Estudiantes católicos prefirieron orar antes que salir a marchar

Aaron Lambert

Los estudiantes de las escuelas católicas de Denver honraron el pasado 14 de marzo las 17 víctimas del tiroteo ocurrido en Parkland, Florida. Ellos, en lugar de levantarse en señal de protesta, se postraron de rodillas en oración.

Después del tiroteo del 14 de febrero en Florida, Youth Empower, una rama de jóvenes activistas afiliados a la Marcha de la Mujer, declaró que el 14 de marzo sería un Día Nacional de Salidas en protesta por la violencia armada.

Esta declaración se volvió viral en las campañas de redes sociales y llegaron virtualmente a estudiantes de preparatoria en toda la nación. El evento tuvo una amplia cobertura de parte de los medios de comunicación.

Pero los estudiantes en la Arquidiócesis tuvieron una aproximación diferente. El arzobispo Samuel Aquila y el superintendente de escuelas católicas Elías Moo alentaron a los párrocos y rectores a realizar una oración de 17 minutos en sus colegios por la conversión de los corazones y para interceder por las almas de aquellos que murieron, en lugar de la protesta de 17 minutos que se realizó a lo largo del país.

“Creemos que la primera y más importante respuesta puede y debe unirse en oración”, dijo Moo. “El núcleo de lo que nuestro país enfrenta hoy es una gran batalla espiritual, una batalla por el alma de nuestra sociedad y nación”.

Entre las escuelas que realizaron la jornada de oración están Holy Family High School en Broomfield. Su capellán, el padre Joe McLagan lideró un rosario en el que participaron el equipo de profesores y trabajadores, así como a los estudiantes y padres de familia.

Sophie Schmid, estudiante de Holy Family, dijo que durante el rezo de este rosario “me sentí parte de un gran movimiento espiritual por la seguridad y la paz”.

En un momento de la historia donde el diálogo nacional en relación con el control de armas gira principalmente en torno a la política, el padre McLagan se refirió a una declaración del 15 de febrero emitida por el arzobispo Charles J. Chaput de Filadelfia, quien dijo que “las restricciones más estrictas de armas de fuego, tan vitales y urgentes como lo son ahora, no resolverán el problema. Estamos perdiendo el respeto por la dignidad humana y en una escala mucho más amplia, y este es el resultado absolutamente predecible”.

“Nuestra dignidad contiene una realidad tal que necesitamos aprender cómo perdonar, necesitamos creer cómo crecer en santidad y saber que nuestra salvación no viene de la política sino del Señor”, dice el padre McLagan. “Una política es algo tan bueno como la virtud de las personas. Si no tienes personas virtuosas, ¿cómo puedes esperar que tu política sea virtuosa? Esto comienza cuando nos ponemos de rodillas y luego llevamos esto a la acción, no podemos actuar sin ponernos antes de rodillas”, concluyó el sacerdote.

Próximamente: Torneo arquidiocesano de futbol crea comunidad a través del deporte

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

El buen ambiente y el olor a carne a la parrilla no faltaron el sábado pasado, cuando con pasión y entrega, jóvenes de diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Denver disputaron la final del torneo de futbol para hombres y mujeres, organizado por la Pastoral Juvenil.

(Fotos provistas)

“Aunque fue un torneo muy competitivo, puedo decir que los jóvenes demostraron valores cristianos dentro y fuera del campo”, dijo Alejandra Bravo, coordinadora de la Pastoral Juvenil Hispana de la Arquidiócesis de Denver, señalando cómo el deporte y la fe pueden unirse sanamente y crear comunidad.

El torneo, que contó con la participación de seis equipos de jóvenes adolescentes y jóvenes adultos, acompañados también por dos seminaristas y un sacerdote -el padre José Anibal Chicas de Sacred Heart of Jesus en Boulder-, comenzó el 15 de junio y culminó con la gran final el pasado 13 de julio en Casey Middle School en Boulder.

La final se disputó entre el equipo de jóvenes adultos de Queen of Peace y el equipo “APS”, compuesto por jóvenes adolescentes y adultos de las parroquias Annunciation, Ascension, Presentation of Our Lady, St. Helena, St. Therese y dos seminaristas.

Tras un partido intenso que duró en empate a cero hasta casi el último minuto, el equipo “APS” se coronó campeón por la mínima diferencia.

El grupo de jóvenes adultos de Queen of Peace quedó en segundo lugar y los jóvenes adolescentes de la parroquia Sacred Heart of Jesus en Boulder se llevaron el tercero, seguidos por los jóvenes adolescentes de Ascension y los jóvenes adultos de Our Lady Mother of the Church y de Ascension.

También las porras formaron parte de la competencia y, gracias a su entusiasmo y apoyo, la porra de Our Lady Mother of the Church fue nombrada la mejor.

“Demostraron valores cristianos: apoyaron a jugadores de otros equipos cuando se lastimaban, les echaban porra a todos, fueron comprometidos y nunca faltaron a ningún partido”, aseguró Alejandra.

El premio a la porra más atrevida se otorgó a la porra de Queen of Peace, y la porra más universal fue la de los jóvenes adolescentes de Ascension.

El reconocimiento al mejor portero de la competencia se lo llevó Emily del equipo de jóvenes adolescentes de Ascension, siendo la única mujer que jugó en dicha posición.

“Puedo decir que me siento muy orgullosa de este evento pues fue un evento que fomentó la comunidad y amistad entre los jóvenes”, Alejandra concluyó.

“Las familias de los jóvenes y los párrocos de Sacred Heart se hicieron presentes y brindaron apoyo y ánimo a los jóvenes. Este torneo unió a las familias y aunque veníamos de diferentes parroquias, fuimos una sola Iglesia”.