¿Cuál es el significado del Adviento, la Navidad y la Octava?

Por el padre José Antonio Caballero*

La Navidad y la Pascua de Resurrección son las celebraciones que jalonan el año litúrgico. El vocablo Navidad deriva de la palabra latina “nativitas”, que significa “nacimiento”. A la Navidad y la Pascua las precede un período de preparación –el Adviento en el primer caso y la Cuaresma en el otro–. Las dos se prolongan a lo largo de ocho días siguiendo la costumbre judía de las “fiestas de peregrinación” como son la Pascua o Panes Ázimos, Pentecostés y Tabernáculos. De ahí el origen tanto de la Octava de Navidad como de la Pascua respectivamente. Tras la Navidad y la Epifanía, el gozo que la Iglesia experimenta con la Encarnación de la segunda persona de la Trinidad que se encarna por amor, se prolonga hasta la solemnidad de la Presentación del Señor en el templo (2 de febrero). Asimismo, el gozo pascual se cierra con la Ascensión y Pentecostés.

Otras festividades importantes durante la octava de Navidad son el martirio de San Esteban (26 de diciembre), san Juan Evangelista (27 de diciembre) y los Santos Inocentes (28 de diciembre). Son como un tríptico de modelos de respuesta de amor al Niño Dios que se encarna. En Esteban se da una identificación especial con Cristo que muere en la cruz perdonando a sus enemigos (He 7,60; Lc 23,24). Los Santos Inocentes derraman también su sangre como presagiando la inocencia de Cristo durante su pasión y condena en la cruz, hecho que se hace presente por la persecución de que es objeto al poco tiempo de nacer (Mt 2,13-18). En Juan Evangelista, la Iglesia no celebra a ningún mártir, sino al apóstol contemplativo y fiel, que, tras reclinarse sobre el costado de Cristo durante la Última Cena (Jn 13,23), recibe a María de labios de Cristo en la cruz (Jn 19,25-27), de suerte que “no puede tener a Dios como Padre quien no tiene a María como Madre”. Clemente de Alejandría dijo sobre Juan de Zebedeo, apóstol y evangelista, que “sólo un alma contemplativa como San Juan pudo legar a la Iglesia un Evangelio espiritual como el suyo”. El prólogo de su Evangelio celebra la encarnación de una manera especial como rezamos en la tercera parte del Ángelus (Jn 1,14).

La Pascua no goza de una fecha fija porque coincide con el primer domingo tras la primera luna llena de primavera. La Navidad no lo es, ya que siempre se celebra el 25 de diciembre, a pesar de que ésta gira en torno al solsticio de inverno, caracterizado por la cada vez menor presencia de la luz del sol durante el día. Según algunos expertos, la Navidad consistiría en la inculturación de la fiesta del “Sol Invicto” que se hizo popular en el imperio romano desde tiempos del emperador Marco Aurelio (fines del siglo II D.C.), es decir, que se la privó de su origen pagano para cristianizarla: Cristo y no el sol es quien hace al hombre partícipe de la luz de su gloria al encarnase. Cabe decir al respecto que no hemos de confundir “inculturación” con “sincretismo”. La inculturación puede definirse como la evangelización de la cultura, es decir, la Iglesia está llamada a transformar con el mensaje del Evangelio todos aquellos signos y valores que componen la existencia del ser humano -esto se llama “cultura”-. Un ejemplo de inculturación es el Nuevo Testamento que se escribió en lengua griega, lo que hizo que el mensaje redentor de Cristo adquiriera un alcance universal. Asimismo, este hecho está precedido por la traducción del Antiguo Testamento al griego en Alejandría de Egipto. Los traductores, por ejemplo, superaron el particularismo del nombre del Dios o tetragrama, que era impronunciable para el pueblo judío, con la palabra Señor o “Kyrios”. El sincretismo consistiría en querer fusionar los elementos culturales paganos de la fiesta del “Sol Invicto” con los elementos cristianos sin su adecuada depuración. De suyo, las fiestas judías tienen un contexto natural que han adquirido una adaptación religiosa en un segundo momento. Así, del ofrecimiento a Dios de los primeros frutos de la tierra (fiesta de las Semanas o Pentecostés) se pasó a la renovación de la Alianza de Dios con el pueblo elegido, y posteriormente a la venida del Espíritu Santo y la primera predicación del evangelio. Más antigua que la Navidad era ciertamente la celebración de la Epifanía; al celebrarse la manifestación del Verbo Encarnado a los magos de oriente se pone de relieve que la encarnación mira a redimir a todos los hombres de todas las razas, pueblos y culturas.

Además de la celebración del “Sol Invicto” por parte de los romanos, por las mismas fechas del solsticio de invierno el pueblo judío celebra la fiesta de la Dedicación del templo o “Hanukkáh” desde el tiempo de los Macabeos (siglo II A.C.). “Hanukkáh” significa “lámpara”, de suerte que también se hace presente el motivo de la luz, después que el rey Antíoco Epífanes desacralizara el templo de Jerusalén.

El Adviento constituye una preparación especial para la Navidad en el contexto litúrgico actual. Su significado es “venida” en su vertiente escatológica o de final de los tiempos, lo que queda evidenciado por las lecturas que la Iglesia nos propone en la primera parte de dicho Adviento: el Evangelio de esos días insiste en que el Señor vendrá de manera inesperada, “como un ladrón”. De ahí la exhortación a estar en vela y preparados (Mt 24,37-44). La segunda parte del Adviento se centra más en la espera gozosa y meditativa de la Iglesia de la mano de las lecturas tomadas del profeta Isaías, por un lado, y de los evangelios que nos hablan sobre Juan Bautista, San José y la Virgen María, por otro. Momentos importantes del Adviento quedan constituidos por las festividades de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre y la Virgen de Guadalupe el 12 de dicho mes.

