Escuelas católicas de Denver marcan un semestre exitoso de aprendizaje en persona

Por Carol Nesbitt y Abriana Chilelli

Mientras que la mayoría de los distritos escolares de Colorado cancelaron su aprendizaje en persona este otoño, las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Denver se mantuvieron abiertas al 100 por ciento. Y no solo eso, sino que lo hicieron sin los enormes brotes de COVID-19 que algunos habían predicho.

Los líderes escolares trabajaron increíblemente duro durante los meses de verano para establecer innumerables “capas de protección” para poder mantener a sus estudiantes y al personal lo más seguros posible, desde la reconfiguración de las aulas, el establecimiento de rutinas de limpieza sólidas, la creación de grupos y hasta el rediseño de lo que sería caminar por los pasillos, el recreo y el almuerzo de los estudiantes. Sin duda, ha sido un esfuerzo “vigoroso”, pero fundamental, para el bienestar de los más de 9,000 estudiantes y 900 miembros del personal de las 36 escuelas.

Como resultado del arduo trabajo realizado por los líderes escolares y los miembros del personal, así como sus soluciones creativas a los desafíos del COVID, nuestras escuelas católicas vieron que menos del 1 por ciento de los estudiantes y menos del 4 por ciento de los miembros del personal dieron positivo en todo el semestre de otoño: cifras que son inferiores a la tasa general de niños y la tasa de la población general que dieron positivo. Además, en casi todos los casos positivos en las escuelas católicas, quienes contrajeron el virus lo hicieron a través de otros miembros de la familia o fuera del horario escolar. Eso dice mucho sobre los protocolos vigentes que evitaron que los casos confirmados externos se propagaran dentro de la escuela.

 

El verdadero “precio” del aprendizaje remoto extendido

Las evaluaciones de NWEA y los académicos de Brown University estimaron que el estudiante promedio podría comenzar el otoño de 2020 habiendo perdido hasta un tercio del progreso esperado del año escolar 2019-2020. No obstante, la agilidad, la mentalidad de hacer todo lo que sea posible y la acción de los educadores de las escuelas católicas llevaron a resultados tremendos.

Al comienzo de este año escolar, un 6 por ciento más de los estudiantes de escuelas católicas de la Arquidiócesis de Denver obtuvieron calificaciones competentes en lectura y matemáticas que el año pasado, por lo que en lugar de quedarse atrás, nuestros maestros de escuelas católicas pudieron ayudar a los estudiantes a mejorar. Las expectativas no se redujeron y la enseñanza y el aprendizaje que estaban ocurriendo en nuestras escuelas católicas se mantuvieron fuertes incluso en medio del cierre de las escuelas durante la primavera.

Sin embargo, los líderes de las escuelas católicas de la arquidiócesis sabían que no podían confiar en el aprendizaje virtual a largo plazo porque creemos que la educación escolar se hace mejor en persona: las personas fueron hechas para interactuar unas con otras, para estar en compañía de forma corporal, a imitación de nuestro Señor en la encarnación.

“Nada puede reemplazar completamente la bondad, la belleza y la experiencia educativa de estar físicamente juntos como una comunidad escolar”, dijo el superintendente Elias Moo. “Nuestra creencia en el aprendizaje en persona se deriva también de lo que sabemos que es mejor para la salud mental y el aprendizaje continuo de los estudiantes”.

Los impactos en la salud mental del aprendizaje a distancia son devastadores: los CDC informaron que las visitas de salud mental a la sala de emergencias para jóvenes entre 5 a 17 años aumentaron de marzo a octubre del 2020 en un 44 por ciento.

Además, escuelas de todo el país que todavía están en aprendizaje remoto están registrando un número récord de ausencias de estudiantes debido a la dificultad y los desafíos que conlleva el aprendizaje a distancia.

