Restauración de la Catedral: un arduo trabajo

Se solicita la ayuda de los fieles para terminar la restauración

Vladimir Mauricio-Perez

Las majestuosas torres de la icónica Catedral Basílica Immaculate Conception de Denver ahora se mantienen inmaculadas como estaban hace más de un siglo. Luego de meses de limpieza, escultura, remplazar y repetir, la restauración principal de la fachada de la Catedral está casi terminada. Pero si el prominente edificio quiere ver su antigua gloria, necesitará tanta ayuda como los numerosos adornos tallados que la embellecen.

Lo que comenzó como un proyecto aparente de un mes y $100.000, se convirtió en un trabajo de 28 meses y $4.4 millones, mientras que los expertos miraban más de cerca el daño y las grietas en el edificio. Después de montar casi un millón de dólares en andamios, los gastos continuaron acumulándose.

Con los $2.9 millones en el fondo de ahorro y restauración de la Catedral reducidos, la basílica tiene ahora una deuda de $200.000 y el trabajo restante por hacer es de casi $600.000, más el andamiaje.

“Primero queríamos gastar el dinero [que teníamos en el banco] antes de buscar donantes que nos ayudaran con el costo”, dijo el padre Ron Cattany, párroco y rector de la catedral. “Ahora nos volvemos a las personas que aman la catedral y les pedimos que nos ayuden de nuevo”.

Algunos de los gastos adicionales en el proceso de renovación incluyeron la sorprendente revelación de que la torre oeste había sido alcanzada por un rayo en un punto durante los últimos 20 años, lo que significa que la parte superior de la torre tuvo que ser reemplazada, explicó el padre Ron.

Además, el daño por granizo en los techos del lado este y oeste y el área detrás del santuario causaron filtraciones que impidieron que la Catedral fuese pintada de nuevo. Surgió un problema aún mayor cuando el padre Ron se dio cuenta de que la fachada que estaba encima de los techos debía repararse primero, de lo contrario, una piedra que cayera anularía la garantía.

“Todo esto es muy consecuente … Es por eso por lo que parte de los $600.000 restantes del trabajo que debe hacerse incluyen esas dos fachadas en las puertas este y oeste”, dijo el padre Ron.

El vandalismo también ha obligado al rector a contratar guardias de seguridad las 24 horas del día, ya que la gente ha destruido herramientas y ha arrojado cosas desde el andamio hasta la avenida Colfax.

Aun así, la Catedral de Denver sirve a las diferentes poblaciones del área manteniendo sus puertas abiertas al público unas 90 horas a la semana.

“La decisión que tomé cuando me designaron esta misión fue que quería mantener la iglesia abierta durante el día. Nos hemos dado cuenta de que después de todas las misas y confesiones, tenemos más de 140 visitas por día”, destacó el padre. “La gente viene porque es un lugar emblemático, algunos vienen a orar, otros, para descansar del día … Y creo que este es un gran regalo para la ciudad”.

“Me sorprendí mucho cuando descubrí la cantidad de trabajo que había que hacer”, continuó el párroco. “Pero hemos tenido a los mejores trabajando en ello, incluida Nuestra Santísima Madre, quien lo vigila todo, y ahora tiene una buena compañera: la sierva de Dios Julia Greeley”.

¡La Catedral te necesita!

La Catedral Basílica Immaculate Conception de Denver se ve mejor que nunca, pero aún necesita algunas reparaciones vitales en el exterior.

Reparaciones de las fachadas norte, este y oeste: $2 millones

Reparaciones a la fachada de Colfax: $468.000

Techos laterales con goteras: $50.000

Entrada para discapacitados en la puerta oeste: $50.000

¡Dona hoy y ayuda a preservar una pieza sagrada de la historia de Colorado!

 

Para más información:

denvercathedral.org

303-831-7010

Próximamente: El contexto para cubrir la crisis de la Iglesia

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Por: Mark Haas

La Iglesia católica ha reducido el número de supuestas acusaciones de abuso sexual de menores en un 95 por ciento.

Si solo algo se te queda de este artículo, que sea que desde la peor década de la Iglesia en 1970, los datos reportados muestran un descenso en las acusaciones de un 95 por ciento en la década del 2000, y 98 por ciento en la del 2010 (fuente: : CARA/Georgetown).

