Carta del Obispo Rodríguez: Recemos la novena a la Virgen de Fátima por el fin de la pandemia

Obispo Jorge Rodríguez

Esta carta del Obispo Auxiliar de Denver, Mons. Jorge Rodríguez, dirigida a la comunidad hispana, fue emitida el 30 de abril del 2020.

Podrá encontrar los videos de la novena aquí y el texto de la novena aquí.

Muy queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Me dirijo otra vez a Uds. para invitarlos a unirse a toda la Iglesia Católica en Colorado presente en la Arquidiócesis de Denver, la Diócesis de Colorado Springs y la Diócesis de Pueblo, para rezar la novena a la Santísima Virgen de Fátima para pedir el fin de la pandemia y la gracia de poder regresar a nuestras parroquias a celebrar la Eucaristía en comunidad.

Rezaremos la novena del 4 al 12 de mayo e invitamos a las familias durante esta novena a retomar esa tradición tan bella y profunda de nuestras familias y pueblos hispanos que es el rezo del santo rosario en familia.

El Santo Padre, Papa Francisco escribió una carta a las familias hace unos pocos días, precisamente para invitarnos a esto. Este es el texto de su carta a tu familia:

Queridos hermanos y hermanas:

Se aproxima el mes de mayo, en el que el pueblo de Dios manifiesta con particular intensidad su amor y devoción a la Virgen María. En este mes, es tradición rezar el Rosario en casa, con la familia. Las restricciones de la pandemia nos han “obligado” a valorizar esta dimensión doméstica, también desde un punto de vista espiritual.

Por eso, he pensado proponerles a todos que redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo. Ustedes pueden elegir, según la situación, rezarlo juntos o de manera personal, apreciando lo bueno de ambas posibilidades. Pero, en cualquier caso, hay un secreto para hacerlo: la sencillez; y es fácil encontrar, incluso en internet, buenos esquemas de oración para seguir….

Queridos hermanos y hermanas: Contemplar juntos el rostro de Cristo con el corazón de María, nuestra Madre, nos unirá todavía más como familia espiritual y nos ayudará a superar esta prueba. Rezaré por ustedes, especialmente por los que más sufren, y ustedes, por favor, recen por mí. Les agradezco y los bendigo de corazón.

Roma, San Juan de Letrán, 25 de abril de 2020

Para ayudarles a llenar el corazón de la presencia de María, les ofreceremos en la página Facebook de Fe Católica Viva, unas breves reflexiones sobre el rosario, y el rezo de la novena a la Virgen de Fátima. Para quienes necesiten una guía para rezar el rosario, también les ofreceremos un video para este propósito. Les pedimos nos ayuden a transmitir esta información a fin de el mayor número de personas de nuestra comunidad se unan en el rezo de la Novena y en el rezo del santo rosario en familia.

El 13 de mayo a las 6 de la tarde transmitiremos en vivo, por la página de Facebook de Fe Católica Viva y en YouTube la Adoración del Santísimo Sacramento y el rezo del Santo Rosario desde la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Lakewood, CO. Invitamos a toda la comunidad católica Hispana, familias y miembros de los movimientos apostólicos, a unirse en este acto de adoración a Jesucristo, y de devoción a su Madre Santísima. De este modo concluiremos nuestra Novena por el fin de la pandemia y la gracia de poder volver a nuestras iglesias a celebrar la Eucaristía.

Que nuestra Madre del Cielo, oyendo las voces de los niños, adolescentes, jóvenes y matrimonios de nuestras familias cuando rezan el rosario, interceda por nosotros ante su Hijo y seamos librados de la pandemia y podamos volver a nuestra Misa y santa comunión. 

+ Jorge Rodríguez.

Próximamente: La sabiduría de San Benito en nuestros tiempos

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Por el arzobispo Samuel J. Aquila.

