Será beatificado religioso de EEUU que fue asesinado en Guatemala

Escritor Invitado

Aci Prensa

La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó este 8 de noviembre que el Papa Francisco aprobó el decreto que reconoce el martirio del hermano James (Santiago) Alfred Miller, un profeso del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas La Salle que sirvió a los indígenas en Guatemala y donde fue asesinado.

Esto indica que el religioso será beatificado próximamente. La fecha está por definirse.

EI hermano James o Santiago, como lo conocían en Guatemala, nació en la localidad de Stevens Point, estado de Wisconsin (Estados Unidos) el 21 de septiembre de 1944.

En septiembre de 1959 ingresó en el Noviciado Menor de Missouri. Después de tres años fue admitido como postulante en el Noviciado y en agosto de 1962 recibió el hábito de los hermanos y el nombre religioso de hermano Leo William. Más tarde, como los demás hermanos, volvería a utilizar su nombre de bautismo.

Según señala el sitio web LaSalle.org, estuvo tres años en la escuela secundaria Cretin, en Saint Paul, estado de Minnesota, donde enseñaba español, inglés y religión, se encargaba del mantenimiento de la escuela y entrenaba al equipo de fútbol americano.

En 1979 sus superiores le ordenaron volver a Estados Unidos debido a la Revolución Sandinista, que lo consideró como un enemigo por haberlo visto “cercano” al régimen de Anastasio Somoza en Nicaragua. Él tendió lazos, aunque protocolares, porque consideró que era una buena forma de seguir construyendo escuelas, según relata el hermano Francis Carr. Sin embargo, algunos consideraron estos vínculos como un apoyo tácito al Gobierno.

Volvió a Estados Unidos y enseñó nuevamente en la escuela Cretin. En enero de 1981 regresó a América Central, concretamente a Huehuetenango (Guatemala) donde se dedicó a educar e instruir a los indígenas.

La tarde del 13 de febrero de 1982 tres hombres encapuchados le dispararon y lo mataron en la escuela india De la Salle en Huehuetenango.

Tras una fallida investigación para hallar a los culpables, el Gobierno cerró el caso indicando que “elementos subversivos criminales” fueron los responsables del homicidio.

Cuando al hermano James le preguntaron si sentía miedo por los fusilamientos que ocurrían en los alrededores de la escuela, respondió en una carta: “¿Bromea? Jamás hubiera pensado que podría rezar con tanto fervor como cuando voy a la cama”.

En enero de 1982 y ante la difícil situación en Guatemala escribió: “Personalmente estoy harto de la violencia, pero sigo sintiéndome profundamente comprometido con los pobres que sufren en América Central. Cristo es perseguido a causa de nuestra opción por los pobres. Conscientes de los numerosos peligros y dificultades, seguimos trabajando con fe y esperanza y confiando en la Providencia de Dios”.

Próximamente: Un estudio de Harvard revela los múltiples beneficios de llevar a los niños a la iglesia

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Un estudio de Harvard revela los múltiples beneficios de llevar a los niños a la iglesia

Una educación religiosa se relaciona directamente con un desarrollo positivo en los años de juventud adulta.

Escritor Invitado

Por: Cerith Gardiner | Aleteia

Criar a nuestros hijos con fe les da, obviamente, muchos beneficios espirituales, pero un estudio reciente de Harvard ha mostrado que los niños con una educación religiosa reciben también beneficios físicos y mentales, en especial en su juventud adulta.

Llevan un estilo de vida más saludable

El estudio, publicado en 2018 por la Escuela de Salud Pública de Harvard, encontró que los niños que asistían a misa semanalmente o que tenían una activa vida de oración eran más positivos y tenían una mayor satisfacción vital cuando llegaban a la veintena. Estos jóvenes adultos tenían tendencia a escoger un estilo de vida más saludable, evitando las bebidas, el tabaco, el consumo de drogas y la promiscuidad sexual.

Utilizando una muestra de 5.000 niños durante un periodo de 8 a 14 años, el estudio reveló unos descubrimientos sorprendentes: al menos el 18 % de los que asistían a misa con regularidad informaron de niveles más altos de felicidad a partir de los 20 años que sus pares no religiosos. Y lo que es más importante, de esa misma muestra, el 29 % tendía a unirse a causas en beneficio de la comunidad y el 33 % se mantuvo alejado de drogas ilegales.

Una de las autoras del estudio, Ying Chen, se refirió a los descubrimientos en una rueda de prensa diciendo: “Muchos niños reciben una educación religiosa y nuestro estudio muestra que esto puede tener consecuencias significativas sobre sus comportamientos relacionados con la salud, su salud mental y su felicidad y bienestar generales”.

Les aporta fortalezas

No se trata del primer estudio que demuestra las ventajas de una educación religiosa. Emilie Kao, directora del Centro DeVos para la Religión y la Sociedad Civil de la Fundación Heritage, comparte en la web Stream.org que “las creencias religiosas dan a las personas fortalezas espirituales que conducen a hábitos saludables y construyen sus redes sociales y les dan la capacidad de superar obstáculos en la vida”.

Estos resultados son especialmente alentadores en un tiempo en que el número de asistentes regulares a misa parece estar en declive. El estudio podría servir como motivador para los padres que tienen dificultades para que sus hijos reticentes vayan a la iglesia, sobre todo durante los años de adolescencia.