Ahora, obviamente, incluso una nueva instancia ya es demasiado, pero en base a mi experiencia como director de relaciones públicas de la Arquidiócesis de Denver, he visto cómo la cobertura en los medios pueden llevar a la gente a creer que las condiciones actuales de la Iglesia católica no han cambiado. Como periodista, se cómo a los medios de comunicación les gusta enfatizar “nuevos detalles”, o “nuevo reporte”, o “nuevas acusaciones”, que pueden ser verdad, pero los últimos meses ha sido mayormente “nueva información “sobre casos de hace 25 o 50 años.

Entonces, ¿cómo separamos el pasado del presente? No deseamos cerrar la puerta al pasado, pero también queremos que la gente sepa que pueden tener confianza en la Arquidiócesis de Denver en el 2018.

Uno de los desafíos al que nos enfrentamos al asegurarnos que nuestra historia sea entendida correctamente es que muchas personas ven las noticias de una manera muy superficial.

Una encuesta reciente realizada por Colorado Media Project encontró que el 59 por ciento de las personas solo lee los titulares o los resúmenes de la cobertura de noticias. (Por eso por lo que me aseguré de poner la información más importante en la primera línea de este articulo).

Lo que he visto es que cuando los medios de comunicación aquí en Denver sacan una historia: “Ex – sacerdote de Colorado implicado en el reporte de abuso a menores de Pennsylvania”, muchas de las personas que ven el titular en las redes sociales no se dan cuenta que el sacerdote estuvo aquí solo por siete meses en 1983 y que la Arquidiócesis de Denver no ha tenido reportes de mala conducta antes, durante o después de su corta visita. Todo lo que ven es un informe negativa de la Iglesia católica.

Hablando del reporte del Gran Jurado de Pennsylvania, creo que la mayoría de las personas han visto o escuchado que contiene “300 sacerdotes y 1.000 víctimas”, pero ¿cuántas de las cadenas noticiosas se tomaron el tiempo para mencionar que solo el 3 por ciento de esos supuestos incidentes ocurrieron desde el 2002? Si estás preocupado por saber si la Iglesia católica es un lugar seguro para tus hijos en el 2018, sería interesante para ti saber que más maestros de las escuelas de Pennsylvania perdieron sus licencias en el 2017 por conductas sexuales indebidas (42), que el total de las acusaciones en la Iglesia católica de los Estados Unidos entre el 2015 y el 2017 (22). Son 42 maestros en un estado en un año, en comparación a 22 acusaciones en todo el país en tres años. Voy a detenerme aquí y reconocer que no todo es perfecto en la Iglesia católica. Aún hay casos de abuso sexual a menores que desconocemos, y aún tenemos esas pocas acusaciones nuevas. Si bien hemos hecho grandes mejoras, debemos continuar buscando formas de ser mejores, más responsables y más transparentes, para que los mismos problemas no se repitan.

También debemos mostrar la mayor compasión por los sobrevivientes y continuar ofreciendo nuestra ayuda en su recuperación continua.

Sabiendo que estos eventos han sido experiencias devastadoras para las personas, es difícil tener una discusión que analice el tema en términos de estadísticas, patrones y análisis de datos. Tampoco es correcto argumentar que esto es solo un problema de la sociedad, y que otros son mucho peores que nosotros. Admito que he hecho ambas cosas en esta columna, porque en última instancia creo que el contexto es importante.

Debemos mostrar como Iglesia a cualquier víctima y a sus familias nuestro compromiso continuo en abordar el problema. Y creo que se lo debo a muchos sacerdotes maravillosos de nuestra arquidiócesis, para defenderlos, para que no sean presentados como parte de los problemas del pasado.

Piénselo de esta manera: si tomáramos otra crisis que está plagando a Estados Unidos (violencia con armas de fuego, adicción a los opioides, obesidad) y alguien encontró la manera de reducir uno de estos problemas en un 95 por ciento, ¿no valdría la pena hablar de eso?

De hecho, ¿no sería ese el titular que vería el 59 por ciento de los lectores de titulares?

 Traducido del original en ingles por Mavi Barraza