Centro San Juan Diego, una incubadora de líderes

Escritor Invitado

Por: Juan Carlos Reyes*

La comunidad hispana migrante en Estados Unidos tiene un promedio de 13.6 años viviendo en este país. Centro San Juan Diego en este verano cumplirá 15 años de haber empezado su misión de servicio a esta población. Tradicionalmente las instituciones exitosas en sus primeros 10 a 15 años alcanzan altos niveles de desarrollo y crecimiento, pero después viene un período de ajuste y reconstrucción. En este proceso muchas instituciones dejan de existir, pero las que fueron formadas con buenos cimientos, por lo regular se ajustan a la nueva realidad y logran continuar una misión de servicio duradero. En mi humilde opinión, Centro San Juan Diego hace parte del segundo grupo.

El fenómeno migratorio no es un evento. Por lo regular, el recorrido y trascurso de migrar dura algunos días y a veces algunas semanas, pero el efecto de la migración durará por generaciones. La integración del migrante a este país, razón por la cual existe el Centro San Juan Diego, no concluye el día que llegaron, ese día apenas empieza. El fenómeno migratorio tiene repercusiones generacionales, aun cuando los niños nacidos aquí cuentan con la ciudadanía americana y por lo tanto tienen las mismas oportunidades que cualquier otro, en realidad no es así, no en la mayoría de los casos.

Estadísticas demuestran que uno de los siguientes factores por sí solo puede reducir drásticamente la posibilidad de que un joven se gradué de la universidad: el crecer en un hogar en el cual se hable otro idioma que inglés, donde los papás no hayan ido a la universidad, donde la mamá no se haya graduado de la preparatoria, donde se vive en pobreza, donde al menos uno de los papás es indocumentado o donde solo esté uno de los padres. Desafortunadamente en nuestras familias hispanas encontramos no solamente uno, sino en muchas ocasiones, varios de estos factores.

Me han nombrado director de Centro San Juan Diego a partir del 1 de marzo del 2018 y aunque tengo ya cinco años como parte del equipo, hoy me toca desempeñar una función muy distinta. Nunca me imaginé estar en esta posición. Lo que marcó la diferencia fue que otros sí lo vieron e invirtieron en mí. Otros, a quienes admiro y respeto mucho fueron capaces de imaginar una nueva realidad, un nuevo orden donde los hispanos inmigrantes pudieran estar en la toma de decisiones, la cual, en este caso se concibe como un servicio a los demás, como un liderazgo de servicio. En gran parte me considero un hijo de Centro San Juan Diego, y este fue para mí como una incubadora.

La palabra que mejor puede describir mi sentir en esta nueva oportunidad es: responsabilidad. Centro es el fruto del sacrificio, de la determinación y mucho esfuerzo de varias personas. Goza en la comunidad, sin distinción de idioma, de una gran reputación y el arzobispo Aquila quiere asegurarse de que continúe siendo un lugar de oportunidad y orientación para la comunidad Hispana. Con la mirada puesta en los ojos de Cristo, deseo dar de mí lo mejor, mi mejor esfuerzo para que la misión de Centro continúe. Buscaremos el desarrollo integral de la persona, la capacitación de los miembros de la comunidad para que puedan ofrecer a este país los tesoros que tienen en sí. Creo que en cada uno de nosotros se encuentra una mina de potencialidad y espero que Centro sea el lugar donde se pueda tomar conciencia de nuestra capacidad y de la responsabilidad que tenemos los unos por los otros.

Mis planes son primero, una revisión y evaluación de los programas y servicios que se ofrecen al momento, tomando en cuenta la realidad de la comunidad hispana hoy, la cual es muy distinta que hace 15 años. Sin embargo, creo que los esfuerzos de Centro deben ser dirigidos a completar el ciclo migratorio. Es decir, ya llegamos y bien o más o menos ya nos establecimos en este país, pero todavía estamos lejos de cumplir nuestras metas y ofrecer a nuestros hijos el sueño por el cual estamos aquí o por el cual nos trajeron.

Así que me encomiendo a sus oraciones y les reitero mi deseo de que Centro San Juan Diego esté a su servicio siempre.

  • Director de Centro San Juan Diego.

Próximamente: ¡Estamos en el V Encuentro Nacional de la Pastoral Hispana!

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Con la presencia de 3 mil delegados de todas las diócesis de los Estados Unidos se realiza en Dallas el V Encuentro Nacional de la Pastoral Hispana con el objetivo de traer a la reflexión las estrategias pastorales que pueden contribuir a una evangelización más eficaz a los hispanos de los Estados Unidos. El Papa Francisco envió el jueves 19 de septiembre un saludo especial a todos los participantes.

Por su parte el cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark, en su intervención bilingüe exhortó esta mañana a los hispanos a hacer parte de esa “Iglesia en salida” de la que continuamente habla el Papa Francisco y de tener siempre en cuenta la dimensión misionera de la Iglesia.

40 delegados de la Arquidiócesis de Denver vinieron para contribuir con sus aportes a este proceso de consulta y celebrar la fe junto con hispanos de diferentes lugares de los Estados Unidos.

El cardenal Di Nardo, presidente de la conferencia de obispos católicos de EEUU, nos dio la bienvenida al V Encuentro Nacional de la Pastoral Hispana

Posted by El Pueblo Católico on Thursday, September 20, 2018

Hermosa homilia del arzobispo de San Antonio TX Mons. Gustavo García-Siller. Nos invita a tener valor en tiempos difíciles que vive la Iglesia. Desde el V Encuentro Nacional de la Pastoral Hispana ENAVE

Posted by El Pueblo Católico on Thursday, September 20, 2018