Mientras los funcionarios electos de Colorado regresan al Capitolio estatal, comienza una nueva sesión legislativa, un periodo que dará forma a leyes, políticas y prioridades que afectan a las familias y comunidades de todo el estado.
Cada año, la apertura de la Legislatura del Estado de Colorado marca algo más que el inicio del debate y la toma de decisiones. Es también un momento que invita a la oración reflexiva para los católicos, llamados a participar en la vida cívica con fe, esperanza y caridad. Al asumir los legisladores su trabajo, se anima a los fieles a cubrirlos con la oración, pidiendo a Dios que guíe sus corazones y mentes hacia el bien común y hacia un renovado respeto por toda vida humana.
“Con el inicio esta semana de la Sesión Legislativa de 2026, animamos a todos los fieles católicos a orar por sus legisladores, así como por todos los que trabajan en nuestro Capitolio estatal. Pidan al Espíritu Santo que los guíe y que el Señor ablande sus corazones”, dijo Nathan Fisher, director asociado de la Conferencia Católica de Colorado. “La política puede usarse para dividir a las personas o para unirlas. Últimamente, con demasiada frecuencia, ha sido motivo de división; pongámosle fin juntos. Al infundir nuestra fe en la política y dejarnos guiar por la oración, podemos volver a vernos unos a otros como creados a imagen de Dios, y no simplemente como la R o la D junto a un nombre”.
La Iglesia enseña que la participación en la vida pública es una responsabilidad moral, arraigada en el amor al prójimo y en la preocupación por la justicia. En todo tiempo, estación y ciclo electoral, el llamado a orar por quienes ejercen la autoridad permanece constante. La Sagrada Escritura nos recuerda que también los líderes necesitan sabiduría, humildad y valentía para servir bien, especialmente en un momento cultural complejo, marcado por la división y los intereses contrapuestos.
La oración no sustituye el compromiso cívico, pero lo fundamenta. Cuando oramos por los legisladores, pedimos a Dios que los ayude a mirar más allá del partidismo y de las presiones, a reconocer la dignidad de toda persona —desde el no nacido hasta el anciano, desde el inmigrante hasta el pobre— y a elaborar leyes que protejan la vida y fomenten el florecimiento humano. También pedimos que sean fortalecidos para actuar con integridad, honestidad y compasión, incluso cuando las decisiones resulten difíciles.
Para los católicos de Colorado, esta intención tiene un peso particular. Nuestro estado enfrenta desafíos constantes relacionados con la protección de la vida humana, el cuidado de las familias, el acceso a recursos y el tejido moral de nuestras comunidades. A medida que los legisladores abren la sesión y comienzan a considerar proyectos de ley que darán forma a estas realidades, la oración se convierte en un acto de acompañamiento, una manera de caminar junto a quienes han recibido la responsabilidad del liderazgo.
“Mientras los legisladores regresan este año a la cúpula dorada, pedimos a los fieles católicos que oren para que el Espíritu Santo habite en los pasillos del Capitolio y conceda a nuestros legisladores el discernimiento necesario para proteger la vida y cuidar de quienes más lo necesitan”, dijo Brittany Vessely, directora ejecutiva de la Conferencia Católica de Colorado. “A causa de malas políticas, Colorado se ha convertido en un líder nacional en abortos tardíos y tiene el peor costo de vida del país. Es imperativo que los católicos de Colorado oren y exijan a sus representantes que rindan cuentas para preservar la santidad de la vida desde la concepción hasta la muerte natural y para atender la pobreza y la falta de asequibilidad en nuestro estado”.
Este también es un momento para orar por el diálogo respetuoso y la paz. Una democracia sana depende de la capacidad de escuchar, buscar entendimiento y trabajar juntos por soluciones que sirvan a todos. Pedir al Espíritu Santo que guíe las conversaciones en el Capitolio es una forma de fomentar una cultura en la que se busque la verdad y se practique la caridad, incluso en medio del desacuerdo.
Los católicos pueden considerar maneras sencillas de marcar el inicio de la sesión legislativa:
- Ofrecer una decena del rosario por los servidores públicos.
- Incluir a los legisladores en las intenciones diarias, ya sea en la oración personal o comunitaria o en la Misa.
- Orar en familia y con amigos por la sabiduría y la valentía de quienes gobiernan.
Mientras la Legislatura del Estado de Colorado inicia su labor, confiemos nuestro estado a la providencia de Dios. Que los legisladores sean guiados por el deseo de servir y no de ser servidos, de proteger la vida y no de disminuirla, y de impulsar políticas que reflejen la justicia, la misericordia y la dignidad de toda persona.
En esta nueva sesión, que la oración ayude a dar forma no solo a las leyes de Colorado, sino también a los corazones de quienes están llamados a liderar y de quienes los acompañan con fe.

