Abrazar las “buenas nuevas de gran alegría”

Arzobispo Aquila

“No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;” (Lc 2, 10- 11), los ángeles anunciaron a los pastores que estaban sorprendidos, mientras proclamaban el cumplimiento de la promesa de Dios al pueblo de Israel.

Vale la pena señalar que los ángeles se aparecieron a los pastores en la noche, cuando habrían estado en guardia contra los peligros de los depredadores en busca de sus ovejas. Del mismo modo, cuando los magos llegaron para rendir homenaje al recién nacido rey de los judíos, se encontraron primero con Herodes, quien luego masacró a los niños de Belén por temor a que hubiera nacido alguien que retara su trono. Finalmente, la amenaza de la ira de Herodes hizo que María y José se escondieran en Egipto, solo para regresar a Nazaret cuando Herodes había muerto.

Con el paso de los siglos, puede ser fácil replantear la Navidad como un tiempo de paz y tranquilidad absoluta, y olvidar la agitación en la que nació Jesús. En cierto modo, esto es reconfortante ya que reflexionamos sobre el estado del mundo y la Iglesia de hoy. Ciertamente, hay gran incertidumbre y pobreza moral en muchos lugares. Y, sin embargo, el nacimiento de Cristo es aún más feliz debido a la oscuridad que le rodea.

Este año ha sido bendecido y desafiante para la Iglesia.

Tuvimos el privilegio de celebrar el 25º aniversario de la Jornada Mundial de la Juventud en Denver el 11 de agosto y el comienzo de la iniciativa de discipulado “Más de lo que crees”. La Arquidiócesis también cerró la fase local de la Causa para la Canonización de Julia Greeley, completó la construcción de la casa Prophet Elijah para sacerdotes retirados y compró el campamento de jóvenes de Covenant Heights.

Por otro lado, la Iglesia y la arquidiócesis han estado lidiando con el escándalo del arzobispo McCarrick y el hecho de que algunos obispos encubrieron el abuso sexual de menores. Al mismo tiempo, la cultura en general también se ha vuelto cada vez más hostil a la fe, al tiempo que acepta cada vez más las creencias y actividades que son contrarias a ella. Esto se puede ver en el avance agresivo de la ideología de género, el abandono del bien común en favor de una sociedad más tribal y dividida, y la disposición de muchos a dejar de lado a los no nacidos, los inmigrantes o los ancianos.

Es este mundo, que está roto y oscuro, pero lleno de potencial para un gran bien, el que necesita escuchar el mensaje de los ángeles en Navidad. “No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;”.

Todos necesitamos la salvación, lo que queda claro debido estado caído de todos nosotros. Es verdaderamente una buena noticia que Jesús nació y continúa viniendo a nosotros en cada Eucaristía y en los otros sacramentos. Su sacrificio de amor por nosotros debería hacernos confiar plenamente en su amor y provisión para nosotros mientras buscamos edificar el reino en nuestra vida.

A medida que esperamos el año nuevo, los invito a unirse a mí para celebrar el regalo de la vida y la salvación a través de su oración y ejemplo vivido. Una forma específica en que puedes hacer esto es participar en la marcha Celebrate Life March el 12 de enero a la 1:00 p.m. en el capitolio estatal. Esto será precedido por una misa en la catedral a las 11:30 a.m. Para obtener más información, visita: https://respectlifedenver.org.

Hagamos nuestras las palabras del Papa San León Magno mientras predicaba sobre la Navidad.

“Hoy ha nacido nuestro Salvador. Alegrémonos. No es justo dar lugar a la tristeza cuando nace la vida para acabar con el temor de la muerte y llenarnos de gozo con la eternidad prometida… Exulte el santo porque se acerca el premio; alégrese el pecador porque se le invita al perdón; anímese el gentil, porque se le llama a la vida”. “Así, pues, el Verbo, el Hijo de Dios, se hace hombre para liberar a los hombres de la muerte eterna”.

Que la celebración del nacimiento de Cristo de tu familia te llene de esperanza, alegría y paz, para que el mundo pueda experimentar a través de tus obras de misericordia y amar las buenas nuevas de la salvación en él. ¡Que en medio de la oscuridad que nos rodea podamos llevar la luz y la alegría del Evangelio a cada persona con quien nos encontremos!

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.

Próximamente: Obispos de Estados Unidos: Cierre del programa de refugiados es “preocupante”

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Por: ACI Prensa

El presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Mons. Joe S. Vásquez, calificó de “preocupante” si son ciertos los recientes informes sobre grandes recortes a los programas de reubicación y asilo de refugiados en el país.

El medio Politico.com informó que el Gobierno de turno estaba considerando recortar el límite anual de refugiados para el 2020 a “cero” o a números muy reducidos, es decir, entre 10 mil y 3 mil personas. Esto representa el número total de refugiados que podrían ingresar a los Estados Unidos en el próximo año fiscal.

“Este informe reciente, si es cierto, es preocupante y está en contra de los principios que tenemos como nación y como pueblo, y tiene el potencial de terminar por completo el programa de reubicación de refugiados”, dijo el 19 de julio Mons. Vásquez.

Los informes fueron filtrados a Politico.com por tres individuos cercanos a las recientes reuniones de los funcionarios de seguridad.

Estas cifras representarían una disminución dramática con respecto al límite del 2019: de 30 mil refugiados. En 2018, el límite fue de 45 mil y en 2017 fue de 50, mil. De acuerdo con los datos del Instituto de Políticas de Migración, reportados por el Washington Post, antes de la presidencia de Donald Trump, el límite de inmigración generalmente se estableció, desde la década de 1990, entre 70, mil y 80 mil.

Mons. Vásquez dijo que estaba preocupado por los informes de recortes cuando “el mundo está en medio de la mayor crisis de desplazamiento humanitario en casi un siglo”.

“Me opongo firmemente a cualquier otra reducción del programa de reubicación de refugiados. Ofrecer refugio a aquellos que huyen de la persecución religiosa y de otro tipo ha sido la piedra angular de lo que hizo a este país un lugar fantástico y de bienvenida. La eliminación del programa de reubicación de refugiados los deja en peligro y mantiene a sus familias separadas en los continentes”, sostuvo el Prelado.

El también Arzobispo de Austin señaló que los refugiados ya se someten a un intenso proceso de investigación que a menudo dura entre un año y medio a dos años, e incluye entrevistas extensas y verificación de antecedentes.

“Muchos de estos refugiados tienen vínculos familiares aquí y rápidamente comienzan a trabajar para reconstruir sus vidas y enriquecer sus comunidades”, agregó.

“Como dijo el Papa Francisco, debemos trabajar por la ‘globalización de la solidaridad’ con los refugiados, no por una globalización de la indiferencia. En lugar de cerrar el programa, deberíamos trabajar para restaurar el programa a sus normas históricas de una meta anual de reubicación de 95 mil”, concluyó Vásquez.

A principios de este mes, el Gobierno publicó un nuevo reglamento para los solicitantes de asilo, que establece estos deben probar que también buscaron protección en al menos otro país antes de llegar a Estados Unidos.

La medida, filtrada a Politico.com, parece estar dirigida a la ola de migrantes de los países de América Central, que pasan por México para llegar a la frontera de Estados Unidos.

Trump ha convertido el aumento de las restricciones y regulaciones de inmigración en la piedra angular de su campaña de reelección presidencial de 2020.

El tope final para el número refugiados del año fiscal 2020 se anunciará en septiembre.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA

Foto de David Ramos | CNA