De algún modo, antes del tiempo de Adviento el mes de noviembre se encamina a la celebración de la Navidad del Señor con el 1 de noviembre, festividad de todos los santos, el día 2 día de la celebración de los fieles difuntos, la fiesta de Acción de Gracias o “Thanksgiving” y de Cristo Rey del universo.

Celebrar la Navidad sin Cristo sería privarla de su sentido profundo de respuesta de amor del hombre a un Dios tan humilde que se hace “hijo de su propia criatura” y que en su pasión morirá como servidor y esclavo suyo.

*El padre José Antonio Caballero es profesor de Sagrada Escritura en el seminario St. John Vianney de Denver.

Próximamente: Participa en la Marcha por la Vida desde tu hogar y defendamos la dignidad de la vida

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Este año, al igual que la mayoría de eventos y festejos, la Marcha Anual por la Vida será un poco diferente, lo que seguirá igual, es el entusiasmo de la comunidad pro-vida que una vez más está lista para demostrar y defender la belleza de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.

Debido a las restricciones por el COVID-19 y para mantener a todos seguros, la Marcha por la Vida no se llevará a cabo en Denver este año. No obstante, los defensores de la vida aún podrán ser partícipes de esta celebración de manera segura y desde sus hogares o parroquias locales.

“Necesitamos agradecer a Dios por el regalo de la vida y compadecernos por la pérdida de los millones de niños inocentes”, dijo Lynn Grandon, directora de programas de la Oficina Respect Life de Caridades Católicas de Denver. “Participa en nuestra campaña en las redes sociales con mensajes ingeniosos y conmovedores, y ora antes de publicarlos para que Dios pueda usarlos para tocar corazones y cambiar vidas”.

Campaña en redes sociales

La oficina de Respect Life, ha lanzado una campaña en redes sociales durante todo el mes de enero para que las personas muestren su apoyo de maneras creativas. Para participar, las personas solo tienen que crear imágenes, canciones o pancartas y colocarlas en aceras públicas de intersecciones de su ciudad, apoyando el movimiento provida. También pueden participar creando publicaciones, mensajes, videos, memes, o mensajes inspiradores provida y compartirlas en redes sociales usando la etiqueta #CelebralaVida2021.

Formas locales de participar

En Colorado y en todo el país, las parroquias locales celebrarán la vida a su manera con misas especiales, Horas Santas de Adoración y Procesiones Eucarísticas siguiendo las pautas COVID-19 del Departamento de Salud para mantener a todos seguros.

Para parroquias de Colorado que participarán en la celebración de por vida visita, respectlifedenver.org.

Para encontrar la parroquia más cercana a través de un mapa interactivo, HAZ CLIC AQUÍ.

Además, el arzobispo Samuel J. Aquila celebrará una misa especial de “Respeto a la vida” que será  transmitida en vivo el 23 de enero a las 10 a.m. Para sintonizar esta celebración visita: archden.org/livestream/

“Es sumamente importante que nuestra familia/comunidad continúe defendiendo la vida ya que a diario vemos la falta de amor, respeto y valor a la vida humana y la falta a la dignidad de la vida. Porque nuestra sociedad carece en valorar la vida humana. Vemos que nuestra sociedad tiende a defender más la vida de un animal que la de un ser humano, y viendo que en nuestro estado el aborto sigue siendo legal durante los 9 meses del embarazo, sería fatal que esto avanzara a ser como en NY que es legal el aborto en las primeras 24 horas del nacimiento”, dijo María Elisa Olivas, Coordinadora Comunitaria de Caridades Católicas de Denver.

Día Nacional de Oración, el 22 de enero

Otra forma de participar en la celebración por la vida es uniéndose al “Día de oración por la protección legal de los niños no nacidos”, el 22 de enero. En este día en el año 1973, la Corte Suprema de los Estados Unidos legalizó el aborto en todo el país. Como católicos y defensores de la vida, estamos llamados a observar este día a través de la oración y el ayuno. Para más información haz clic AQUÍ. 

Marcha Nacional por la Vida

Por otro lado, tal como ha sucedido desde 1974, la Marcha Nacional por la Vida se llevará a cabo el 29 de enero en Washington DC.  El evento contará con el orador principal e invitado de honor Tim Tebow, ex jugador de la NFL, autor de bestsellers del New York Times y ganador del Trofeo Heisman. Entre otros invitados especiales, Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballero de Colón, será honrado con el Premio Legado Pro-Vida 2021, un premio que reconoce su trabajo excepcional en defensa de la dignidad del ser humano no nacido. Para ver los eventos virtualmente el 29 de enero y más información visita: marchforlife.org.

Horas Santas transmitidas en vivo por EWTN

Además, como resultado de las restricciones de asistencia locales vigentes, la Vigilia Nacional de Oración por la Vida de este año en Washington, D.C., no estará abierta al público. En respuesta, por primera vez, los obispos de todo el país se turnarán para dirigir las horas santas transmitidas en vivo durante toda la noche, con una celebración de la misa de apertura que será televisada a través de EWTN. Para ver el calendario completo de programación, haz clic AQUÍ.

“Unirnos a estos eventos nos recuerda que no estamos solos en el desafío de defender nuestra fe en público”, concluyó Grandon. “Además, nuestro Señor y la gran nube de testigos que nos han precedido se unen a nosotros en la Santa Misa para hablar a nuestros corazones y darnos gracia y el valor para hacer lo correcto mientras nos esforzamos por promover el Evangelio de la vida”.