El “sí” de la Madre Angélica cambió la historia de la Iglesia

El funeral de la religiosa se realiza hoy viernes en Alabama

archden

Por: Carmen Elena Villa y Martha Fernandez-Sardina

Tras la partida a la Casa del Padre de la Madre Angélica, el domingo de Pascua 27 de marzo, El Pueblo Católico habló con algunos periodistas y productores hispanos que trabajaron con ella.

Compartieron anécdotas y enseñanzas de esta religiosa que en 1981 tuvo la osadía de fundar un canal católico con solo 200 dólares en el bolsillo. “Buena suerte”, le dijo con escepticismo el gerente de un canal local en Chicago cuando escuchó la idea de esta religiosa. Hoy EWTN es la red católica más grande del mundo y la señal de la Radio Católica Mundial puede escucharse desde Alaska hasta la Patagonia. EWTN tiene una programación continua de 24 horas en 144 países y tiene cerca de 400 empleados.

Los niveles de rating no le preocupaban a la Madre Angélica. “A mí me basta con que una sola persona se convierta”, decía la religiosa constantemente.

“De la misma manera como la señal de la mentira está en el aire, quiero que la señal de la verdad esté en el aire”, dijo una vez a sus empleados, según cuenta Pablo Pilco, jefe de producción en español.

¿Por qué una mujer de 55 años tuvo la osadía de fundar un canal católico en una zona de Estados Unidos donde solo el dos por ciento de habitantes profesa esta religión? Porque Dios se lo pidió. De eso fueron testigos varios de sus amigos: “Admiro ese fuego que tenía y la disponibilidad de escuchar la voz de Dios. Decía ‘esta no es mi obra sino la de Dios’. Nunca se atribuyó cosas a ella”, comenta Pilco.

“Hay que ser muy valientes para trabajar para Dios. Hay que hacer el ridículo para ello”, aseguraba la Madre Angélica, según cuenta Enrique Duprat, gerente de producción de programas en español para EWTN.

 

Carácter decidido

Duprat comparte que él y su esposa viajaron de Miami a Alabama para una entrevista con la Madre Angélica: “Me dio la mano y me la aprieta duro y me mira a los ojos, le da la mano a mi esposa, la mira a los ojos y nos dice: ´Ustedes son gente buena. Los voy a contratar´. Se dio media vuelta y se fue”, y en eso consistió la entrevista según cuenta  Enrique, quien desde 1996 trabaja para este canal.

Por su parte, Alejandro Bermúdez, director del grupo ACI cuenta que conoció a la Madre Angélica en Lima en 1995 en un viaje que ella realizó a América Latina para lanzar la señal en español: “Me impactó su total convicción de la necesidad de comenzar su propia experiencia televisiva en español”, dijo Alejandro.

“Hablaba con mucha firmeza, con mucha seguridad”, recuerda Bermudez “sin embargo de ninguna manera aparecía altanera o prepotente porque había una gran bondad y una gran maternidad en su forma de hablar”.

En ese mismo viaje la religiosa visitó en Bogotá el Santuario del Divino Niño Jesús. Allí recibió un mensaje de Él quien le dijo: “Edifícame un templo y yo ayudaré a que los demás te ayuden a tu”. De regreso a Alabama ella adquirió un terreno en Hanceville y comenzó la construcción de un templo y de un nuevo monasterio. Desde entonces cultivó y difundió la devoción al Divino Niño.

 

Revolucionó las comunicaciones

“Desde el punto de vista de la comunicación ella era la antítesis de la conductora de televisión”, puntualizó Alejandro. “No era una mujer bella, con buena silueta, de palabras cuidadosas o medidas. Era una religiosa mayor que hablaba con absoluta libertad que tosía o estornudaba en el aire y que tenía la frescura y naturalidad de no encasillar a la mujer en un estándar estético como si ese fuera el único modelo”.

Son muchas las personas que han descubierto el tesoro de la fe después de hacer zapping y quedarse viendo EWTN. Elena Rodriguez, presentadora bilingüe y productora del canal, cuenta que un señor pidió en televisión por cable un paquete de canales que incluyera algunos de pornografía. Cuando ponía el canal que quería aparecía la Madre Angélica hablando y él se dijo a sí mismo: “¡qué buen chiste!”, volvió a cambiar y volvió a aparecer la Madre Angélica y pensó: “vamos a ver que dice esta vieja loca”. Se quedó viéndola y escuchándola.  En la noche no pudo dormir y ese fue el inicio de su encuentro con Dios misericordioso

“El sí de ella ha cambiado la historia de la Iglesia en el mundo entero”, dijo Elena. “La Iglesia es, ha sido y será El Evangelio es eternamente joven pero lo que la Madre Angélica hizo fue trabajar por la nueva evangelización”, concluyó Elena.

 

Próximamente: 5 santos latinoamericanos que quizás no conocías

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Durante los últimos cinco siglos, el continente americano, ha contado con grandes santos. San Juan Diego, Santa Rosa de Lima o San Martin de Porres, son solo algunos de los santos que gozan de una gran devoción popular por parte de la comunidad latinoamericana.

No obstante, este septiembre, Mes de la Herencia Hispana, nos invita a reflexionar más a fondo sobre la vida de los santos menos conocidos que han impactado profundamente diferentes países latinoamericanos a través de su fe y trabajo, y cuyo ejemplo tiene el poder de impactar a personas en cualquier parte del mundo.  Te presentamos algunos santos que quizás no conocías.