El aprendizaje presencial es mucho mejor para los estudiantes

La evidencia es clara de que el aprendizaje en persona tiene efectos mucho mejores en el aprendizaje de los estudiantes que el aprendizaje virtual continuo proporcionado por las escuelas. El condado de Fairfax, en el estado de Virginia, reportó que desde marzo hasta noviembre de 2020, la cantidad de estudiantes que obtuvieron calificaciones reprobatorias en al menos dos clases aumentó en un sorprendente 83 por ciento.

Aunque el número de estudiantes que reprobaron dos o más clases en los distritos públicos locales de Colorado no ha sido reportado públicamente, a nivel local, el condado de Douglas hizo un anuncio sorprendente en noviembre. El distrito anunció que disminuirían los requisitos para aprobar clases debido al aprendizaje híbrido y remoto en curso. Esa reducción de la barra tendrá efectos continuos en el dominio del material y el progreso de los estudiantes a través del trabajo del curso.

Asimismo, los datos nacionales sobre asistencia y calificaciones reprobatorias tienen un efecto sustancialmente mayor en los estudiantes de bajo rendimiento, las familias para quienes el inglés no es su primer idioma y los estudiantes de nivel socioeconómico más bajo. La apertura de escuelas para el aprendizaje en persona en la Arquidiócesis de Denver se convirtió claramente no solo en una cuestión de servir a todos los estudiantes, sino especialmente a las poblaciones más vulnerables, como la Iglesia siempre está llamada a hacer.

This image has an empty alt attribute; its file name is IMG_7486.jpg

Las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Denver recibieron a más de 650 nuevos estudiantes en el otoño, y muchas familias de escuelas públicas optaron por cambiarse a escuelas católicas debido a que sus distritos públicos permanecían en aprendizaje remoto o híbrido. (Foto de Carol Nesbitt)

Este año, los padres han comprendido de manera aún más profunda el valor real del aprendizaje en persona para sus hijos, tanto en el ámbito social como en el emocional y el académico. Las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Denver vieron la llegada de más de 650 estudiantes nuevos en el otoño, y muchas familias de escuelas públicas optaron por cambiarse a escuelas católicas debido a que sus distritos públicos permanecían en aprendizaje remoto o híbrido. Según Chalkbeat Colorado, una encuesta reciente mostró que el 65 por ciento de los padres cuyos estudiantes están en aprendizaje remoto dicen que sus hijos están aprendiendo menos en línea en comparación con el aprendizaje en persona y les preocupa que se estén quedando atrás.

Nuestras escuelas católicas dieron la bienvenida a tantas familias nuevas como pudieron. Las escuelas católicas tienen la esperanza de que estas familias ahora también sean testigos del verdadero don de una educación católica y de la formación profunda de sus hijos, proporcionando una visión verdadera del mundo y una que forma al niño en su totalidad.

Traducido del original en inglés por el Equipo de El Pueblo Católico.

Próximamente: “Dios restauró mi matrimonio y mi familia”

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

“Dios restauró mi matrimonio y mi familia”

La obra de Dios en un mundo caído

Vladimir Mauricio-Perez

Este artículo fue publicado en la edición de la revisa de El Pueblo Católico titulada “¿Por qué estoy aquí?”. Para suscribirte y recibir la revista en casa, HAZ CLIC AQUÍ.

Todos experimentamos de manera muy personal el sufrimiento, causa de la envidia y el orgullo de Satanás. Sin embargo, hay historias como la de Chary que nos muestran la bondad de Dios y lo que él puede hacer en nuestra vida si nos abrimos a su inagotable misericordia.

Era madre soltera, uno de sus hijos la odiaba y no le hablaba en 5 años, dos hijos tenían problemas con las drogas y el alcohol y una hija había intentado suicidarse 5 veces. Estaba enfadada, desesperada y llena de resentimiento contra su exmarido. Fue entonces que finalmente decidió aceptar la invitación a asistir a aquel retiro para ver si eso de Dios era cierto.

Dios no solo terminaría por cambiar la vida de Chary por completo, sino también la de su familia. “Yo estaba muy lejos de conocer mi fe católica. No era ni católica de domingo”, dijo María del Rosario Pasillas, más conocida como Chary, madre de 6, proveniente del estado de Zacatecas y feligrés de la parroquia de la Ascensión en Denver. “Me divorcié de mi esposo por su problema con el alcohol y tenía muchos problemas con mis hijos”.

