¿La Virgen en verdad fue llevada al cielo?

El dogma de la Asunción de la Virgen María al cielo dice que la Virgen María fue llevada al cielo en cuerpo y alma.

¿CÓMO CREER EN ESTO SI NO ESTÁ EN LA BIBLIA?

Este dogma no es algo que la Iglesia Católica inventó, sino que es algo que los cristianos han creído desde la antigüedad. Como todo lo demás que hemos recibido a través de la Tradición, sí tiene fundamento bíblico.

El fundamento bíblico tiene que ver precisamente con el hecho de que María es el Arca de la Nueva Alianza, como san Lucas y san Juan lo presentan. Anteriormente veíamos que el arca estaba echa de “madera incorruptible”, entonces ¿cómo María no sería también incorruptible si ella es el cumplimiento de esa prefiguración?

Como hemos visto, san Juan nos dice en el Apocalipsis (11,19 – 12,2) que el Arca ya está en el cielo, y al ver a María representada por esta Arca, los antiguos cristianos ya hablaban sobre cómo Jesús quiso llevar a María al cielo, a la Nueva Jerusalén, así como David quiso llevar el Arca de la antigua alianza a Jerusalén.

San Juan Damasceno, por ejemplo, al celebrar la antigua fiesta de este misterio, decía en su homilía:

Hoy la santa e incomparable Virgen entra en el santuario celestial… Hoy la santa y viva arca del Dios vivo, que cargó a su propio creador dentro de sí, llega a su descanso en el templo del Señor… David, su ancestro, salta de alegría” (Siglo VIII).

Asimismo, Modesto de Jerusalén escribió en el siglo VII: “Cuando ella (María) había terminado felizmente su viaje por el mundo… nuestro Dios llamó a su arca de santificación a ser llevada al cielo… justo como David, su ancestro, había dicho de ella en el Salmo: ‘¡Levántate, Señor, y ven a tu reposo, tú y el arca de tu santificación” (Salmo 132,8). Pero ella no fue llevada por bueyes, como el arca antigua de Moisés, sino que fue escoltada por un ejército de santos ángeles del cielo”.

Así vemos que esta creencia es antigua y que está enraizada en la Biblia. Además, María fue asunta en cuerpo y alma, pues la Nueva Arca no era solo su alma, sino también su cuerpo que cargó a Dios en sí. Ella es partícipe de la gloria de Dios de una manera singular al ser el Arca de la Nueva Alianza.

Próximamente: El Papa envía 250,000 euros al Líbano para los afectados por la explosión en Beirut

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El Papa Francisco realizó una donación de 250,000 euros a la Iglesia en el Líbano para atender las necesidades de los libaneses “en estos momentos de dificultad y sufrimiento” tras la gran explosión que el pasado 4 de agosto tuvo lugar en el puerto de Beirut y destruyó parte de la capital libanesa.

Según un comunicado de prensa del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, por medio del cual se ha realizado la donación, esta ayuda “quiere ser un signo de la atención y cercanía de Su Santidad hacia la población afectada y de su cercanía paternal a las personas que se encuentran en graves dificultades”.

La explosión del 4 de agosto, cuyas circunstancias aún no se han aclarado, se produjo cuando se incendió un depósito portuario en el que se almacenaba desde hacía años sin custodiar un cargamento de 2,750 toneladas de nitrato de amonio, altamente inflamable, sobre todo cuando se contamina con otras sustancias.

La explosión produjo, al menos, 110 muertos y más de 4.000 heridos. Además, decenas de miles de personas se han quedado sin hogar en una ciudad que ya estaba sufriendo los efectos de la grave crisis financiera que padece el Líbano, agravada por las consecuencias de la pandemia de coronavirus.

Según se indica en el comunicado de prensa del Dicasterio que presiden el Cardenal Peter Turkson, la ayuda se canalizará por medio de la Nunciatura Apostólica de Beirut, estará destinada a los afectados por la explosión y para la reconstrucción de edificios dañados: casas, iglesias, monasterios e instalaciones civiles y sanitarias.

Esta ayuda del Santo Padre se añade a otras de diferentes instituciones de la Iglesia católica, como Caritas Líbano, Caritas Internationalis y otras organizaciones vinculadas de diferentes modos a Caritas.

El pasado 5 de agosto, durante la Audiencia General celebrada en la biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano, el Papa Francisco pidió rezar por las víctimas y sus familias, pidió rezar por el Líbano “para que con el compromiso de todos sus componentes sociales, políticos y religiosos puedan enfrentar este momento trágico y doloroso y con la ayuda de la comunidad internacional superar la grave crisis que está atravesando”.

Redacción ACI Prensa

Foto EWTN