 

Santo Toribio de Mogrovejo
1538-1606
Perú

Nacido en Valladolid, España, Toribio era un joven piadoso y un destacado estudiante de derecho.  Como profesor, su gran reputación llegó hasta los oídos del rey Felipe II, quien finalmente lo nominó para la Arquidiócesis vacante de Lima, Perú, a pesar de que Toribio ni siquiera era un sacerdote.  El Papa aceptó la solicitud del rey a pesar de las protestas del futuro santo. Antes del anuncio oficial, fue ordenado sacerdote, y unos meses después, obispo.  Pasó por su arquidiócesis evangelizando a los nativos y se dice que bautizó a casi medio millón de personas, incluyendo a Santa Rosa de Lima y San Martin de Porres.  Aprendió los dialectos locales, produjo un catecismo trilingüe, luchó por los derechos de los nativos e hizo de la evangelización un tema principal de su episcopado.  Además, trabajó devotamente para una reforma arquidiocesana después de darse cuenta de que los sacerdotes diocesanos estaban involucrados en impurezas y escándalos.  Santo Toribio de Mogrovejo predijo la fecha y hora de su muerte, y sus retos están enterrados en la catedral de Lima, Perú.

 

Santa Mariana de Jesús Paredes
1618-1645
Ecuador

Mariana nació en Quito, y no solo se convirtió en la primera santa de ese país, sino que también fue declarada heroína nacional por la Republica del Ecuador.  Cuando era niña, Mariana mostró un profundo amor por Dios y se sometía a largas horas de oración y sacrificio.  Intentó integrarse a una orden religiosa en dos ocasiones, pero varias circunstancias no lo permitieron.  Esto llevó a Mariana a darse cuenta de que Dios la estaba llamando a la santidad en el mundo.  Construyó una habitación al lado de la casa de su hermana y se dedicó a la oración y a la penitencia, viviendo milagrosamente solo de la Eucaristía.  Era conocida por poseer los dones de consejo y profecía.  En 1645, los terremotos y las epidemias estallaron en Quito, por lo que ella ofreció su vida y sufrimientos para ponerles fin.  Terminaron luego de que ella hizo su ofrenda.  El día de su muerte, se dice que un lirio brotó de la sangre que se extrajo y se vertió en una maceta, lo que le dio el nombre de La “Azucena de Quito”.

 

 

Santa Teresa de Los Andes
1900-1920
Chile

Santa Teresa de Jesús de los Andes fue la primera santa de Chile y la primera carmelita descalza en ser canonizada fuera de Europa. Nacida como Juana, cuando era niña la futura santa era conocida por su fuerte temperamento. Era orgullosa, egoísta y terca. A los seis años se sintió profundamente atraída por Dios, y su extraordinaria inteligencia le permitió comprender la seriedad de recibir la Primera Comunión. Juana cambió su vida y se convirtió en una persona completamente diferente a los 10 años, practicando el sacrificio y la oración profunda. A los 14 años, decidió convertirse en Carmelita Descalza y recibió el nombre de Teresa de Jesús. Profundamente enamorada de Cristo, la joven y humilde religiosa le dijo a su confesor que Jesús le dijo que moriría pronto, algo que aceptó con alegría y fe. Poco después, Teresa contrajo tifus y murió a la edad de 19 años. Aunque le faltaban 6 meses para terminar su noviciado, pudo profesar votos “en peligro de muerte”.  Alrededor de 100,000 peregrinos visitan su santuario en los Andes anualmente.

 

Santa Laura Montoya
1874-1949
Colombia

Luego de que su padre muriera en la guerra cuando ella era solo una niña, Laura se vio obligada a vivir con diferentes miembros de la familia en la pobreza. Esta realidad le impidió recibir educación formal durante su infancia. Lo que nadie esperaba es que un día se convirtiera en la primera santa de Colombia. Su tía la inscribió en una escuela a la edad de 16 años, para que se convirtiera en maestra y se ganara la vida en ese oficio. Ella aprendió rápidamente y se convirtió en una gran escritora, educadora y líder. Era una mujer piadosa y deseaba dedicarse a la evangelización de los nativos. Mientras se preparaba para pedirle ayuda al Papa Pío X, recibió la nueva Encíclica Lacrymabili Statu del Papa, sobre la condición deplorable de los indios. Laura lo vio como una confirmación de Dios y fundó los Misioneros del Inmaculado Corazón y Santa Catalina de Siena, trabajando para la evangelización de los nativos y luchando en su nombre para que fueran vistos como hijos de Dios.

 

San Manuel Morales
1898-1926
México

Manuel fue un laico y uno de los muchos mártires de la Guerra Cristera de México en la década de 1920. Se unió al seminario cuando era adolescente, pero tuvo que abandonar este sueño para poder mantener económicamente a su familia. Se convirtió en panadero, se casó y tuvo tres hijos. Sin embargo, este cambio no le impidió dar testimonio de la fe públicamente. Se convirtió en presidente de la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa, que estaba siendo amenazada por la administración del presidente Plutarco Elías Calles. Morales y otros dos líderes de la organización fueron tomados prisioneros mientras discutían cómo liberar a un amigo sacerdote del encarcelamiento por medios legales. Fueron golpeados, torturados y luego asesinados por no renunciar a su fe. Antes del ser fusilado, el sacerdote rogó a los soldados que perdonaran a Morales porque tenía una familia. Morales respondió: “Me muero por Dios, y Dios cuidará de mis hijos”. Sus últimas palabras fueron: “¡Viva Cristo Rey y Nuestra Señora de Guadalupe!”