Feligreses de Saint Augustine unidos en una sola fe

Por: Clemente Carballo

Para el párroco de Saint Augustine en Brighton, padre Franklin Sequeira la mayor fortaleza de esta parroquia es que “la relación entre la comunidad hispana y angloparlante es muy estrecha. No estamos divididos, trabajamos en conjunto”.

El padre Sequeira fue nombrado hace poco nuevo párroco de la Saint Augustine, una de las iglesias más grandes y antiguas de Colorado que data del año 1887 y cuyo primer edificio fue inaugurado al año siguiente.

El sacerdote, originario de ciudad Darío, Nicaragua, tenía trabajando más de un año en esta parroquia que reune a las dos comunidades más grandes de feligreses: los hispanos y los angloparlantes, los cuales comparten una unión que es ejemplo para muchos.

“Mis expectativas son primero conocer a las familias, sus necesidades, acercarme a ellos para que tengan confianza conmigo y sobre todo que ellos puedan recibir el amor de Dios a través de mí”, agrega el párroco.

Según el padre Franklin, casi la mitad de los fieles es de origen hispano. La mayoría de origen mexicano nacidos aquí y otros venidos del país Azteca. También hay personas de otros países latinoamericanos, pero en menor medida.

La parroquia de Saint Augustine se erigió en 1888 cuando entonces estaba el Obispo Joseph Projectus Machebeuf y su festival de verano lo comenzaron apenas en el 2004 como afirmó la secretaria María Sánchez.

Cuenta con algunos ministerios como la Legión de Maria, catequesis para niños y la formación de adultos que dirige Víctor Chaparro, quien tiene 18 años de pertenecer a esta Iglesia: “Para mí es algo especial pertenecer a esta parroquia. Escuché el llamado del Señor y me es muy satisfactorio tanto poder participar como poder ayudar a la comunidad de Saint Augustine”.

Víctor, de 44 años, ayuda en la Formación para padres: “Trato de mostrarles de alguna manera la formación de nuestra Iglesia Católica, que conozcan cuál es verdaderamente su fe porque cuando vienen a este país le dan más importancia a lo material que a lo espiritual” señaló.

Por su parte Briana Valdez, nacida en Colorado hace 16 años e hija de padres venidos de Guachochi  – Chihuahua, dijo: “Aquí en Saint Augustine me siento como en mi casa, aquí me bautizaron y tuve mi primera comunión. Esta parroquia tiene una comunidad muy unida”.

Saint Augustine cuenta además con una capilla de adoración al Santísimo que funciona las 24 horas del día como comentó Rosa Delgado-Thornton, encargada de este ministerio.

Para Rosa, originaria de Denver y nieta de inmigrantes de la ciudad de México, “somos una sola comunidad, la cual se une cuando lo necesitamos, seamos hispanos o anglos; nuestros párrocos nos han enseñado que no hay ninguna diferencia: Somos uno en Dios”.

La parroquia Saint Augustine abre sus puertas a las ocho de la mañana y tiene varias misas bilingues, una en inglés y otra en español los sábados y el domingo, dos en inglés a las ocho y diez de la mañana, y una en español a las doce del mediodia. También cuenta con misas entre semana a las 9 de la mañana de lunes a viernes.

El Padre Franklin de 38 años, está agradecido con Dios por esta misión que le encomendó y que le ha confiado en esta iglesia tan grande que tiene muchos feligreses y muchas familias. “Soy sacerdote por gracia de Dios y misionero”, aseguró.

Para el sacerdote ser el nuevo párroco de Saint Augustine “significa una gran responsabilidad de poder llevar el mensaje de Cristo a todas estas personas que Dios ha puesto en mis manos para su cuidado y es un reto también que lo asumí con algo de miedo, porque nunca había sido párroco y ahora me dieron la sorpresa, pero confiando siempre en Dios”, concluye.

Próximamente: Las 10 enfermedades del espíritu que afectan tu matrimonio

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No hay peor enfermedad para los matrimonios que las enfermedades del espíritu. Así lo asegura el Padre Ángel Espinoza de los Monteros, sacerdote especializado en temas de matrimonio y familia, quien ha ayudado a muchas parejas a salvar su matrimonio a través de sus conferencias de revitalización de matrimonios y vida familiar.

El padre Ángel, compartió las 10 enfermedades del espíritu que pueden debilitar la unión matrimonial, y al mismo tiempo nos invita a reflexionar con ello para así lograr dar al amor de pareja una dimensión espiritual.

Los ciegos: No quieren ver todo el mal que hacen con su forma de comportarse. No ven todo lo bueno que podrían hacer si cambiaran un poco su carácter. No se dan cuenta cómo tratan a los demás: su marido, su mujer, sus hijos o personas que los rodean. Los ciegos pueden ver lo que hay afuera pero no lo que hay adentro de sí mismos y es por eso que creen que están bien. Juzgan a los demás. No alcanzan la felicidad porque no ven todo lo que tienen.

Los sordos: No saben o no quieren escuchar. Un consejo para los hombres: Escuchen a su mujer. Cuando estén con ella tengan estas frases preparadas ¡No me digas!; ¿Qué más?; ¡Qué barbaridad! o pueden salir con otra frase mejor: … ¡No puede ser!

Y es que no vale la pena discutir. Ábrete a la posibilidad de que él o ella tengan la razón. Pierde todas las discusiones tontas y te ganarás el corazón de tu marido o tu mujer.

Los mudos: No se quieren comunicar. No hablan. Hablan de más, pero no de lo importante. Le hacen daño al matrimonio quienes no logran transmitir sus sentimientos. Dile a tu mujer o a tu marido: “¡Te quiero!, ¡te amo!, ¡te necesito!”. Otro consejo para los maridos: dile a tu mujer “¡qué guapa estas”, ¡aunque luego te confieses!

Déficit de atención: Concentrarse en todo menos en la familia. Ningún éxito profesional justifica fracasar en la familia.

Estar manco: No saber servir y no saber dar cariño. Jubilarse de la intimidad sin avisar. ¿Qué han hecho del cariño que se tenían antes de que se casaran?

Tetraplejia: Quisiera…pero nunca hacen nada. Hay que hablarse con respeto.

Depresión: A la que le pusimos el nombre bonito y llamamos “Depre”… pariente de la flojera. La vida es un ciclo, existen etapas…como las estaciones del año. Aprende a ver lo bueno de cada momento. Pide ayuda cuando necesites y estés pasando por un momento en el que creas que no puedes más.

Esclerosis múltiple: La dureza de trato, de palabra, de juicio.

El Alzheimer selectivo. Se nos olvidan los detalles. Se nos olvidan las cosas pequeñas. Se nos olvidan las promesas del matrimonio. Se nos olvida que estamos casados.

Esposa Zeta. Solo habla para amenazar o pedir dinero.

Según el padre Espinoza, ser fiel es el principio para cuidar el matrimonio. “Amar y hacer feliz a una persona es un proyecto de vida.

“Una cura para las enfermedades espirituales es el amor”, señaló el conferencista “y el médico es Jesús”. Recen unidos. Acérquense a Dios y háganse estas preguntas: ¿Te estoy haciendo feliz? ¿Qué más tengo que hacer para hacerte feliz? Y recuerden “vivir en amor… ¡El anillo es para siempre!”, concluyó el sacerdote.