Buscando sanación y justicia para las víctimas

Arzobispo Aquila

El año pasado hice la promesa de que la Arquidiócesis de Denver sería transparente sobre nuestro manejo, prevención y respuesta a los abusos sexuales hacia menores perpetrados por sacerdotes. Hemos estado trabajando para continuar cumpliendo esta promesa, y esta semana este esfuerzo ha traído dos frutos.

Después de meses de diálogo con el ex y actual fiscal de Colorado, las tres diócesis de Colorado han voluntariamente firmado un acuerdo conjunto que será el resultado de la revisión independiente del historial de cada sacerdote.

Esta revisión se confiará a un perito judicial, el ex abogado de los Estados Unidos Robert Troyer, quien revisará los archivos para determinar cuáles sacerdotes han recibido acusaciones fundamentadas de abuso sexual hacia un menor. Quienes hagan parte de esta descripción, sus nombres se harán públicos en un reporte.

Esta será también una oportunidad importante para una evaluación honesta y justa en nuestro manejo sobre el tema del abuso sexual a menores perpetrado por sacerdotes y para una revisión de nuestras actuales políticas y procedimientos.

Confiamos en nuestro historial de las últimas décadas, en los pasos que hemos dado para direccionar este problema y que en la actualidad no hay acusaciones contra ninguno de nuestros sacerdotes. Al mismo tiempo, espero que este anuncio mueva a cada una de las personas que han sido heridas a que se presenten y realicen la denuncia.

La Arquidiócesis de Denver y la oficina del Fiscal General han podido llegar a este acuerdo gracias a que compartimos los mismos objetivos: justicia y sanación para las víctimas, rendición de cuentas, transparencia y la necesidad de que nuestro historial sea más conocido.

Espero también que la revisión de este archivo independiente pueda ayudar a traer justicia a nuestros 300 sacerdotes activos, cuyo fructífero y sacrificado ministerio se ve muy a menudo injustamente empañado por los pecados de un pequeño grupo de sacerdotes que les precedió.

Cabe señalar que nuestros sacerdotes han sido de gran apoyo y han desempeñado un papel fundamental en el proceso de implementación de protocolos de ambientes seguros que han sido creados en nuestras parroquias y ministerios, mucho más seguros de lo que eran antes del año 2002. Mientras que la Arquidiócesis ha asistido durante años a las víctimas, deseo fuertemente extender este alcance mucho más allá y deseo intentar traer algunas medidas de sanación para aquellos que han sido heridos.

El daño que el abuso sexual causa a los jóvenes y a sus familias es profundo, especialmente cuando es perpetrado por una persona de confianza como un sacerdote. Y aunque el dinero no puede sanar las heridas, sí puede reconocer el mal que se hizo y ayudar a restablecer paz y dignidad a quienes sufrieron de este mal.

El programa de compensación a los sobrevivientes será administrado por un experto en mediación nacional: El señor Kenneth Feinberg, y su colega, la señora Camille Biros. Ambos recibirán denuncias de aquellos que, siendo menores, fueron abusados por sacerdotes y obispos y determinará imparcialmente qué asistencia se necesita para ayudar a estas víctimas.

Su trabajo será totalmente independiente de la arquidiócesis y será supervisado por un comité autónomo compuesto por respetados coloradenses y expertos a nivel nacional. El presidente de ese comité será el ex senador estadounidense Hank Brown.

Es importante para los católicos saber que los costos de este programa serán cubiertos por los bienes y las reservas que tenemos en la arquidiócesis, y no por fondos parroquiales, por la Colecta Anual de Arzobispo o por los activos de Caridades Católicas.

Si bien este proceso ciertamente incluirá momentos dolorosos y nunca podrá restaurar por completo lo que se perdió, ruego que al menos este sea el comienzo de un proceso de sanación.

A pesar de los pecados de los miembros de la Iglesia, debemos recordar que Jesús es la última fuente de sanación para cualquier herida. Hoy vienen a mi mente las palabras de la Madre Teresa, quien gastó su vida cargando el sufrimiento: “Lleva todos tus dolores a (Jesús)… solo abre tu corazón para ser amado por Él como eres. Él hará el resto”.

Por favor visita la página archden.org/promesa para actualizaciones sobre los detalles de la revisión de archivos y el programa de compensación a las víctimas.

 

Próximamente: ¿Por qué soy católico?: Por la Biblia

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La Biblia es más católica de lo que creemos. Muchas personas no saben que no fue la Iglesia la que nació de la Biblia, sino la Biblia la que nació de la Iglesia, nuestra Iglesia Católica.

¿Por qué soy católico?: Por Jesús

En las primeras décadas del cristianismo, el Nuevo Testamento no existía. Los discípulos predicaban por palabra lo que habían aprendido de Jesús. No fue hasta décadas después de la resurrección que lo escribieron.

En ese tiempo había muchos evangelios y cartas que aseguraban tener inspiración divina.

¿Por qué soy católico?: Porque es la Iglesia que Cristo quiso fundar

¿Cómo es que unos sí llegaron a considerarse “divinamente inspirados” y se incluyeron en el Nuevo Testamento y otros no? ¿Quién decidió cuáles eran verdaderos y cuáles no?

Fue la Iglesia Católica, con la inspiración del Espíritu Santo y la autoridad que Jesús le dio, la que decidió la lista de 27 libros que eran divinamente inspirados del Nuevo Testamento en el año 382 d. C., bajo el Papa Dámaso.

¿Por qué soy católico?: Por el perdón de los pecados

¿Cómo lo hicieron? Los obispos y teólogos de ese tiempo investigaron cuáles evangelios y cartas tenían origen apostólico y compararon su contendido con la Tradición que habían recibido de los discípulos por medio de la palabra. Asimismo, construyeron la lista de 46 libros divinamente inspirados del Antiguo Testamento.

Esta colección de 73 libros, que llamamos “Biblia”, no es solo una colección histórica, sino que contiene el mensaje que todo humano debe saber.

Si no lees la Biblia regularmente, te invitamos a que lo hagas. En ella encontrarás la historia de amor más bella de todos los tiempos. Es como una carta de amor que está dirigida a ti personalmente. Léela si quieres conocer a Jesús y podrás decir con san Pablo: “(Cristo) me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gal 2,20).

¿Por qué soy católico?: Porque Jesús está verdaderamente presente en la Eucaristía

Sabías que…

Esta lista de 73 libros se consideró divinamente inspirada por todo cristiano por más de 1,100 años, hasta que Martín Lutero y sus seguidores se deshicieron de siete libros del Antiguo Testamento en la Reforma Protestante en el siglo XVI. Los católicos aún conservan los 73 libros.