Cada año, los católicos de toda la arquidiócesis de Denver se unen para apoyar a mujeres y hombres cuyas silenciosas entregas dieron forma a la Iglesia católica en los Estados Unidos: nuestras religiosas, religiosos y sacerdotes de órdenes religiosas que hoy envejecen. La colecta de este año para el Fondo para la Jubilación de Religiosos se llevará a cabo los días 3 y 4 de enero, ofreciendo a los fieles la oportunidad de expresar su gratitud a quienes han dedicado toda su vida al servicio de Cristo y de su pueblo.
En el 2024, los católicos del norte de Colorado aportaron más de 144,000 dólares a esta colecta nacional. A partir de esos fondos, los franciscanos capuchinos y las clarisas capuchinas recibieron cerca de 195,000 dólares en ayuda directa. Estos recursos brindaron atención esencial a miembros mayores de sus comunidades, a religiosos que dedicaron décadas a la enseñanza en escuelas, al servicio en hospitales, al acompañamiento de los pobres, a la evangelización, a la oración por la iglesia y a la formación de generaciones en la fe.
Las necesidades siguen siendo grandes.
Una vida de servicio, una necesidad de nuestro apoyo
Durante la mayor parte de su vida, muchos de los religiosos mayores de hoy trabajaron con poco o ningún salario, enseñando en escuelas católicas, atendiendo en hospitales, dirigiendo centros de retiro o sirviendo en misiones. No contaron con planes de pensión, fondos 401(k) ni beneficios del seguro social comparables a los de trabajadores asalariados. Hoy, el beneficio anual promedio del seguro social para un religioso es de 9,090 dólares, menos de la mitad del promedio que recibe una persona laica.
Esto ha generado una presión considerable para muchas comunidades:
- Solo el 4 por ciento de las comunidades religiosas cuentan con fondos suficientes para la jubilación.
- Los religiosos mayores de 70 años superan a los miembros jóvenes en una proporción de casi tres a uno.
- En los Estados Unidos viven 21,296 religiosos mayores de 70 años, muchos de ellos con necesidades de atención especializada.
- El costo anual promedio para atender a un religioso mayor es de 56,600 dólares, mientras que la atención de enfermería especializada alcanza los 96,000 dólares.
- Desde 2009, el costo anual del cuidado de religiosos mayores a nivel nacional ha superado los 1,100 millones de dólares.
El Fondo para la Jubilación de Religiosos existe para ayudar a cerrar esta brecha y cada católico puede ser parte de este esfuerzo.
“Su generosidad marca una diferencia profunda”
“La generosidad de los católicos de los Estados Unidos continúa marcando una diferencia profunda en la vida de los religiosos mayores”, dijo John Knutsen, director de la Oficina Nacional de Jubilación para Religiosos. “Este año, invitamos a todos los católicos a ayudar a brindar la atención y la dignidad que estas mujeres y hombres de fe merecen tan plenamente”.
Desde que comenzó la colecta en 1988, los católicos de los Estados Unidos han donado más de 1,000 millones de dólares para el cuidado de religiosos jubilados. De esa cantidad, 900 millones de dólares se han destinado directamente a la atención diaria de los religiosos mayores, mientras que más de 103 millones de dólares han apoyado la planificación a largo plazo y proyectos colaborativos de atención médica en las comunidades religiosas.
Estas contribuciones aseguran que quienes sirvieron durante años en aulas, parroquias, misiones y claustros puedan recibir la atención médica, la vivienda y el apoyo que necesitan en esta etapa de la vida.
Un llamado a la gratitud y a la generosidad
La vida religiosa se construye sobre una generosidad radical. Durante décadas, hermanas, hermanos y sacerdotes religiosos se entregaron por completo a la iglesia, enseñando a niños, formando familias, orando por el mundo y cuidando a los más vulnerables. Su fidelidad contribuyó a edificar las comunidades católicas que hoy valoramos.
Ahora, la iglesia tiene el privilegio de cuidarlos.
Apoyar el Fondo para la Jubilación de Religiosos es una manera concreta de vivir el llamado del evangelio a honrar a quienes nos precedieron y a defender la dignidad de toda vida humana. Cada donación, grande o pequeña, apoya directamente a religiosos mayores tanto en nuestra arquidiócesis como en todo el país.
Al comenzar el nuevo año, se anima a los católicos del norte de Colorado a discernir, en oración, cómo pueden apoyar a las mujeres y los hombres que dieron forma a nuestra fe a través de décadas de servicio silencioso y gozoso.
Cómo donar
La colecta especial para el Fondo para la Jubilación de Religiosos se llevará a cabo los días 3 y 4 de enero en las parroquias de toda la arquidiócesis de Denver. Los cheques deben hacerse a nombre de la parroquia correspondiente, con la nota “Retirement Fund for Religious” en el campo memo. También se pueden realizar donaciones en línea a través de la campaña nacional en retiredreligious.org.
Demos con generosidad, con gratitud y con amor, en honor a quienes dedicaron su vida a servir a Cristo y a su iglesia.

