Obispo electo Rodríguez, formador de sacerdotes

Admiran su sencillez, sabiduría y sentido del humor

archden

“Recuerdo que en un par de ocasiones, se burló de sí mismo, acerca de si alguna vez se podría convertir en obispo, pero lo hacía de una manera tal que él pensaba que nunca llegaría a serlo. Me conmueve ver ese sentido del humor y la hermosa ironía de él de ahora realmente habiendo sido nombrado obispo por el Papa”.

Esta anécdota del padre Sam Morehead, párroco de All Souls en Englewood, parece ser muy común entre los seminaristas y sacerdotes que tuvieron el privilegio de estudiar junto al nuevo obispo auxiliar de Denver, el padre Jorge Rodríguez. Como ex vicerrector del seminario teológico St. John Vianney, el obispo electo Rodríguez ha jugado un papel crucial en la formación de muchos seminaristas y sacerdotes de hoy en la arquidiócesis de Denver y más allá de ella. El Padre Morehead es sólo uno de los innumerables sacerdotes que han sido directamente impactados por el sentido de cuidado de la gente del obispo electo  y lo qué el Padre Morehead llama un “agudo sentido del humor.”

El padre Morehead entró al seminario en el 2005 y vivió en el mismo piso que el obispo electo Rodríguez en su primer año. El obispo electo acababa de regresar de una de sus misiones como párroco de Stella Maris en la diócesis de Roma para comenzar a enseñar teología y mariología en el Saint John Vianney.

“En el salón de clases, enseñó teología fundamental y también mariología”, dijo el padre Morehead a El Pueblo Católico. “Para ver, en ese escenario, un Padre que obviamente amaba su vocación sacerdotal, que tenía pasión por la formación de los jóvenes que iban a ser sacerdotes…Yo me inspiré por el ejemplo de un hombre que amaba lo mejor de la educación, pero también quería relacionarse con las personas. Siempre pude ver que hacia ello conscientemente.

“Él siempre tenía sus homilías muy bien preparadas, dirigidas hacia nosotros y con un contenido abundante”, prosiguió el padre Morehead. “Yo vi el cuidado que puso cuando nos predicaba en el seminario y su deseo de querer inspirarnos”.

Ya sea en el aula, la iglesia o la cafetería, el obispo electo Rodríguez era un hombre de integridad y de un amor profundo durante su tiempo como vicerrector.

Por su parte, el padre Mason Fraley, vicario parroquial de la parroquia Immaculate Heart of Mary en Northglenn, asistió al seminario Saint John Vianney entre los años 2009 y 2016 y recordó que una tarde después de un gran almuerzo antes de unas vacaciones, él tenía que caminar cruzando la cocina para llegar hasta su carro.

“Me sorprendió el encontrar [al obispo electo] Rodríguez solo en la parte trasera, llevaba un delantal estaba lavando los platos, a espaldas de la comunidad del seminario mayor”, recordó el padre Fraley. “Tal vez nadie había sido asignado para lavar los platos ese día, o los hombres asignados se habían olvidado, pero [el obispo electo] Rodríguez se arremangó la camisa e hizo lo que se necesita hacer. No se quejó ni hizo alardes. Simplemente ayudó al que se le olvido hacer su trabajo”.

El padre Fraley  describe al obispo electo como “un hombre honesto, muy trabajador, un hombre de confianza que ama a Dios de una manera especial” y es en este amor especial que el sacerdote fue impactado por este tipo de sacerdote — y hombre — que es.

“Su acto de condescendencia oculta — el vicerrector lavando los platos — me pareció una expresión tan digna de la santidad”, dijo el sacerdote. “Es en las pequeñas cosas como esta, donde un verdadero hombre — y sacerdote — revelan casi en secreto el amor de Dios y el deseo de la santidad y ello hace que nazca lo mismo en otros.”

