Programa independiente de reparación y revisión de expedientes: carta del arzobispo Aquila

La siguiente carta del arzobispo Samuel J. Aquila sobre el Programa de Reparación y Reconciliación y una revisión independiente de expedientes fue distribuida en todas las parroquias de la Arquidiócesis de Denver el fin de semana del 5 y 6 de octubre.

 

Queridos hermanos:

Como han de recordar, el pasado mes de febrero las diócesis de Colorado anunciaron la implementación de dos iniciativas para apoyar el continuo proceso de sanación de aquellas personas que fueron abusadas sexualmente por sacerdotes cuando eran menores. Estas dos iniciativas -un programa independiente de reparación y reconciliación y una revisión del historial de expedientes- se implementarán por completo en las próximas semanas y meses.

Durante las últimas décadas nos hemos dedicado a abordar el tema de abuso sexual y a hacer de nuestras iglesias unos de los lugares más seguros para los menores, pero reconocemos que el dolor que ha sido causado por el abuso se tiene que seguir atendiendo continuamente. Sabemos que, para los sobrevivientes de abuso, lo que les fue quitado nunca podrá ser completamente restituido, pero esperamos que estas iniciativas puedan proveer una medida de justicia, validación y sanación para ellos y sus familias.

Programa de reparación y reconciliación

Este programa se iniciará oficialmente en los próximos días, y la información para aquellas personas que deseen participar estará disponible en nuestras páginas web diocesanas. Aquí un par de puntos importantes que usted debe saber:

  • El programa será gestionado de manera independiente por un equipo de administradores reconocidos a nivel nacional y supervisado por un comité de auditoría local compuesto por laicos de diferentes partes del estado.
  • Los administradores evaluarán las denuncias hechas en contra de sacerdotes diocesanos y determinarán una propuesta de reparación para el sobreviviente de abuso.
  • La participación es voluntaria para las personas y la propuesta siempre se puede rechazar. Sin embargo, las diócesis están sujetas a la decisión de los administradores.
  • Los fondos para el programa procederán de los bienes y reservas diocesanas, pero no de donaciones hechas a parroquias, ministerios o escuelas.

Revisión del historial de expedientes

Como parte del acuerdo con el fiscal general de Colorado, una revisión independiente encabezada por el ex fiscal de los Estados Unidos Robert Troyer se encuentra en las etapas finales, y un informe público de sus hallazgos se publicará dentro de poco. Creemos que esto proporcionará un informe transparente de todas las acusaciones fundamentadas del pasado y una evaluación justa de cómo las diócesis han respondido. El informe final de cada diócesis incluirá:

  • Un análisis de las normas y procedimientos vigentes de la diócesis para prevenir y denunciar casos de abuso.
  • Una revisión de cómo la diócesis manejó acusaciones previas, y si esta denunció correctamente las acusaciones a las autoridades policiales, según las leyes estatales correspondientes de ese tiempo.
  • Una lista de todos los sacerdotes diocesanos con una o más acusaciones fundamentadas de abuso sexual a un menor, junto con un resumen de los incidentes y de su manejo.

Como dijimos en el mes de febrero, no cabe duda de que habrá muchos momentos dolorosos en los próximos meses, mientras somos transparentes sacando a la luz la historia de la Iglesia relacionada al abuso sexual de menores. Pero les pedimos que se unan a nosotros en oración por todas las víctimas de abuso sexual, y que mantengamos nuestra confianza en Jesús, el único que puede brindar sanación y paz verdaderas.

Sinceramente,

 

 

Arzobispo Samuel J. Aquila

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Próximamente: La dignidad humana en el libro del Génesis

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Este artículo fue publicado en la edición de la revisa de El Pueblo Católico titulada “EL GRAN RESCATE”. Para suscribirte y recibir la revista en casa, HAZ CLIC AQUÍ.

 

Por el diacono Pedro Reyes, Parroquia St. William, Ft. Lupton.

Todo ser humano tiene una dignidad que le fue otorgada por Dios. San Juan Pablo II en su teología del cuerpo nos dice lo siguiente:

“El hombre es creado sobre la tierra y al mismo tiempo que el mundo visible. Pero, a la vez, el Creador le ordena subyugar y dominar la tierra (cf. Gén 1, 28): está colocado, pues, por encima del mundo. Aunque  el hombre esté tan estrechamente unido al mundo visible, sin embargo la narración bíblica no habla de su semejanza con el resto de las criaturas, sino solamente con Dios”.

Lo que san Juan Pablo II nos está recordando es que el hombre no fue creado de la misma manera que los demás seres vivos. Esto, naturalmente, nos hace diferentes al resto de la creación. No podemos darle los mismos derechos a una mascota, como un perro o un gato, que a un ser humano. Es triste que hoy en día la dignidad del ser humano sea despreciada a tal grado que muchas personas le dan más amor y atenciones a las mascotas que a los propios familiares. Hoy en día hay algunas personas que tratan a los animales como seres humanos y a sus semejantes, que son seres humanos,] como animales.

San Juan Pablo II nos dice también esto:

“En el ciclo de los siete días de la creación es evidente una precisa gradualidad; el hombre en cambio no  es creado según una sucesión natural, sino que el Creador parece detenerse antes de llamarlo a la existencia, como si volviese a entrar en sí mismo para tomar una decisión: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen, a nuestra semejanza…’ (Gn 1,26)”.

Nuevamente, san Juan Pablo II nos recuerda la manera tan diferente en la que Dios creó al hombre. Y aquí nos recuerda la principal diferencia entre los seres humanos y el resto de la creación. El hombre, a diferencia de los demás seres vivos, fue creado a “imagen y semejanza” de Dios. O sea, el ser humano tiene una dignidad única e inigualable que le ha sido otorgada por Dios.

En todo lo que hemos visto, podemos darnos cuenta de lo siguiente: cuando el autor del libro del Génesis narra la creación de todo, al referirse al ser humano, especifica que lo creó y lo bendijo. Sin embargo, la creación del hombre se distingue de todo lo demás creado de tal manera que le da ese grado de dignidad superior al resto de la creación.

Esto se puede ver claramente porque antes de crear al ser humano, Dios es presentado como si estuviera deliberando sobre cómo lo creará, mostrando el acto de crear al hombre como un acto muy importante. Igualmente, la excepcional dignidad del ser humano se muestra en su totalidad por la ‘semejanza’ con Dios. Por lo tanto, todos los seres humanos, sin importar raza, color de piel, país de origen, etc., tenemos una dignidad específica que debe ser respetada por todos. Y esta dignidad viene por el hecho de haber sido creados “a imagen y semejanza de Dios”.

 

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