7 pasos para practicar la Teología del Hogar

Tu casa puede ser un instrumento de salvación

Por José María Carrera | ReL

Esposa, madre, y doctora en filosofía, Carrie Gress siempre ha mostrado una profunda preocupación por la crisis del hogar. Autora de The Marian Option y Marian Consagration for Children, Gress decidió fundar una revista digital que conjugase su amor por la religión y la familia con su fe cristiana.

El éxito del portal llevó a Gress, junto con su compañera y autora Noelle Mering, filósofa especialista en arte, a publicar en 2019 un método para contemplar el hogar como anticipo del cielo: The Theology of Home (web aquí)

The theology of home, un libro de espiritualidad de lo cotidiano en casa

“Nuestros hogares son anticipo del Cielo o del infierno”

Carrie estaba escuchando una canción familiar cuando tuvo la idea de escribir una Teología del Hogar: Comprendió que todos sus esfuerzos debían consistir en llegar un día a la casa de Dios. “Me sorprendió lo importante que son nuestros hogares, ya que pueden ser un presagio del cielo o un anticipo del infierno”, explica en Catholic World Report. “Nuestras casas son mucho más que un lugar donde comemos y dormimos. Allí suceden cosas importantes que nos ayudan a crecer y convertirnos en personas plenas”.

¿Cómo llevarlo a cabo? Según las autoras, buscando la belleza y la armonía del hogar. Velas aromáticas, agradables conjuntos fotográficos, recetas de cocina o consejos para que tus invitados se sientan como si estuvieran en casa son tan solo algunas de las propuestas de Theology of Home.

Es una idea que, sin embargo, no se encuentra en conflicto con el trabajo o la conciliación laboral. “Según Bradford Wilcox”, explica Gress, “las mujeres más felices son aquellas que están en casa con sus hijos, pero que tienen algún trabajo a tiempo parcial fuera del hogar”

Recuperar el hogar y la familia

Entrevistadas en The Federalist y The Catholic World Report, las autoras de Teología del Hogar proponen 7 consejos para recuperar el sentido cristiano del hogar y la familia:

1. Adaptar el trabajo a tu familia

“Un error de los últimos cincuenta años ha sido que en lugar de que las mujeres exijan que su trabajo sea favorable a la familia, han adaptado a sus familias al trabajo”.

2. Fomentar la belleza en nuestro hogar

“¿Cómo hacer que nuestros hogares en la tierra estén mejor equipados para llevar a todos los que viven en ellos a la casa del Padre? Es hora de que comencemos a reclamar nuestro patrimonio. El arte y el estilo bello no son enemigos de nuestra fe”

3. La cocina, un espacio para crear y conocer

“Aunque en comer se tarda una fracción del tiempo que ha costado prepararlo, de alguna manera ese acto crea algo nuevo: un nuevo espacio de relaciones para crecer, nuevos temas para hablar con amigos y familiares, vínculos nuevos y fuertes que ayudan a sobrellevar la vida”.

4. Valorar el trabajo en casa

“Curiosamente, nuestra cultura está obsesionada con las mejoras para el hogar, al mismo tiempo que evita la noción de ama de casa. Se desconocen los logros del ama de casa moderna en el hogar, y su trabajo está muy infravalorado”.

5. Recristianizar la cultura

“Las ideas que impulsan la cultura son marxistas y paganas, nos han sido presentados maravillosamente en revistas, televisión, música, etc. Las mujeres no se volcaron sobre Karl Marx y Margaret Sanger y luego decidieron abrazar la cultura de muerte; sino que han estado leyendo Cosmo y Vogue y simplemente han estado absorbiendo esas ideas que la cultura presenta”.

6. La compañía y ayudarse es necesario

“Gran parte de la ambivalencia que enfrentan las mujeres en la maternidad puede remediarse con el apoyo de un esposo cariñoso y atento y un puñado de amigos y vecinos que las apoyen. La vida doméstica puede ayudar a la realización del ama de casa. La subvaloración de la maternidad es hoy un grave problema persistente”.

7. No idealizar la vida doméstica

“La mujer no romantiza la rutina diaria. Hablamos de la monotonía y el tedio. Pero un objetivo principal de nuestra vida espiritual, seamos madres o no, es transformar las pequeñas tareas de cada día en ofrendas a Dios, haciéndolas con mimo y poniendo en ellas amor. Nos conectamos con Dios en los momentos pequeños y grandes de cada día, pero la mayor parte de nuestras vidas no son grandes momentos”.

 

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Este artículo fue publicado en la edición de la revisa de El Pueblo Católico titulada “¿Por qué estoy aquí?”. Para suscribirte y recibir la revista en casa, HAZ CLIC AQUÍ.