La influencia de obispo electo Rodríguez se extiende más allá de los límites de la arquidiócesis de Denver también. El Padre Brian Hess sirve como párroco asociado de Our Lady of the Mountains en Jackson, Wyoming, y se acercó más al padre Rodríguez durante la segunda parte de sus estudios de Teología en Saint John Vianney a partir 2009 al 2014, tiempo durante el cual el sacerdote sirvió como su formador. Además de la configuración académica formal, vivir en una casa con el obispo electo Rodríguez proporcionó al Padre Hess la oportunidad de verlo en un ambiente informal.

“Vi una autenticidad en él,” recordó el Padre Hess. “Su amor por todo — lo académico, la Iglesia y por nosotros los seminaristas, fue siempre fácil de ver. “Ya sea que estuvieses trabajando con él en un ambiente formal o sentados alrededor de él en una fogata en el patio, nos sentíamos muy bien cuidados”.

Como sacerdote, el Padre Morehead está emocionado ante la perspectiva de tener un nuevo obispo que al igual que el arzobispo Samuel J. Aquila fue parte integral en la formación de muchos de los actuales sacerdotes de la arquidiócesis.

“El obispo electo Rodríguez ha estado tan enfocado en la labor de la formación de los sacerdotes de nuestra Arquidiócesis humana, espiritual, intelectual y pastoralmente, que al final es por el bien de la gente”, dijo el padre de Morehead. “En la medida que la Iglesia sea ante todo una familia, es bueno saber que tengo en un obispo un padre que me conoce bien ya por un buen tiempo en los últimos años”.

El humor del obispo electo Rodríguez se debe haber contagiado por la forma en que formó al Padre Morehead, porque al compartir su confianza en el nuevo obispo auxiliar, le dijo a sus feligreses: “Confió mucho en él— el me dio una A en mariología. “

Próximamente: 5 santos latinoamericanos que quizás no conocías

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Durante los últimos cinco siglos, el continente americano, ha contado con grandes santos. San Juan Diego, Santa Rosa de Lima o San Martin de Porres, son solo algunos de los santos que gozan de una gran devoción popular por parte de la comunidad latinoamericana.

No obstante, este septiembre, Mes de la Herencia Hispana, nos invita a reflexionar más a fondo sobre la vida de los santos menos conocidos que han impactado profundamente diferentes países latinoamericanos a través de su fe y trabajo, y cuyo ejemplo tiene el poder de impactar a personas en cualquier parte del mundo.  Te presentamos algunos santos que quizás no conocías.

 

Santo Toribio de Mogrovejo
1538-1606
Perú

Nacido en Valladolid, España, Toribio era un joven piadoso y un destacado estudiante de derecho.  Como profesor, su gran reputación llegó hasta los oídos del rey Felipe II, quien finalmente lo nominó para la Arquidiócesis vacante de Lima, Perú, a pesar de que Toribio ni siquiera era un sacerdote.  El Papa aceptó la solicitud del rey a pesar de las protestas del futuro santo. Antes del anuncio oficial, fue ordenado sacerdote, y unos meses después, obispo.  Pasó por su arquidiócesis evangelizando a los nativos y se dice que bautizó a casi medio millón de personas, incluyendo a Santa Rosa de Lima y San Martin de Porres.  Aprendió los dialectos locales, produjo un catecismo trilingüe, luchó por los derechos de los nativos e hizo de la evangelización un tema principal de su episcopado.  Además, trabajó devotamente para una reforma arquidiocesana después de darse cuenta de que los sacerdotes diocesanos estaban involucrados en impurezas y escándalos.  Santo Toribio de Mogrovejo predijo la fecha y hora de su muerte, y sus retos están enterrados en la catedral de Lima, Perú.

