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4 veces en que la Eucaristía se convirtió en carne real

A lo largo de los siglos, Dios se ha manifestado a la humanidad de formas extraordinarias a través de milagros eucarísticos que nos muestran una y otra vez el verdadero valor de la Eucaristía. Hasta el día de hoy, miles de personas en el mundo han sido testigos de estos asombrosos sucesos en los que Cristo manifiesta de manera sorprendente su presencia en el Santísimo Sacramento para fortalecer la fe de los fieles.

Los científicos que han estudiado las muestras de estos milagros han llegado a una conclusión: ninguno de los acontecimientos tiene una explicación natural. Estas conclusiones se apoyan en el hecho de que, en varios de los casos, los científicos desconocían por completo la procedencia de las muestras que estaban analizando. Te presentamos cuatro de los muchos milagros eucarísticos que han acontecido a lo largo de la historia.

 

Lanciano, Italia (750 d. C.)

Uno de los primeros y más grandes milagros eucarísticos tuvo lugar en la iglesia de San Francisco de Lanciano, Italia, en el año 750 d. C. Según los datos, sucedió cuando un monje sacerdote, que dudaba de la verdadera presencia de Jesús en la Eucaristía, se encontraba celebrando la Santa Misa. Al momento de la consagración, el monje se dio cuenta de que la hostia se había convertido en carne y el vino en sangre enfrente de todos los presentes, quienes quedaron atónitos ante lo que sus ojos presenciaban. La sangre luego se dividió en cinco coágulos que, al ser pesados, de manera inexplicable tenían el mismo peso, juntos o separados.

A lo largo de los siglos, las reliquias de este milagro eucarístico han sido analizadas. La última investigación en 1970 fue realizada por el doctor Eduardo Linoli, director del hospital de Arezzo y profesor de anatomía, histología, química y microscopía clínica. Entre los hallazgos, la investigación determinó lo siguiente:

  • La hostia milagrosa es carne real y el vino consagrado es sangre verdadera.
  • La carne está formada por tejido muscular del corazón.
  • La carne y la sangre milagrosas pertenecen al mismo grupo sanguíneo, AB: el mismo tipo de sangre que se encuentra en la Sábana Santa.
  • No existen rastros de infiltraciones de sales o sustancias conservantes que se usaban en la antigüedad para hacer momificaciones.

La preservación de la carne y sangre de este milagro, que han permanecido en su estado natural durante siglos, sigue siendo un fenómeno extraordinario. Hasta el día de hoy, la ciencia no tiene explicación alguna de lo sucedido en este pequeño pueblo de Italia.

 

Buenos Aires, Argentina (1992, 1994, 1996)

La ciudad de Buenos Aires, Argentina, ha sido testigo de no uno, sino tres milagros eucarísticos que tuvieron lugar en la parroquia Santa María.

El primero sucedió el 1 de mayo de 1992, cuando después de Misa, un ministro de Eucaristía encontró fragmentos de una hostia consagrada en el corporal. El sacerdote de la parroquia, siguiendo el protocolo de la Iglesia en estos casos, le indicó que colocara los fragmentos en un recipiente con agua para que se disolviera. Siete días después, el 8 de mayo, se dieron cuenta de que los fragmentos tenían un color rojizo como de sangre. Dos días después, durante dos Misas de domingo, se descubrieron gotitas de sangre en las patenas que utilizan los sacerdotes para distribuir la comunión.

El segundo milagro sucedió dos años después, el 24 de julio de 1994. Al abrir el copón, un ministro se percató de que una gota de sangre había corrido en el interior.

Finalmente, el 15 de agosto de 1996, después de la celebración eucarística en la fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen, se colocó una hostia consagrada en agua para que se disolviera, ya que había caído al suelo durante la Misa. El 26 de agosto, cuando un ministro abrió el sagrario, descubrió que la hostia consagrada se había convertido en sangre.

Los tres acontecimientos fueron informados a las autoridades eclesiásticas y se recolectaron las muestras.

En 1999, el Dr. Ricardo Castañón Gómez llevó a cabo una investigación sobre dichos acontecimientos. Tras años de investigación y análisis con otros expertos en el tema que no sabían la procedencia de las muestras, se concluyó que las muestras provenían del ventrículo izquierdo del músculo de un corazón, el miocardio: el musculo que da la vida al corazón y a nuestro organismo. Los análisis también determinaron que la persona a quien pertenecían estas muestras debió haber sufrido mucho, ya que los tejidos correspondían a los de un corazón inflamado.

 

Tixtla, México (2006)

Jesucristo también se manifestó en el país mexicano mediante el milagro eucarístico del 21 de octubre del 2006. El milagro tuvo lugar en la ciudad de Tixtla, Guerrero, en la parroquia de San Martín de Tours. Durante una Misa, el párroco de la iglesia invitó a otro sacerdote y a una monja a distribuir la sagrada comunión. Durante la comunión, la monja notó que una de las hostias sagradas había comenzado a arrojar una sustancia rojiza que parecía ser sangre humana. Tres años después del acontecimiento, el= obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa decidió entregar la muestra del posible milagro a científicos para llevar a cabo una investigación. Fue el mismo Dr. Castaño Gómez, científico que llevó a cabo la investigación del milagro eucarístico de Buenos Aires, Argentina, quien tomó las muestras para analizarlas. Después de algunos años de investigación, se llegó a las siguientes conclusiones:

La sustancia rojiza en la hostia es sangre humana.

El tipo de la sangre encontrada en la sagrada hostia es AB, el mismo que fue encontrado en el milagro de Lanciano, Italia, y en la Sábana Santa de Turín.

El tejido encontrado corresponde al miocardio, tejido muscular del corazón, y muestra señas de agonía.

Legnica, Polonia (2013)

El milagro eucarístico más reciente tuvo lugar el día de Navidad del año 2013 en la iglesia de San Jacinto en Legnica, Polonia. Muy similar a otros milagros eucarísticos, este acontecimiento sucedió luego de que el párroco de la iglesia colocara una hostia, que había caído al suelo durante la Misa, en un recipiente lleno de agua para que se disolviera, tal como indica el protocolo. Dos semanas después, el mismo párroco, junto con otros cuatro sacerdotes, descubrió que la hostia no se había disuelto y que tenía una mancha roja. La hostia fue confiada a un grupo de científicos que realizaron pruebas científicas sin conocer su procedencia.

Tras varios análisis, se determinó que las muestras contienen fragmentos de un tejido de corazón y presentan señales de sufrimiento. Cabe mencionar que estos resultados son similares a los de otros milagros eucarísticos, como el milagro de Lanciano, Italia, en el año 750; el de Tixtla, México, en el 2006; y el de Buenos Aires, Argentina, en 1996.

 

 

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Rocio Madera
Rocio Madera es especialista en comunicaciones y publicidad para la arquidiócesis de Denver.
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