete semanas

Para más información, puedes comunicarte con Laura Becerra:

303-715-3296

Laura.becerra@archden.org

Próximamente: Hoy es la fiesta de la Virgen de las Nieves y el milagro que regaló a unos esposos

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Según la tradición, alrededor del siglo IV una piadosa pareja de esposos que vivía en Roma había sido bendecida por su formación cristiana y en muchos bienes materiales. Sin embargo, no tenían hijos con los cuales compartir aquellos dones.

Por años rezaron con la finalidad de que el Señor los bendijera con un hijo, a quien dejarle toda la herencia, pero no obtenían ningún resultado. Finalmente tomaron la decisión de nombrar a la Virgen María como heredera y le pidieron con gran fervor para que los guiara.

En respuesta, la Madre de Dios se les apareció la noche del 4 de agosto -en pleno verano- y les dijo que deseaba que se construyera una Basílica en el Monte Esquilino, una de las siete colinas de Roma, en el lugar donde ella señalaría con una nevada. De igual modo, la Virgen María se apareció al Papa Liberio con un mensaje similar.

El 5 de agosto, mientras el sol de verano brillaba, la ciudad se quedó admirada al ver un terreno con nieve en el Monte Esquilino. La pareja de esposos fue feliz a ver lo acontecido y el Sumo Pontífice hizo lo mismo en solemne procesión.

La nieve abarcó el espacio que debía ser utilizado para construir el templo y desapareció después. El Papa Liberio echó los primeros cimientos de la Basílica en el perímetro que él mismo trazó y la pareja de esposos contribuyó con el financiamiento de la construcción.

Más adelante, después del Concilio de Éfeso en que se proclamó a María como Madre de Dios, sobre la iglesia precedente el Papa Sixto III erigió la actual Basílica. Con el tiempo se han hecho remodelaciones, restauraciones, ampliaciones y nuevas edificaciones, pero todo en honor a la Santísima Virgen.

Los fieles para conmemorar el famoso milagro, en cada aniversario lanzan pétalos de rosas blancas desde la bóveda de la Basílica durante la Misa de fiesta.

Nuestra Señora de las Nieves se conmemora cada 5 de agosto. Esta festividad se extendió en el siglo XIV a toda Roma y luego San Pío V la declaró fiesta universal en el siglo XVII.

Redacción ACI Prensa