Todos experimentamos de manera muy personal el sufrimiento, causa de la envidia y el orgullo de Satanás. Sin embargo, hay historias como la de Chary que nos muestran la bondad de Dios y lo que él puede hacer en nuestra vida si nos abrimos a su inagotable misericordia.

Era madre soltera, uno de sus hijos la odiaba y no le hablaba en 5 años, dos hijos tenían problemas con las drogas y el alcohol y una hija había intentado suicidarse 5 veces. Estaba enfadada, desesperada y llena de resentimiento contra su exmarido. Fue entonces que finalmente decidió aceptar la invitación a asistir a aquel retiro para ver si eso de Dios era cierto.

Dios no solo terminaría por cambiar la vida de Chary por completo, sino también la de su familia. “Yo estaba muy lejos de conocer mi fe católica. No era ni católica de domingo”, dijo María del Rosario Pasillas, más conocida como Chary, madre de 6, proveniente del estado de Zacatecas y feligrés de la parroquia de la Ascensión en Denver. “Me divorcié de mi esposo por su problema con el alcohol y tenía muchos problemas con mis hijos”.

Chary creía que era suficiente proveer una estabilidad económica para sus hijos, por lo que pasaba la mayor parte del tiempo trabajando. Pero no necesariamente dedicaba mucho de su tiempo libre a sus hijos. Después de su divorcio, se había entregado al mundo “como una joven”, por lo que la relación con sus hijos había empeorado.

“Me decían (unas amigas): ‘¡Pídele a Dios!’, y yo no creía; estaba enojada con Dios porque había permitido que mi marido se hiciera alcohólico y mis hijos drogadictos”, recuerda Chary. “Después de un intento de suicidio de mi hija, la tuvieron encerrada en un hospital psiquiátrico. Fue entonces que decidí ir a ver si era cierto lo que me decían de ese Dios”.

En el 2017, Chary asistió a un congreso de El Sembrador Nueva Evangelización (ESNE) en Chicago, al que varias amigas la habían estado invitando durante 2 años. Su experiencia fue tan fuerte que en ese evento le entregó su vida a Dios.

“Fue algo tan maravilloso que yo viví. Decían: ‘Busca primero el reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura’. Y cuando yo le dije que sí a Dios, mi vida empezó a cambiar”. A partir de ese momento, Chary comenzó a orar por sus hijos.

“No pasó ni siquiera un mes cuando yo empecé a ver resultados. Empecé a hacer oración por mi hijo que no veía desde hace 5 años. Cumplidos los 2 meses, mi hijo regresó e hicimos las pases”, afirmó.

También hizo a un lado el odio que le tenía a su esposo y lo invitó a ir a misa para pedir por sus hijos, después de haber estado divorciados por 13 años. Así se dio cuenta de que su esposo había cambiado por completo.

“Él nomás me estaba esperando. Hablamos, aclaramos todos nuestros problemas y nos pedimos perdón el uno al otro”, recordó Chary, agradecida. “Qué momentos tan fuertes tuvimos que pasar para tener la familia que tenemos ahora. Yo decía que no necesitaba de nadie, menos de ese hombre; le tenía tanto odio. Pero Dios me devolvió a otro hombre, no el mismo que yo había divorciado”.

Pero las bendiciones no terminaron allí. Chary invitó a su hija a asistir a un retiro de ESNE, ya que su hija no encontraba alivio en manos de los psicólogos y estaba tomando 13 medicamentos para su ansiedad y depresión.

“Los psicólogos me habían dicho que jamás iba a estar bien. No creían que mi hija iba a sanar. Pero mi Señor me la sanó. Haga de cuenta que Dios me la dio de alta en ese congreso de mujeres de El Sembrador. Gracias a Dios, mi hija es sana. En primer lugar, sin duda, fue Dios; ahí está Dios”, expresó Chary. “El Sembrador es un instrumento que Dios ha usado para sanar tantas vidas, matrimonios, drogadictos… Es maravilloso lo que Dios hace”.

El testimonio de Chary y su familia inspiraría a Noel Díaz, fundador de ESNE, a abrir una estación de radio católica en Denver. Foto provista.

Lo que Dios hizo en la vida de Chary y de su familia también llevó a que ESNE eventualmente abriera una estación de radio católica en Denver, la 1040 AM.

A pesar de que algunos de sus hijos siguen teniendo problemas con las drogas y el alcohol, Chary no ha perdido la confianza en que Dios puede cambiar su vida, y siempre ora por ellos.

“Yo creía que lo podía todo por mí misma, pero somos tan frágiles. Dios está ahí, y es tan bueno y misericordioso, que, hasta de esos matrimonios ya perdidos, puede hacer algo”, concluyó Chary. “Mientras Dios exista, yo no voy a perder la fe, porque él tiene el poder”.

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