Colecta arzobispal: Ese dólar va más allá de lo que tú piensas

La colecta beneficia a las parroquias, cerca de 40 ministerios y mucho más

Aaron Lambert

Una pregunta que tal vez te haces cada año es: ¿a dónde va el dinero que das a la colecta anual del arzobispo? O quizá esta: ¿hace diferencia si dono a la colecta, o no?

Aquí la respuesta: el dinero llega muy lejos y sí marca una gran diferencia.

La ACA beneficia a cerca de 40 ministerios dentro de la Arquidiócesis de Denver, cada uno de ellos juega un papel crucial en el funcionamiento de la Iglesia católica del norte de Colorado.

Como dice el padre Randy Dollins, vicario general de la arquidiócesis, [la colecta] financia algunas de las partes menos glamurosas de la administración de la Iglesia, pero al hacerlo, apoya a todos los ministerios permitiéndoles enfocarse en hacer lo que fueron creados para guiar a todas las personas a Cristo.

Además, “hay muchos aspectos de la diócesis que no tienen los medios para hacer su propia recaudación de fondos y probablemente no deberían perder tiempo tratando de hacer su propia colecta”, dijo el padre Dollins. “El ministerio debe simplemente ser el ministerio”.

Cada parroquia tiene una meta de recaudación de fondos para ACA basada en el ofertorio anual total de la parroquia. Sin embargo, los fondos recaudados también tienen el potencial de beneficiar a las parroquias. Hace varios años se implementó un programa de reembolso de dos niveles, como un incentivo para que las parroquias animen a los feligreses a donar a la ACA.

“Si todos se esfuerzan por dar a su parroquia, no solo están donando a los casi 40 ministerios, sino que, en un cierto nivel, porcentaje se regresa a la parroquia”, explicó el padre Dollins. “Es una victoria para toda la arquidiócesis y para la parroquia”.

Si una parroquia excede su meta para la ACA, luego recibirán a cambio 50 centavos de cada dólar adicional recaudado. Las iglesias que tienen más dificultades para cumplir su objetivo también tienen la oportunidad de obtener un reembolso si superan la cantidad de dinero recaudado para la ACA del año anterior. Si lo hacen, reciben 25 centavos de cada dólar recaudado que exceda la meta.

La opción de donaciones en línea se ha ajustado para ofrecer la misma comodidad que los sistemas de pago en línea más populares y facilita la cosas a quienes desean realizar una donación de ACA como parte de su presupuesto mensual. De hecho, el Padre Dollins alienta a que las personas cambien su manera de donar de los tradicionales cinco meses, a todo el año.

“¿Por qué no hacer de la colecta anual una ofrenda mensual recurrente que se incluya en presupuesto de cada familia?”, dijo el también moderador de la curia en Denver.

Lo entendemos: a los católicos se les pide que donen muchas veces a lo largo de un año determinado, y es fácil ver la ACA como una petición más que no tiene importancia. Sin embargo, para los fieles en la Arquidiócesis de Denver, es importante ver las necesidades de la Iglesia y cuán lejos realmente va ese dólar.

“Es muy fácil concentrarse en ‘mí’ y diezmar en su propia parroquia, pero [todos somos] parte de una Iglesia más grande que tiene necesidades expansivas”, dijo el padre Dollins. “Podría estar en un pueblo pequeño que no necesita alimentar a los pobres, pero la Catedral sí la necesita. No puedo ayudar necesariamente a los pobres donde estoy, pero la Iglesia es mucho más grande que mi propia ubicación “.

 

¿Quiénes se benefician de la Colecta Anual del Arzobispo?

  • Alrededor de 9 mil estudiantes de 37 escuelas católicas
  • 200 mil noches de alojamiento para personas sin hogar
  • 730 mil comidas servidas a personas necesitadas
  • 2 seminarios que están formando a 60 futuros sacerdotes
  • Más de 35 mil niños y jóvenes alumnos de educación
  • 3 mil estudiantes en Centro San Juan Diego
  • El año pasado 620 mil dólares fueron regresados a las diferentes parroquias

Próximamente: Torneo arquidiocesano de futbol crea comunidad a través del deporte

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El buen ambiente y el olor a carne a la parrilla no faltaron el sábado pasado, cuando con pasión y entrega, jóvenes de diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Denver disputaron la final del torneo de futbol para hombres y mujeres, organizado por la Pastoral Juvenil.

(Fotos provistas)

“Aunque fue un torneo muy competitivo, puedo decir que los jóvenes demostraron valores cristianos dentro y fuera del campo”, dijo Alejandra Bravo, coordinadora de la Pastoral Juvenil Hispana de la Arquidiócesis de Denver, señalando cómo el deporte y la fe pueden unirse sanamente y crear comunidad.

El torneo, que contó con la participación de seis equipos de jóvenes adolescentes y jóvenes adultos, acompañados también por dos seminaristas y un sacerdote -el padre José Anibal Chicas de Sacred Heart of Jesus en Boulder-, comenzó el 15 de junio y culminó con la gran final el pasado 13 de julio en Casey Middle School en Boulder.

La final se disputó entre el equipo de jóvenes adultos de Queen of Peace y el equipo “APS”, compuesto por jóvenes adolescentes y adultos de las parroquias Annunciation, Ascension, Presentation of Our Lady, St. Helena, St. Therese y dos seminaristas.

Tras un partido intenso que duró en empate a cero hasta casi el último minuto, el equipo “APS” se coronó campeón por la mínima diferencia.

El grupo de jóvenes adultos de Queen of Peace quedó en segundo lugar y los jóvenes adolescentes de la parroquia Sacred Heart of Jesus en Boulder se llevaron el tercero, seguidos por los jóvenes adolescentes de Ascension y los jóvenes adultos de Our Lady Mother of the Church y de Ascension.

También las porras formaron parte de la competencia y, gracias a su entusiasmo y apoyo, la porra de Our Lady Mother of the Church fue nombrada la mejor.

“Demostraron valores cristianos: apoyaron a jugadores de otros equipos cuando se lastimaban, les echaban porra a todos, fueron comprometidos y nunca faltaron a ningún partido”, aseguró Alejandra.

El premio a la porra más atrevida se otorgó a la porra de Queen of Peace, y la porra más universal fue la de los jóvenes adolescentes de Ascension.

El reconocimiento al mejor portero de la competencia se lo llevó Emily del equipo de jóvenes adolescentes de Ascension, siendo la única mujer que jugó en dicha posición.

“Puedo decir que me siento muy orgullosa de este evento pues fue un evento que fomentó la comunidad y amistad entre los jóvenes”, Alejandra concluyó.

“Las familias de los jóvenes y los párrocos de Sacred Heart se hicieron presentes y brindaron apoyo y ánimo a los jóvenes. Este torneo unió a las familias y aunque veníamos de diferentes parroquias, fuimos una sola Iglesia”.