Chary creía que era suficiente proveer una estabilidad económica para sus hijos, por lo que pasaba la mayor parte del tiempo trabajando. Pero no necesariamente dedicaba mucho de su tiempo libre a sus hijos. Después de su divorcio, se había entregado al mundo “como una joven”, por lo que la relación con sus hijos había empeorado.

“Me decían (unas amigas): ‘¡Pídele a Dios!’, y yo no creía; estaba enojada con Dios porque había permitido que mi marido se hiciera alcohólico y mis hijos drogadictos”, recuerda Chary. “Después de un intento de suicidio de mi hija, la tuvieron encerrada en un hospital psiquiátrico. Fue entonces que decidí ir a ver si era cierto lo que me decían de ese Dios”.

En el 2017, Chary asistió a un congreso de El Sembrador Nueva Evangelización (ESNE) en Chicago, al que varias amigas la habían estado invitando durante 2 años. Su experiencia fue tan fuerte que en ese evento le entregó su vida a Dios.

“Fue algo tan maravilloso que yo viví. Decían: ‘Busca primero el reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura’. Y cuando yo le dije que sí a Dios, mi vida empezó a cambiar”. A partir de ese momento, Chary comenzó a orar por sus hijos.

“No pasó ni siquiera un mes cuando yo empecé a ver resultados. Empecé a hacer oración por mi hijo que no veía desde hace 5 años. Cumplidos los 2 meses, mi hijo regresó e hicimos las pases”, afirmó.

También hizo a un lado el odio que le tenía a su esposo y lo invitó a ir a misa para pedir por sus hijos, después de haber estado divorciados por 13 años. Así se dio cuenta de que su esposo había cambiado por completo.

“Él nomás me estaba esperando. Hablamos, aclaramos todos nuestros problemas y nos pedimos perdón el uno al otro”, recordó Chary, agradecida. “Qué momentos tan fuertes tuvimos que pasar para tener la familia que tenemos ahora. Yo decía que no necesitaba de nadie, menos de ese hombre; le tenía tanto odio. Pero Dios me devolvió a otro hombre, no el mismo que yo había divorciado”.

Pero las bendiciones no terminaron allí. Chary invitó a su hija a asistir a un retiro de ESNE, ya que su hija no encontraba alivio en manos de los psicólogos y estaba tomando 13 medicamentos para su ansiedad y depresión.

“Los psicólogos me habían dicho que jamás iba a estar bien. No creían que mi hija iba a sanar. Pero mi Señor me la sanó. Haga de cuenta que Dios me la dio de alta en ese congreso de mujeres de El Sembrador. Gracias a Dios, mi hija es sana. En primer lugar, sin duda, fue Dios; ahí está Dios”, expresó Chary. “El Sembrador es un instrumento que Dios ha usado para sanar tantas vidas, matrimonios, drogadictos… Es maravilloso lo que Dios hace”.

El testimonio de Chary y su familia inspiraría a Noel Díaz, fundador de ESNE, a abrir una estación de radio católica en Denver. Foto provista.

Lo que Dios hizo en la vida de Chary y de su familia también llevó a que ESNE eventualmente abriera una estación de radio católica en Denver, la 1040 AM.

A pesar de que algunos de sus hijos siguen teniendo problemas con las drogas y el alcohol, Chary no ha perdido la confianza en que Dios puede cambiar su vida, y siempre ora por ellos.

“Yo creía que lo podía todo por mí misma, pero somos tan frágiles. Dios está ahí, y es tan bueno y misericordioso, que, hasta de esos matrimonios ya perdidos, puede hacer algo”, concluyó Chary. “Mientras Dios exista, yo no voy a perder la fe, porque él tiene el poder”.

Lee todos los artículos de la edición ¿Por qué estoy aquí?” de la revista de El Pueblo Católico haciendo clic en la imagen.