 

Santa Mariana de Jesús Paredes
1618-1645
Ecuador

Mariana nació en Quito, y no solo se convirtió en la primera santa de ese país, sino que también fue declarada heroína nacional por la Republica del Ecuador.  Cuando era niña, Mariana mostró un profundo amor por Dios y se sometía a largas horas de oración y sacrificio.  Intentó integrarse a una orden religiosa en dos ocasiones, pero varias circunstancias no lo permitieron.  Esto llevó a Mariana a darse cuenta de que Dios la estaba llamando a la santidad en el mundo.  Construyó una habitación al lado de la casa de su hermana y se dedicó a la oración y a la penitencia, viviendo milagrosamente solo de la Eucaristía.  Era conocida por poseer los dones de consejo y profecía.  En 1645, los terremotos y las epidemias estallaron en Quito, por lo que ella ofreció su vida y sufrimientos para ponerles fin.  Terminaron luego de que ella hizo su ofrenda.  El día de su muerte, se dice que un lirio brotó de la sangre que se extrajo y se vertió en una maceta, lo que le dio el nombre de La “Azucena de Quito”.

 

 

Santa Teresa de Los Andes
1900-1920
Chile

Santa Teresa de Jesús de los Andes fue la primera santa de Chile y la primera carmelita descalza en ser canonizada fuera de Europa. Nacida como Juana, cuando era niña la futura santa era conocida por su fuerte temperamento. Era orgullosa, egoísta y terca. A los seis años se sintió profundamente atraída por Dios, y su extraordinaria inteligencia le permitió comprender la seriedad de recibir la Primera Comunión. Juana cambió su vida y se convirtió en una persona completamente diferente a los 10 años, practicando el sacrificio y la oración profunda. A los 14 años, decidió convertirse en Carmelita Descalza y recibió el nombre de Teresa de Jesús. Profundamente enamorada de Cristo, la joven y humilde religiosa le dijo a su confesor que Jesús le dijo que moriría pronto, algo que aceptó con alegría y fe. Poco después, Teresa contrajo tifus y murió a la edad de 19 años. Aunque le faltaban 6 meses para terminar su noviciado, pudo profesar votos “en peligro de muerte”.  Alrededor de 100,000 peregrinos visitan su santuario en los Andes anualmente.

 

Santa Laura Montoya
1874-1949
Colombia

Luego de que su padre muriera en la guerra cuando ella era solo una niña, Laura se vio obligada a vivir con diferentes miembros de la familia en la pobreza. Esta realidad le impidió recibir educación formal durante su infancia. Lo que nadie esperaba es que un día se convirtiera en la primera santa de Colombia. Su tía la inscribió en una escuela a la edad de 16 años, para que se convirtiera en maestra y se ganara la vida en ese oficio. Ella aprendió rápidamente y se convirtió en una gran escritora, educadora y líder. Era una mujer piadosa y deseaba dedicarse a la evangelización de los nativos. Mientras se preparaba para pedirle ayuda al Papa Pío X, recibió la nueva Encíclica Lacrymabili Statu del Papa, sobre la condición deplorable de los indios. Laura lo vio como una confirmación de Dios y fundó los Misioneros del Inmaculado Corazón y Santa Catalina de Siena, trabajando para la evangelización de los nativos y luchando en su nombre para que fueran vistos como hijos de Dios.

 

San Manuel Morales
1898-1926
México

Manuel fue un laico y uno de los muchos mártires de la Guerra Cristera de México en la década de 1920. Se unió al seminario cuando era adolescente, pero tuvo que abandonar este sueño para poder mantener económicamente a su familia. Se convirtió en panadero, se casó y tuvo tres hijos. Sin embargo, este cambio no le impidió dar testimonio de la fe públicamente. Se convirtió en presidente de la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa, que estaba siendo amenazada por la administración del presidente Plutarco Elías Calles. Morales y otros dos líderes de la organización fueron tomados prisioneros mientras discutían cómo liberar a un amigo sacerdote del encarcelamiento por medios legales. Fueron golpeados, torturados y luego asesinados por no renunciar a su fe. Antes del ser fusilado, el sacerdote rogó a los soldados que perdonaran a Morales porque tenía una familia. Morales respondió: “Me muero por Dios, y Dios cuidará de mis hijos”. Sus últimas palabras fueron: “¡Viva Cristo Rey y Nuestra Señora de Guadalupe!”