“Levantémonos, pues, de una vez; que la Escritura nos exhorta”, nos insta la Regla de San Benito. “Abramos nuestros ojos a la luz… y nuestros oídos a la voz del cielo que todos los días nos llama… ‘Si escuchas hoy su voz, no endurezcas tu corazón’” (Sal 95,8). El 11 de julio, la Iglesia conmemora a San Benito, y sus palabras de hace 1,500 años parecen perfectamente adecuadas para los tiempos desafiantes y cambiantes de hoy.

La Regla de San Benito se escribió alrededor del 530, una época en que el Imperio Romano se había derrumbado y la existencia del cristianismo en Europa estaba amenazada. Dada nuestra situación cultural actual y sus paralelos con su tiempo, creo que podemos encontrar fruto en las enseñanzas de San Benito.

San Benito creció rodeado de una cultura moralmente corrupta, pero con la gracia de Dios vivió una vida virtuosa. Después de pasar un tiempo estudiando en Roma, huyó de su decadencia moral para buscar una vida más solitaria. San Benito vivió la vida de ermitaño durante varios años antes de que finalmente fundara varios monasterios, que se convirtieron en centros de oración, trabajo manual y aprendizaje.

San Benito comienza su regla instando a los monjes a “escuchar atentamente las instrucciones del maestro y atenderlas con el oído de su corazón” (Regla, Prólogo 1). Para nosotros, esto significa establecer un tiempo diario para escuchar al Señor, tanto en la lectura de las Escrituras como en la oración conversacional y la meditación.

Nuestra base segura durante estos tiempos difíciles debería ser la voluntad de Dios para cada uno de nosotros, no los mensajes en constante cambio que nos bombardean en las noticias o en las redes sociales. Para algunos, cada tendencia en línea se ha convertido en una forma de evangelio que debe cumplirse con convicción religiosa. Pero la fe que nos transmitieron los Apóstoles es el único Evangelio verdadero y el único que puede salvar almas. Aunque los tiempos y la tecnología eran diferentes, San Benito entendió la importancia de escuchar “las instrucciones del maestro”.

En su libro El misterio del bautismo de Jesús  el predicador de la familia papal, el padre Raniero Cantalamessa, aborda la necesidad de que los sacerdotes se armen para la batalla “contra los gobernantes mundiales de esta oscuridad actual” (cf. Jn 10: 12) En el centro de su reflexión está la idea de que “Jesús se liberó de Satanás mediante un acto de obediencia total a la voluntad del Padre, de una vez por todas entregándole su libre albedrío, para que realmente pudiera decir: ‘Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra.’ (Jn. 4,34)”.

La pregunta que debemos hacernos es: ¿Pongo primero la voluntad del Padre en mi vida, en cada decisión que tomo y en todo lo que digo y hago? Si colocamos la voluntad del Padre en el centro de nuestras vidas y realmente lo escuchamos con “los oídos de nuestro corazón” como enseñó San Benito, estaremos preparados para lo que suceda y siempre daremos testimonio del amor de Dios y de los demás. Vivimos en un mundo que ha eliminado a Dios de su cultura. La historia, tanto la historia de la salvación como la historia mundial, muestra claramente lo que sucede cuando esto ocurre. Cuando Dios es eliminado, algo más se convierte en “dios”. Las sociedades descienden y eventualmente caen y desaparecen a menos que regresen al Dios verdadero y se conviertan en culturas que promuevan una vida de santidad y virtud.

Hay por menos una lección más de la regla de San Benito que es aplicable en estos tiempos de desunión y división social. Los monjes y hermanas de la familia espiritual benedictina son conocidos por su hospitalidad. La Regla enseña esta virtud de esta manera: “A todos los huéspedes que vienen al monasterio se les recibe como a Cristo, porque él dirá: ‘era forastero y me acogieron’ (Mt 25,35). Hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe (Gálatas 6:10) y a los peregrinos” (Regla, # 53).

Pidamos en nuestra oración poder ver a otros como Cristo mismo que viene a nosotros, incluso si están vestidos con lo que Santa Madre Teresa llamó “el disfraz angustiante de los pobres”. Si buscamos continuamente la voluntad del Padre y pedimos en oración por la configuración de nuestro corazón al suyo y nuestra voluntad a la suya, entonces podremos resistir cualquier desafío.